Pegada a la ventana
observando el camino,
espera ver llegar
a alguno de sus hijos,
que tras nuevos rumbos
a la ciudad se fueron,
y a sus padres tristes
y en soledad dejaron.
Con mucho sacrificio
sus estudios les dieron,
y al ser profesionales
al rancho no volvieron.
Preso de la nostalgia
el padre falleció,
y la abnegada madre
muy sola se quedó.
El teléfono fijo
observa consternada,
esperando que al menos
entrará alguna llamada.
Parece que los cables
hayan sido cortados…
más fue la ingratitud
la que cortó esos lazos.
Su rostro entristecido
y sus cabellos blancos,
en su mano un rosario
rezando a todos los santos.
En las noche no duerme
pidiéndole al Creador,
que le permita darles
su última bendición.
Yo soy el hijo ingrato,
que del campo salió,
por trabajo y estudio
al rancho nunca volví.
Señor, hoy te suplico
antes que sea muy tarde:
poderme despedir
de mi querida madre.
AUTOR: JOSÉ ADELMO QUINTERO SALAZAR, EL VIAKO (COLOMBIA)
© DERECHOS RESERVADOS AUTOR

José Adelmo Quintero Salazar, El Viako Nació en octubre de 1964 en Une (Cundinamarca – Colombia). Radicado en El Rosal (Cundinamarca) desde los cinco años. Octavo hijo de una familia de once hermanos. Ganador de un concurso de poesía en Madrid (Cundinamarca) en 1997. Participó en el concurso de la celebración de los cincuenta años de la emisora HJCK de Bogotá. Autor del libro “Los Poemas del Viako” publicado en 2022 y en proyecto el libro “Poemas y Relatos de mi Tierra”.
Ganador del premio La Pluma Dorada en marzo de 2023, recibiendo segunda postulación para participar en la siguiente versión de este mismo premio.
Facebook: El Rincón del Viako.
