El investigador y ensayista Xavier Nueno, premio Anagrama de Ensayo 2026 / Fotografía: Editorial Anagrama – Johanna Marghella
El investigador español fue reconocido por La revuelta de los copistas. Cómo el conocimiento perdió el juicio, una obra que examina cómo las grandes compañías tecnológicas transforman el patrimonio intelectual acumulado durante siglos en un recurso comercial. El libro llegará a las librerías el 21 de octubre.
Barcelona, España, 20 de octubre de 2026. — En momentos en que la inteligencia artificial transforma las maneras de escribir, investigar, enseñar y acceder a la información, el Premio Anagrama de Ensayo 2026 ha distinguido una obra que plantea una pregunta fundamental: ¿a quién pertenece el conocimiento que alimenta las nuevas tecnologías?
El investigador y ensayista español Xavier Nueno (Barcelona, 1990) fue anunciado este martes como ganador de la 54.ª edición del prestigioso galardón por su libro La revuelta de los copistas. Cómo el conocimiento perdió el juicio, una investigación que examina las relaciones entre bibliotecas, memoria colectiva, automatización y poder económico.
El premio, dotado con 10.000 euros, fue concedido tras evaluar 340 manuscritos procedentes de 24 países, una participación que refleja la proyección internacional del certamen y la vigencia del ensayo como género para interpretar las transformaciones contemporáneas.
La obra ganadora, que será publicada por Editorial Anagrama y estará disponible en librerías a partir del miércoles 21 de octubre, propone revisar críticamente la manera en que el conocimiento producido y conservado por generaciones termina convertido en materia prima de los sistemas de inteligencia artificial.
LAS BIBLIOTECAS FRENTE AL PODER DE LOS ALGORITMOS
Uno de los principales planteamientos del ensayo es que las bibliotecas, tradicionalmente concebidas como espacios de conservación, circulación y democratización del conocimiento, ocupan hoy un lugar central en la economía tecnológica.
Durante siglos, escritores, investigadores, traductores, copistas, bibliotecarios y archivistas contribuyeron a construir un patrimonio intelectual colectivo. Sin embargo, la expansión de las plataformas digitales y los sistemas automatizados ha abierto nuevos interrogantes sobre quién puede utilizar ese patrimonio, en qué condiciones y con qué beneficios.
Nueno sostiene que determinadas prácticas de las grandes compañías tecnológicas permiten aprovechar enormes cantidades de materiales culturales para desarrollar productos comerciales que posteriormente se ofrecen mediante suscripciones.
Desde esta perspectiva, el problema no se limita al funcionamiento técnico de la inteligencia artificial. También comprende asuntos relacionados con los derechos de autor, la remuneración del trabajo intelectual, la transparencia empresarial y el acceso público a la cultura.
El título del libro incorpora, además, un doble significado. La expresión perder el juicio alude tanto al desplazamiento del razonamiento humano por procedimientos estadísticos como a las controversias judiciales surgidas alrededor del uso de obras protegidas para entrenar modelos de inteligencia artificial.
UNA HISTORIA DEL TRABAJO HUMANO DETRÁS DE LA TECNOLOGÍA
Lejos de concentrarse exclusivamente en los programas informáticos más recientes, La revuelta de los copistas propone una mirada histórica sobre las personas y los oficios que han permitido organizar, conservar y transmitir el conocimiento.
Copistas, estenógrafos, bibliotecarios, archiveros y programadores forman parte de un recorrido que busca mostrar que la automatización no apareció repentinamente con las plataformas actuales.
La clasificación de documentos, la creación de índices, los sistemas de archivo y las técnicas para recuperar información constituyen antecedentes fundamentales de las herramientas digitales contemporáneas.
El ensayo también cuestiona la idea de que los sistemas tecnológicos producen conocimiento de manera completamente autónoma. Detrás de su funcionamiento existen extensas cadenas de trabajo humano, decisiones sobre qué información incorporar y estructuras económicas que determinan su desarrollo.
Para Nueno, comprender esa historia resulta indispensable si se pretende discutir el futuro de la inteligencia artificial más allá del entusiasmo tecnológico o de las visiones apocalípticas.
UN RECONOCIMIENTO A LA REFLEXIÓN CRÍTICA
El jurado del Premio Anagrama de Ensayo estuvo integrado por Jordi Gracia, Pau Luque, Daniel Rico, Remedios Zafra, Silvia Sesé e Isabel Obiols.
