Hoy les vengo a hablar de un gran campesino,
quien más que un buen padre fue el mejor amigo.
Su mirada seria, su ceño fruncido,
tras duras jornadas su rostro curtido.
Yo siempre creía que estaba enojado,
mas ahora comprendo… solo era cansancio.
Siempre trabajando de mañana a tarde,
para comida y techo a sus hijos brindarles.
Sus manos callosas, su rostro quemado,
el precio que cuesta
Vivir en el campo.
Más tras ese manto de falsa dureza,
se escondía el maestro
que enseñanzas diera.
De muchas palabras no necesitó,
siempre con su ejemplo fue un gran profesor.
Solo pocos meses asistió a una escuela,
pero sabía todo lo que
el campo enseña.
Cuando hacer las siembras,
o un árbol podar, amansar un potro,
cuando ir a pescar.
El fin de semana era su descanso,
iba con amigos a tomarse un trago.
El Juego del tejo, las riñas de gallos,
así se escapaba un poco del trabajo.
Hoy hace veinte años su vida acabó,
el suelo al que amaba un día lo llamó.
Con mucha nostalgia recuerdo a mi viejo,
quisiera aún tenerlo y oír sus consejos.
Si a tu padre tienes dile cuanto lo amas,
dale un fuerte abrazo,
péinale sus canas.
Aprovecha el tiempo mientras aún lo tengas,
o quizás mañana
tarde te arrepientas.
AUTOR: JOSÉ ADELMO QUINTERO SALAZAR, EL VIAKO (COLOMBIA)
© DERECHOS RESERVADOS AUTOR (A)

José Adelmo Quintero Salazar, El Viako Nació en octubre de 1964 en Une (Cundinamarca – Colombia). Radicado en El Rosal (Cundinamarca) desde los cinco años. Octavo hijo de una familia de once hermanos. Ganador de un concurso de poesía en Madrid (Cundinamarca) en 1997. Participó en el concurso de la celebración de los cincuenta años de la emisora HJCK de Bogotá. Autor del libro “Los Poemas del Viako” publicado en 2022 y en proyecto el libro “Poemas y Relatos de mi Tierra”.
Ganador del premio La Pluma Dorada en marzo de 2023, recibiendo segunda postulación para participar en la siguiente versión de este mismo premio.
Facebook: El Rincón del Viako.
