Imagen de “Mozart & Salieri: una pequeña tragedia y dos réquiems” que clausuró el Festival Bogotá Concertante 2026 / Fotografía – Lucas Cano
La segunda edición del encuentro dedicado a la música clásica alcanzó 4.464 espectadores en 2026 y amplió su presencia a diferentes localidades de Bogotá y al municipio de Cajicá. El festival también dejó como resultado la creación de la Red Concertante, iniciativa que busca fortalecer y articular a las agrupaciones independientes de música clásica de la ciudad.
Bogotá, 8 de octubre de 2026. — La música clásica continúa encontrando nuevos públicos en Bogotá. El Festival Bogotá Concertante: Mozart 270 concluyó su segunda edición con un balance que sus organizadores consideran especialmente significativo: 4.464 espectadores participaron en su programación durante 2026, una cifra que triplica la asistencia registrada el año anterior.
El festival finalizó el pasado domingo 4 de octubre después de desarrollar una programación que combinó conciertos gratuitos y con boletería, actividades académicas y espacios de reflexión sobre las condiciones actuales de las agrupaciones profesionales independientes dedicadas a la música clásica.
Más allá del crecimiento estadístico, los resultados dejan una señal sobre el interés que este repertorio continúa despertando entre los habitantes de Bogotá. Según el balance entregado por la organización, cada localidad convocó en promedio un 88 % más de público que durante la edición de 2025.
El crecimiento también fue territorial. Las actividades llegaron a tres localidades de Bogotá y trascendieron los límites de la capital para extenderse hasta Cajicá, fortaleciendo así la dimensión Bogotá-región del encuentro.
SIETE AGRUPACIONES ALREDEDOR DE LA MÚSICA CLÁSICA
La edición 2026 reunió a algunas de las agrupaciones profesionales independientes que mantienen activa la escena sinfónica, vocal y de cámara de la ciudad.
Participaron Nueva Filarmonía, Coroncoro, Ensamble Barroco de Bogotá, Ensamble Continuo, Bogotá Piano Trío, Orquesta Sinfónica de Bogotá y Sociedad Coral de Bogotá.
Las presentaciones ocuparon tanto escenarios tradicionalmente relacionados con la actividad cultural como espacios menos convencionales.
Entre ellos estuvieron el Auditorio Fabio Lozano, la Fundación Santa Fe de Bogotá y la capilla La Bordadita de la sede Quinta de Mutis, además de los escenarios vinculados con la extensión de la programación hacia Cajicá.
Esta combinación permitió que la música clásica saliera de algunos de sus circuitos habituales y estableciera contacto con públicos diversos.
Precisamente uno de los propósitos del Festival Bogotá Concertante ha sido fortalecer el encuentro entre los ciudadanos y las agrupaciones sinfónicas, vocales y de cámara profesionales independientes que desarrollan su trabajo en la capital colombiana.
Los resultados de esta segunda edición parecen respaldar esa apuesta: el público no solamente aumentó, sino que respondió a una programación distribuida en diferentes territorios.
MOZART Y SALIERI CERRARON EL FESTIVAL
Uno de los momentos centrales de la programación llegó con el concierto de clausura, “Mozart & Salieri: una pequeña tragedia y dos réquiems”.
La propuesta llevó a escena el drama Mozart y Salieri, del poeta y dramaturgo ruso Aleksandr Pushkin, texto que contribuyó a popularizar el conocido relato sobre el supuesto envenenamiento de Wolfgang Amadeus Mozart por Antonio Salieri.
Aunque esa historia pertenece más al terreno de la leyenda que a una certeza histórica, ha tenido una enorme influencia en la manera como la cultura popular ha representado la relación entre ambos compositores.
La presentación reunió a 90 artistas entre actores, integrantes del coro y músicos de la orquesta, construyendo un diálogo alrededor del talento, la genialidad y la experiencia artística.
La programación incluyó además el Réquiem de Salieri junto al célebre Réquiem de Mozart, estableciendo musical y escénicamente una conversación entre dos compositores cuya relación ha estado rodeada durante siglos por historias, interpretaciones y mitos.
Para Adam Zajac, director general del Festival Bogotá Concertante, el crecimiento de la asistencia confirma que existe un público dispuesto a encontrarse con este repertorio.
