Voces Rebeldes | El Gallo
José Adelmo Quintero Salazar, El Viako (Colombia)
El canto del gallo: una celebración de la vida campesina, el trabajo y la memoria
En esta nueva entrega de Voces Rebeldes, de la revista digital Escritores Rebeldes, presentamos el poema «El Gallo», del escritor colombiano José Adelmo Quintero Salazar, El Viako, una composición que rescata, desde la sencillez y la musicalidad de sus versos, la figura de uno de los animales más representativos de la vida rural.
A través de un lenguaje cercano, el autor convierte el canto del gallo en un símbolo de disciplina, perseverancia y gratitud. Su presencia anuncia el amanecer, acompaña las labores del campesino y recuerda una época en la que los sonidos de la naturaleza marcaban el ritmo de la vida cotidiana.
El poema también recorre las huellas que esta ave ha dejado en la literatura, las canciones, las fábulas y la memoria popular. Entre sus versos aparece una reflexión sobre el maltrato animal y el rechazo a las peleas de gallos, una práctica que el autor cuestiona desde la sensibilidad y el respeto por la vida.
Sin embargo, uno de los momentos más entrañables de la composición llega cuando el poeta evoca a su abuelo, un hombre que, como el gallo, comenzaba sus jornadas antes del amanecer. Allí, la imagen del animal trasciende el paisaje campesino para convertirse en una metáfora de la herencia familiar y los valores transmitidos entre generaciones.
«El Gallo» es, en esencia, un homenaje al campo, a la cultura popular y a quienes encuentran en el trabajo cotidiano una manera digna de construir la vida.
Desde Voces Rebeldes, invitamos a nuestros lectores a disfrutar de esta composición y a reconocer en sus versos los sonidos, recuerdos y enseñanzas que forman parte de nuestra identidad cultural.
¿Qué recuerdos de tu infancia despierta el canto de un gallo? ¿Crees que las nuevas generaciones conservan ese vínculo con la vida campesina?
EL GALLO
Yo soy el gallo y en las mañanas,
mi alegre canto saluda al alba,
Soy como el hombre trabajador,
siempre madrugo a hacer mi labor.
En muchos sitios que no hay reloj,
mi canto Anuncia que el día llegó.
Ya sea al viajero o al campesino,
digo que es hora de tomar camino.
En casa de pobre o del capataz,
mi alegre estampa siempre verás.
Mi voz potente surca distancias,
es cuál campana, diáfana y clara.
Ya Sea en corrales, granja o galpón,
Mi canto siempre saluda al sol,
También a veces libre en el campo,
A Dios doy gracias con fuerte canto.
En todo campo, pueblo o ciudad,
Niños y adultos de mi hablarán.
Varios tamaños, muchos colores,
soy como un libro en sus mil versiones.
Fábulas, coplas, canciones, cuentos,
De mi han hablado en el mundo entero.
En las novelas me han mencionado,
Allá en Macondo fui hasta adorado.
Hace algún tiempo hombres muy crueles,
Me hacían pelear en los palenques.
Hoy muchos hombres recapacitaron,
y esta tortura han condenado.
Algunos niños que ya crecieron,
viendo mis series felices fueron.
Bartolo y Claudio son dos ejemplos,
De ellos aún quedan gratos recuerdos.
Igual que el gallo vivió mi abuelo,
Antes que el alba… pies ya en el suelo.
Para vivir sano mucho te ayuda,
Sé cómo el gallo: siempre madruga.
AUTOR: JOSÉ ADELMO QUINTERO SALAZAR, EL VIAKO (COLOMBIA)
© DERECHOS RESERVADOS AUTOR

José Adelmo Quintero Salazar, El Viako Nació en octubre de 1964 en Une (Cundinamarca – Colombia). Radicado en El Rosal (Cundinamarca) desde los cinco años. Octavo hijo de una familia de once hermanos. Ganador de un concurso de poesía en Madrid (Cundinamarca) en 1997. Participó en el concurso de la celebración de los cincuenta años de la emisora HJCK de Bogotá. Autor del libro “Los Poemas del Viako” publicado en 2022 y en proyecto el libro “Poemas y Relatos de mi Tierra”.
Ganador del premio La Pluma Dorada en marzo de 2023, recibiendo segunda postulación para participar en la siguiente versión de este mismo premio.
Facebook: El Rincón del Viako.
