Alfredo Molano Bravo y la portada de la nueva edición de Siguiendo el corte: Relatos de guerras y de tierras, publicada por Aguilar en 2026. La composición evoca los paisajes rurales de Colombia y los conflictos por la tierra y la violencia que atraviesan la obra del escritor y periodista / Ilustración editorial de Escritores Rebeldes, elaborada con apoyo de inteligencia artificial a partir de imágenes de referencia.
La editorial Aguilar recupera una de las obras más representativas del periodismo narrativo colombiano. Publicado originalmente en 1989, Siguiendo el corte: Relatos de guerras y de tierras vuelve al catálogo en una edición de 2026 que invita a nuevas generaciones a descubrir las voces de quienes vivieron la violencia rural y los conflictos por la tierra en Colombia.
Bogotá, 21 de octubre de 2026. — La obra de Alfredo Molano Bravo vuelve a ocupar un espacio en las novedades editoriales colombianas con una nueva edición de Siguiendo el corte: Relatos de guerras y de tierras, publicada por Aguilar, sello de Penguin Random House Grupo Editorial.
El libro, aparecido originalmente en 1989, regresa al catálogo editorial en octubre de 2026 con una edición de 392 páginas. Su recuperación ofrece una nueva oportunidad para acercarse a una de las propuestas más significativas de la crónica testimonial colombiana y a la mirada de un autor que dedicó buena parte de su vida a escuchar las historias de quienes quedaron al margen de los relatos oficiales.
Más que una recopilación de acontecimientos violentos, Siguiendo el corte constituye una aproximación a las experiencias humanas que marcaron el poblamiento de diferentes regiones del país, las disputas por la tierra y las consecuencias de la confrontación política y armada.
Su nueva circulación editorial adquiere especial relevancia en un contexto en el que Colombia continúa reflexionando sobre su pasado y sobre la importancia de preservar las memorias de las comunidades rurales.
LA VIOLENCIA CONTADA DESDE QUIENES LA VIVIERON
Uno de los principales aportes de Siguiendo el corte es su manera de reconstruir episodios de la historia nacional a partir de testimonios y experiencias individuales.
Molano recorrió territorios atravesados por procesos de colonización, conflictos agrarios y enfrentamientos armados. En sus relatos aparecen campesinos, colonos y personas desplazadas que permiten comprender las transformaciones sociales de regiones como el Guaviare, los Llanos Orientales y el Ariari.
El libro también recupera referencias a personajes vinculados con la historia de la violencia colombiana, entre ellos Guadalupe Salcedo, Efraín González y Juan de la Cruz Varela.
Sin embargo, el interés del autor no se limita a las figuras conocidas.
Su atención se dirige especialmente hacia las personas que experimentaron las consecuencias de las decisiones políticas, las disputas territoriales y los enfrentamientos que transformaron sus comunidades.
A través de estas voces, Molano propone una lectura de la historia que reconoce la experiencia cotidiana como una fuente indispensable para comprender los procesos sociales.
ESCUCHAR ANTES DE ESCRIBIR
Alfredo Molano Bravo desarrolló una forma particular de ejercer el periodismo y la investigación social.
Sociólogo de formación, encontró en los testimonios de campesinos, trabajadores y habitantes de territorios apartados una manera de aproximarse a las realidades que las estadísticas y los documentos oficiales no siempre alcanzaban a explicar.
Su trabajo combinó entrevistas, recorridos de campo, observación y recursos propios de la narración literaria.
Esta aproximación permitió construir relatos en los que las voces de los protagonistas ocupan un lugar central.
En lugar de presentar únicamente interpretaciones académicas sobre la violencia, Molano buscó reconstruir las experiencias de quienes habían participado en los acontecimientos o sufrido directamente sus consecuencias.
Su escritura se convirtió así en un punto de encuentro entre la sociología, la historia oral, la crónica y la literatura testimonial.
Esa característica explica por qué sus libros continúan siendo leídos tanto por investigadores y periodistas como por personas interesadas en comprender la historia colombiana desde una perspectiva humana.
LA TIERRA COMO ESCENARIO DEL CONFLICTO
Las disputas por la propiedad rural, los procesos de colonización y las desigualdades sociales constituyen algunos de los temas centrales de Siguiendo el corte.