“En FOSBO siempre decimos que la música clásica está de moda y hoy lo vimos porque hemos triplicado la asistencia con relación al año pasado”, señaló Zajac en el balance entregado por la organización.
El director destacó igualmente el movimiento que actualmente vive la música clásica en Bogotá y recordó que durante estos días el Réquiem de Mozart llegó a interpretarse tres veces en diferentes escenarios de la ciudad.
Más allá de los conciertos
Bogotá Concertante no se limitó a las presentaciones musicales.
La programación incorporó también la Academia Concertante, espacio que reunió a músicos, directores, gestores, investigadores y especialistas de distintas disciplinas para analizar las condiciones presentes y futuras de la actividad sinfónica y clásica de la ciudad.
Uno de sus componentes más relevantes fue Acuerdos y Discordancias, una mesa de diálogo creada en esta edición para reunir a representantes del ecosistema independiente de música clásica de Bogotá.
Durante tres sesiones se discutieron asuntos relacionados con la legislación cultural, las posibilidades que ofrece el marco institucional para el sector y los desafíos legales y financieros que enfrentan las agrupaciones y proyectos formalmente constituidos.
De estas conversaciones surgió uno de los principales resultados institucionales de la segunda edición del festival: la Red Concertante.
NACE LA RED CONCERTANTE
La nueva red pretende convertirse en un punto permanente de encuentro para las agrupaciones independientes de música clásica.
Según explicó Zajac, desde este espacio se buscará establecer objetivos comunes para el sector y articular mecanismos de interlocución y acompañamiento con las instituciones públicas.
La iniciativa introduce así una dimensión adicional al festival.
Bogotá Concertante deja de ser únicamente un espacio temporal de circulación artística para convertirse también en escenario de organización y reflexión sobre las condiciones en las que se produce, gestiona y presenta la música clásica independiente.
El reto estará ahora en convertir las conversaciones iniciadas durante el festival en acciones sostenibles capaces de fortalecer a las agrupaciones y ampliar sus posibilidades de circulación, financiación y encuentro con nuevos públicos.
UNA CELEBRACIÓN ALREDEDOR DE LOS 270 AÑOS DE MOZART
La edición de 2026 estuvo atravesada por la figura de Wolfgang Amadeus Mozart, nacido en Salzburgo en 1756 y de cuyo nacimiento se cumplen este año 270 años.
Su legado sirvió como eje para una programación que, sin limitarse exclusivamente a su obra, utilizó su presencia como punto de encuentro entre diferentes agrupaciones, repertorios y propuestas escénicas.
El Festival Bogotá Concertante: Mozart 270 fue ganador de la convocatoria pública de ecosistemas de las artes escénicas de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá.
La organización estuvo a cargo de la Fundación Orquesta Sinfónica de Bogotá (FOSBO), en alianza con Nueva Filarmonía, la Universidad Jorge Tadeo Lozano y la Universidad del Rosario, junto con diferentes aliados estratégicos y mediáticos.
UN PÚBLICO QUE RESPONDE
El balance de la segunda edición deja una conclusión relevante para el panorama cultural de la capital: la música clásica independiente puede encontrar y ampliar sus audiencias cuando existe una estrategia de circulación que combina escenarios, territorios y formas diferentes de aproximarse al repertorio.
Pasar a 4.464 espectadores en apenas la segunda edición constituye, además, un desafío para el futuro del festival.
Mantener ese crecimiento exigirá ampliar las oportunidades de circulación, fortalecer las agrupaciones participantes y consolidar la relación construida con los espectadores.
La creación de la Red Concertante puede resultar fundamental en ese proceso al permitir que las organizaciones involucradas continúen trabajando conjuntamente después de que se apaguen las luces de los escenarios.
Bogotá Concertante cerró así su edición Mozart 270 con música, nuevos espectadores y una estructura de articulación que aspira a permanecer.
En una ciudad caracterizada por una extensa oferta cultural, sus resultados plantean una noticia alentadora para el sector: la música clásica sigue encontrando público y nuevos espacios para hacerse escuchar.
¿Crees que Bogotá debería abrir más escenarios y programas permanentes para acercar la música clásica a nuevos públicos?
Fuente – Agradecimiento
Festival Bogotá Concertante Mozart 270
Lilian Contreras Fajardo – Jefe de prensa

Equipo Escritores Rebeldes
