Fotografía: El cine colombiano llega a Venecia con tres producciones. Los poderes, de Salim Jaller; El fin de los tiempos, de Bibiana Rojas Gómez y Juan David Cárdenas; y Meteorito, de Sebastián Múnera, representarán a Colombia en la edición 2026 del Festival de Venecia, llevando nuevas miradas del cine nacional al escenario internacional.
Los poderes, El fin de los tiempos y Meteorito representarán al país en dos de las principales secciones paralelas de la edición 83 de la Mostra.
El cine colombiano vuelve a ocupar un lugar destacado en uno de los encuentros cinematográficos más importantes del mundo. En la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, Colombia estará presente con tres producciones que harán parte de las secciones Orizzonti y Semana Internacional de la Crítica, consolidando la creciente presencia del cine nacional en el circuito internacional.
La edición 2026 del certamen se realizará del 2 al 12 de septiembre en Venecia, Italia, y reunirá producciones de distintas partes del mundo. La participación colombiana estará encabezada por el cortometraje Los poderes, de Salim Jaller, y los largometrajes El fin de los tiempos, de Bibiana Rojas Gómez y Juan David Cárdenas, y Meteorito, de Sebastián Múnera.
LOS PODERES: JUVENTUD Y SEGUNDAS OPORTUNIDADES
El cortometraje Los poderes competirá en Orizzonti, una de las secciones oficiales de la Mostra dedicada a las nuevas tendencias y propuestas del cine contemporáneo.
Dirigido por Salim Jaller, el filme es una coproducción entre Colombia y Francia, tiene una duración de 20 minutos y está protagonizado por Daniel Ochoa y Victoria Escobar. La historia sigue a Marco, un joven de 18 años expulsado de la escuela, que intenta encontrar una nueva oportunidad mientras su madre considera ingresarlo en una clínica de rehabilitación.
La película tendrá su estreno mundial en Venecia y competirá por el Premio Orizzonti al Mejor Cortometraje. Su presencia supone un importante paso para Jaller, quien llega al festival con su primer cortometraje profesional como director.
EL FIN DE LOS TIEMPOS: MEMORIA, VIOLENCIA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Las otras dos producciones colombianas competirán en la 41.ª Semana Internacional de la Crítica de Venecia, sección independiente dedicada especialmente a primeras obras y nuevos realizadores.
El fin de los tiempos, dirigida por Bibiana Rojas Gómez y Juan David Cárdenas, tiene una duración de 80 minutos y propone una combinación de ficción, documental, ensayo audiovisual e imágenes de archivo.
La protagonista, Salomé, revisa décadas de videos familiares tratando de comprender la tristeza de su madre. En ese recorrido descubre un pasado atravesado por la explotación y la violencia en Colombia y América Latina. La película incorpora además herramientas de inteligencia artificial, utilizadas por el personaje para imaginar un mundo diferente.
La obra plantea así una reflexión sobre la memoria familiar, la historia latinoamericana, el capitalismo y la posibilidad —o imposibilidad— de imaginar otros futuros.
METEORITO: EL DEBUT DE SEBASTIÁN MÚNERA
La tercera producción colombiana es Meteorito, primer largometraje de ficción del director y artista visual Sebastián Múnera.
La película tendrá su estreno mundial en la Semana Internacional de la Crítica, donde competirá junto a El fin de los tiempos y otras producciones internacionales.
El proyecto ya había despertado interés en el circuito cinematográfico antes de llegar a Venecia, después de recibir reconocimientos en espacios de industria y laboratorios de desarrollo. Múnera cuenta además con una trayectoria vinculada a festivales internacionales y a la creación audiovisual y artística.
UNA PRESENCIA QUE REFLEJA LA EVOLUCIÓN DEL CINE COLOMBIANO
La participación de estas tres películas muestra la diversidad de caminos que está tomando el cine colombiano: desde el relato de iniciación y los conflictos juveniles de Los poderes, hasta la exploración de la memoria, la violencia y la inteligencia artificial en El fin de los tiempos, y la apuesta por el cine de autor de Meteorito.
La presencia nacional también se suma a la participación colombiana en otros espacios de la industria veneciana. Previamente, dos proyectos con participación del país habían sido seleccionados para el Venice Gap-Financing Market, uno de los principales mercados de coproducción del festival.
Con tres producciones en competencia en secciones paralelas, Colombia llega a Venecia no solo para exhibir películas, sino para mostrar nuevas formas de narrar sus historias, revisar su memoria y dialogar con el cine contemporáneo internacional.
Para Escritores Rebeldes, esta participación representa una noticia especialmente significativa: el cine colombiano continúa ampliando sus fronteras y encontrando en los grandes festivales internacionales un espacio para contar, desde perspectivas propias, las complejidades del país y de su sociedad.

Equipo Escritores Rebeldes