Los relatos permiten observar cómo diferentes comunidades quedaron atrapadas entre intereses económicos, confrontaciones políticas y transformaciones territoriales.
En ese recorrido, la tierra aparece no solamente como un recurso productivo, sino también como un espacio de pertenencia, supervivencia y memoria.
Para muchas de las personas retratadas, abandonar una parcela significó perder algo más que una propiedad: implicó romper vínculos familiares, modificar formas de vida y comenzar nuevamente en territorios desconocidos.
Molano reconstruye estas experiencias sin convertirlas en simples referencias estadísticas.
Su mirada permite reconocer que detrás de cada desplazamiento, cada enfrentamiento y cada proceso de colonización existen historias individuales que forman parte de la memoria colectiva.
La recuperación editorial de la obra invita a revisar esos antecedentes y a comprender que numerosas tensiones del presente tienen raíces históricas profundas.
EL LEGADO DE ALFREDO MOLANO BRAVO
Nacido en Bogotá el 3 de mayo de 1944, Alfredo Molano Bravo fue sociólogo, periodista, escritor y uno de los principales representantes de la crónica testimonial en Colombia.
Estudió Sociología en la Universidad Nacional de Colombia y desarrolló una trayectoria marcada por la investigación de campo y el interés por las realidades rurales.
A lo largo de su vida publicó numerosos libros dedicados a los conflictos sociales, los procesos de colonización, el desplazamiento y las experiencias de comunidades afectadas por la violencia.
Su trabajo periodístico también tuvo una presencia destacada en El Espectador, medio en el que escribió columnas y crónicas sobre diferentes aspectos de la realidad nacional.
En 2016 recibió el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar a la Vida y Obra, reconocimiento a una trayectoria dedicada a la investigación y la narración de historias fundamentales para comprender el país.
Posteriormente integró la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, creada en el marco del acuerdo de paz entre el Estado colombiano y las FARC-EP.
Su participación en esa institución fue coherente con una obra que había situado la escucha de los testimonios en el centro de la investigación social.
Molano falleció en Bogotá el 31 de octubre de 2019, pero dejó un legado que continúa alimentando las reflexiones sobre el periodismo, la memoria histórica y la responsabilidad de contar las historias de quienes pocas veces encuentran espacios para hacerlo.
UNA OBRA QUE VUELVE A DIALOGAR CON EL PRESENTE
La edición de 2026 de Siguiendo el corte, publicada por Aguilar, no representa el lanzamiento de un libro inédito, sino el regreso al catálogo editorial de una obra que forma parte de la tradición del periodismo narrativo colombiano.
Esa distinción es importante porque permite comprender el valor de la reedición: acercar a nuevos lectores a un texto publicado hace más de tres décadas y ofrecer otra oportunidad para revisar las preguntas que planteó su autor.
En tiempos de circulación acelerada de noticias, contenidos digitales y opiniones, la escritura de Molano recuerda la importancia de escuchar con atención, contrastar testimonios y reconstruir los acontecimientos desde sus contextos históricos y sociales.
También invita a reflexionar sobre el papel de las editoriales en la conservación del patrimonio literario y periodístico.
Recuperar una obra significa mantener abierta la posibilidad de que sus historias encuentren nuevas interpretaciones y dialoguen con generaciones que no conocieron directamente los acontecimientos narrados.
Con esta nueva edición, Siguiendo el corte vuelve a plantear una pregunta que atraviesa buena parte de la obra de Alfredo Molano Bravo: ¿cómo comprender la historia de Colombia sin escuchar a quienes la vivieron desde sus territorios?
La respuesta continúa encontrando en el periodismo narrativo y la literatura testimonial dos herramientas fundamentales para preservar la memoria.
Porque la historia de un país no se encuentra únicamente en los documentos oficiales.
También permanece en las palabras de quienes tuvieron que vivirla.
Y tú, ¿consideras que la reedición de obras como Siguiendo el corte puede ayudar a las nuevas generaciones a comprender mejor las raíces de la violencia en Colombia?

Equipo Escritores Rebeldes
