Antes de nosotros, existieron creadores que se jugaron la piel por la belleza y son eternos… ¡Conócelos!
El Escritor Rebelde en la inmortalidad del día es:
Carlos Pellicer – (Carlos Pellicer Cámara; Villahermosa, 1899 – Ciudad de México, 1977) Poeta mexicano. Considerado el poeta de más amplio registro y mayor intensidad de la primera mitad del siglo XX, Carlos Pellicer abrevó en la fuente de las corrientes de vanguardia y las asimiló en una obra original y consistente.
Estudió en la Escuela Nacional Preparatoria de México y, posteriormente, hizo estudios en Bogotá, Colombia. Profesor de literatura y de historia en escuelas secundarias, fue un excelente periodista y un fino y agudo crítico literario. Como promotor cultural, fue museógrafo e impulsor de las artes plásticas, y en su faceta política ejerció la diplomacia y fue senador de la República.
Integrante del círculo de creadores formado en torno a la revista Contemporáneos (Jaime Torres Bodet, Salvador Novo, Xavier Villaurrutia, Gilberto Owen, José Gorostiza, Bernardo Ortiz de Montellano), a diferencia de ellos no se inclinó por una poesía metafísica, centrada en la conciencia. Carlos Pellicer se interesó más bien en la exuberancia del paisaje natural y los elementos que lo integran (el aire, el viento, el fuego). De ahí que la crítica no considere racionalista su poesía, sino más bien un canto que celebra el mundo.
Destacan en su obra Colores en el mar y otros poemas (1921), la lírica amorosa de Hora de junio (1931) y el aspecto religioso de Práctica de vuelo (1937). Su manera singular de contemplar e interpretar la vida da a su verso perfiles personales, ya hable del amor humano o se eleve a cantar al amor divino. Enemigo acérrimo del nerudismo, que consideró una plaga para América, fue uno de los escritores más populares de su país. En 1954 recibió el Premio Nacional de Literatura.
EN UNA DE ESAS TARDES
En una de esas tardes
sin más pintura que la de mis ojos,
te desnudé
y el viaje de mis manos y mis labios
llenó todo tu cuerpo de rocío.
Aquel mundo amanecido por la tarde,
con tantos episodios sin historias,
fue silenciosamente abanderado
y seguido por pueblos de ansiedades.
Entre tu ombligo y sus alrededores
sonreían los ojos de mis labios
y tu cadera,
esfera en dos mitades,
alegró los momentos de agonía
en que mi vida huyó para tu vida.
Estamos tan presentes,
que el pasado no cuenta sin ser visto.
No somos lo escondido;
en el torrente de la vida estamos.
Tu cuerpo es lo desnudo que hay en mí
toda el agua que va rumbo a tus cántaros.
Tu nombre, tu alegría…
Nadie lo sabe;
ni tú misma a solas.
AUTOR: CARLOS PELLICER (MÉXICO)
FUENTE – AGRADECIMIENTO
Biografías y Vidas – Biografía Carlos Pellicer
Tomás Fernández y Elena Tamaro. «Biografia de Carlos Pellicer» [Internet]. Barcelona, España: Editorial Biografías y Vidas, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/pellicer.htm [página consultada el 10 de febrero de 2026].

Equipo Escritores Rebeldes
