Serendipia Dominical – La Paz

SERENDIPIA DOMINICAL – Columna de la escritora española Mónica Miquel Nieto – Encuéntrala cada domingo en el portal web (escritoresrebeldes.com) y en las redes sociales de Escritores Rebeldes.

SERENDIPIA DOMINICAL
LA PAZ

Por: Mónica Miquel Nieto (Barcelona – España)
Correo electrónico: mmiquelnieto@gmail.com

El Día Escolar de la Paz se celebró el pasado 30 de enero. Se conmemora el asesinato de Mahatma Gandhi, en el año 1948. Gandhi fue un líder pacifista que defendió y promovió la no violencia y la resistencia pacífica frente a la injusticia. Este famoso líder fue asesinado por defender estas ideas, por un disparo de un extremista hindú. Su poderoso mensaje “no hay camino para la paz, la paz es el camino” es toda una declaración de intenciones que cobra más importancia en el Día de la Paz.

En este Serendipia dominical os hablaré de la paz y propondré caminos para poder encontrarla y conservarla.

Para empezar, debo remarcar mi estupefacción ante los terribles acontecimientos que estamos viviendo en la época actual. Parece mentira que a estas alturas todavía no hayamos sido capaces de aprender de los errores del pasado y que los sigamos repitiendo. Es más, últimamente parece haberse asentado la idea de que todo vale para conseguir el poder y obtener los recursos naturales tan preciados.

No se da valor a la vida y se siguen priorizando los intereses económicos por parte de muchos gobiernos.

Cualquier excusa parece suficiente para conquistar, colonizar e intervenir en la gobernanza de países ricos en recursos, tales como el petróleo, el gas natural, las tierras raras, los minerales valiosos, el oro, los cereales y otros cultivos de interès. El “oro azul”, o agua, tan escasa en algunos territorios y tan necesaria, se ha convertido en uno de los recursos más demandados.

En un futuro cercano, el mundo puede empeorar notablemente. Existen muchas razones para hacernos pensar de este modo.

Es importante poner algunos ejemplos para poder seguir el razonamiento anterior.  Irán puede haber vivido una revolución sangrienta para derribar el régimen de los ayatolás, puede estallar una gran guerra en la zona del cuerno de África, China podría, asimismo, atacar Taiwán, Gaza puede pasar a convertirse en un proyecto especulativo que excluya a los gazatíes y solo busque un beneficio económico para otros países.

Por otro lado, todavía no está claro cómo acabará la guerra entre Ucrania y Rusia.

Se perciben cambios importantes, como la posible desaparición de la OTAN y la debilidad de algunas relevantes democracias, como la estadounidense.

Europa se tambalea, se diluye, se vuelve temerosa y decide destinar grandes sumas económicas al rearme y militarización progresivos.

Podría decirse que estamos retrocediendo y perdiendo los logros conseguidos en el camino. Un claro ejemplo es la facilidad con la que algunos eluden el derecho internacional humanitario. El derecho internacional humanitario o derecho de guerra tiene dos ramas: por un lado, busca proteger a las personas que no participan en las hostilidades, como la población civil, personal sanitario, trabajadores humanitarios (Convenios de Ginebra y sus Protocolos adicionales); por otro lado, atenúa y pone límites a algunas armas o métodos de guerra – Derecho de La Haya. Su misión principal es proteger la dignidad de las personas y limitar el sufrimiento humano.

Todo parece indicar que la paz será más esquiva que nunca.

Está claro que vivimos un cambio de era; un nuevo paradigma se cierne sobre nosotros y oscurece nuestro futuro.

Como dijo Gandhi, no existe camino para la paz, la paz es el camino y yo, humildemente, es el único camino que creo que puede llegar a salvarnos.

Siempre he pensado que los humanos no acabamos de encontrar el equilibrio: avanzamos en tecnología y descubrimientos que nos facilitan la vida, pero no evolucionamos como especie a nivel de valores. Somos una especie egoísta que destruye su entorno y se ceba en los más débiles y así, estimados lectores, no podemos continuar.

El camino a seguir está claro: paz, desaparición de las injustas desigualdades a través de la solidaridad de los pueblos, respeto y protección del entorno natural, cambio a una forma de vida más sostenible y pacífica.

Convivir en paz consiste en aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir de forma pacífica y unida. Debemos trabajar los valores y priorizar la vida por encima de todo. No es fácil, pero es posible, si todos nos unimos para conseguirlo.

La pena es que, aún y teniendo bastante claro lo que necesitamos, nos entestemos en creernos amos del mundo y falsos dominadores de la naturaleza y de las vidas de todos los pobladores de la Tierra.

Solo espero que cuando consigamos rectificar no sea demasiado tarde. La esperanza es lo último que se pierde.

Seguidamente, como suelo hacer en todas mis columnas de opinión, os invito a leer y reflexionar a partir de unas frases célebres relacionadas con la paz:

1. “La paz es su propia recompensa.” Mahatma Gandhi

2.“La paz no se vende.” Bono

3.“Mejor que mil palabras vacías, es la palabra que trae la paz.” Buda

4.»La paz comienza con una sonrisa.» Madre Teresa de Calcuta

5.»Que más vale pobreza en paz, que en guerra mísera riqueza.» Lope de Vega

6.“La paz es siempre hermosa.” Walt Whitman

7.“Mantén tus mejores deseos, cerca de tu corazón y mira lo que pasa.” Tony DeLiso.

8.“No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla.” Eleanor Roosevelt

9. “Ojo por ojo y todo el mundo quedará ciego.” Mahatma Gandhi

10.“Más vale una paz relativa que una guerra ganada.” María Teresa I de Austria

11.“No es suficiente ganar la guerra; más importante es organizar la paz.” Aristóteles

12.»Los pueblos alzados en armas jamás alcanzarán la prosperidad». Nelson Mandela

Nos vemos el próximo domingo, amigos. Sed felices.

MÓNICA MIQUEL NIETO (BARCELONA – ESPAÑA)
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