Fotografía: Un arreglo de orquídeas de la muestra ‘Concrete Jungle’ (Selva de Asfalto), en Nueva York (EE.UU.) / EFE – Sarah Yáñez-Richards
Un oasis de miles de orquídeas florece entre el asfalto, las alcantarillas, las escaleras de incendio, las vallas, las bocas de metro y hasta las lavadoras de una lavandería en la popular exposición anual de orquídeas del Jardín Botánico de Nueva York (NYBG), que este año fue diseñada por Mr. Flower Fantastic, un artista anónimo conocido por fusionar la floricultura con elementos de la cultura pop, el baloncesto y la moda callejera.

Fotografía: El vicepresidente de Invernaderos y Paisajismo del Jardín Botánico de Nueva York, Brian Sullivan, posa en la muestra ‘Concrete Jungle’, en Nueva York (EE.UU.) / EFE – Sarah Yáñez-Richards
«Lo que el artista intenta mostrar es qué pasaría si la naturaleza se apoderara de la urbe; si el asfalto se rompiera, ¿qué crecería?», explicó a la Agencia EFE Brian Sullivan, vicepresidente de invernaderos y paisajismo del Jardín Botánico.
Razón por la cual se pueden apreciar «malezas» como el diente de león o helechos entre las coloridas orquídeas, que van desde las Phalaenopsis, que destacan por su versatilidad cromática, hasta las Dendrobium u orquídeas de caña y las singulares Cypripedioideae, conocidas popularmente como las «zapatillas de dama», que crecen a nivel del suelo.
LA BELLEZA EN LO COTIDIANO
En una presentación de prensa esta semana, Mr. Flower Fantastic dijo que su idea era recrear «un jardín comunal» y no dio más declaraciones por miedo a desvelar su identidad.
El diseño botánico se entrelaza con la arquitectura cotidiana de Nueva York y la música urbana. Los visitantes pueden recorrer un paisaje onírico donde las orquídeas brotan de pizzerías de barrio, lavadoras de una lavandería o paradas de autobús.
Joanna Groarke, vicepresidenta de exhibiciones, destacó que esta «carta de amor a Nueva York» busca encontrar belleza en lugares que habitualmente se pasan por alto.

Fotografía: Personas asistiendo a la muestra ‘Concrete Jungle’ (Selva de Asfalto), en Nueva York (EE.UU.) / EFE – Sarah Yáñez-Richards
«Mr. Flower Fantastic creció en Queens cuidando el jardín de su madre y siempre buscó combinar su experiencia diaria en la ciudad con su amor por las plantas», señaló Groarke a la Agencia EFE.
UNA MEZCLA DE LO ARTIFICIAL CON LO NATURAL
Mr. Flower Fantastic siempre aparece con guantes de látex y una máscara de gas. En parte es para proteger su identidad, cual superhéroe, pero también porque de pequeño descubrió que tenía una alergia floral.
«A lo largo de su carrera, Mr. Flower Fantastic ha trabajado tanto con flores reales como con material vegetal artificial. Esto se debe en parte a una alergia floral, pero también a que sus piezas duren más o que le dé un efecto de acabado diferente», anotó Groarke.

Fotografía: El artista anónimo Mr. Flower Fantastic arregla una parcela de orquídeas en la muestra ‘Concrete Jungle’ (Selva de Asfalto), en Nueva York (EE.UU.) / EFE – Sarah Yáñez-Richards
En la ‘Concrete Jungle’ (Selva de Asfalto), muestra que abrirá sus puertas al público general el próximo 7 de febrero, el artista usó flores artificiales para crear las míticas bocas de vapor naranjas y blancas que están en medio de las calles de la Gran Manzana, una pizza gigante de pepperoni con aceitunas, un taxi amarillo y un grafiti con su nombre en una estación de metro.
UN REFUGIO CONTRA EL INVIERNO
La exposición no solo es un hito artístico, sino una pieza clave de la programación invernal de la ciudad. Con una temperatura controlada de unos 21 grados centígrados (70°F) y una humedad tropical, el conservatorio ofrece un respiro frente a las bajas temperaturas de Nueva York.

Fotografía: Un arreglo de orquídeas en la muestra ‘Concrete Jungle’, en Nueva York (EE.UU.) / EFE – Sarah Yáñez-Richards
«Cuando empezamos este espectáculo hace veinte años, fue porque las visitas eran bajas en invierno. Nadie sale a un jardín botánico a dos grados bajo cero, pero cuando pones orquídeas, la gente viene buscando sol y flores», apunta Sullivan.
FUENTE – AGRADECIMIENTO
Agencia EFE
Nota Original – Sarah Yáñez-Richards

Equipo Escritores Rebeldes