En sus valoraciones, los integrantes destacaron la capacidad del autor para combinar investigación histórica, reflexión cultural y una escritura accesible sobre un asunto de creciente complejidad.
Uno de los aspectos reconocidos fue su cuestionamiento de la tendencia a considerar que la acumulación de datos y el procesamiento estadístico equivalen necesariamente a comprensión o conocimiento.
La obra también invita a reconsiderar el papel de las humanidades en un escenario dominado por discursos tecnológicos. En lugar de presentar la literatura, la filosofía y la historia como disciplinas ajenas a la innovación, plantea la necesidad de que participen activamente en la comprensión y discusión de sus consecuencias.
De este modo, el reconocimiento trasciende el ámbito estrictamente literario y sitúa el ensayo en el centro de un debate cultural que involucra a universidades, bibliotecas, editoriales, escritores y lectores.
XAVIER NUENO Y SU INTERÉS POR LA HISTORIA DEL CONOCIMIENTO
Nacido en Barcelona en 1990, Xavier Nueno es doctor en Estudios Visuales y de Medios por la Universidad de Harvard y desarrolla actividades docentes e investigativas en la Escuela Politécnica Federal de Lausana, en Suiza.
Su trayectoria académica se ha concentrado en las relaciones entre conocimiento, tecnología, cultura visual e historia intelectual.
En 2023 publicó El arte del saber ligero. Una breve historia del exceso de información, un ensayo que exploró cómo la preocupación por la abundancia de contenidos y las dificultades para procesarlos existía mucho antes de la aparición de internet.
Aquella investigación constituye un antecedente de las preguntas que ahora desarrolla en La revuelta de los copistas: cómo organizamos el conocimiento, qué instituciones lo custodian y de qué manera las tecnologías modifican nuestra relación con él.
El nuevo libro es resultado de un trabajo de investigación desarrollado durante aproximadamente una década, con atención especial a los archivos y las bibliotecas.
UN DEBATE QUE TAMBIÉN INTERPELA A ESCRITORES Y LECTORES
La discusión planteada por el ensayo tiene implicaciones directas para el ecosistema editorial latinoamericano.
El crecimiento de las herramientas de inteligencia artificial ha abierto oportunidades para la traducción, la investigación, la corrección de textos y la producción cultural. Al mismo tiempo, ha intensificado las preguntas sobre la utilización de obras literarias, el reconocimiento de sus autores y la sostenibilidad del trabajo creativo.
Para escritores y editoriales independientes, estos interrogantes adquieren especial importancia. La disponibilidad de nuevas tecnologías puede ampliar las posibilidades de creación y circulación de contenidos, pero también exige examinar las condiciones en que se utilizan materiales protegidos y se distribuyen los beneficios económicos.
En este contexto, la defensa de las bibliotecas como instituciones de acceso público al conocimiento adquiere una dimensión renovada.
No se trata únicamente de conservar libros impresos o archivos históricos, sino de discutir qué lugar tendrá el patrimonio cultural colectivo en una sociedad donde buena parte de la información circula a través de plataformas privadas.
LA LITERATURA ANTE LAS PREGUNTAS DEL FUTURO
Con la concesión del Premio Anagrama de Ensayo 2026, La revuelta de los copistas se incorpora a una conversación internacional sobre los límites, las posibilidades y las responsabilidades asociadas al desarrollo tecnológico.
Su principal aporte consiste en recordar que, detrás de los algoritmos y las infraestructuras digitales, existe una larga historia de trabajo intelectual y cultural que no debería quedar invisible.
La publicación del libro, prevista para el 21 de octubre, ofrecerá a los lectores una nueva oportunidad para reflexionar sobre el futuro del conocimiento y sobre las decisiones colectivas que definirán su acceso.
En una época marcada por la velocidad de la información, la pregunta ya no es solamente cuánto pueden aprender las máquinas, sino qué papel conservarán las personas y las instituciones culturales en la construcción del saber.
Y tú, ¿consideras que el conocimiento acumulado en las bibliotecas debe permanecer como un bien de acceso público o que las empresas tecnológicas pueden convertirlo legítimamente en productos comerciales?

Equipo Escritores Rebeldes
