Visitantes recorren los estands y exploran la oferta editorial de la Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York (FILNYC), un encuentro dedicado a promover la literatura en español y el intercambio cultural entre escritores, editores y lectores. Fotografía: FILNYC / Fecha de captura no especificada.
La octava edición de la Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York reúne a escritores, poetas, artistas y profesionales del sector editorial del 21 al 25 de octubre. Bajo el lema «La lengua: el mar que somos», el encuentro reivindica el español como territorio de creación, memoria y diálogo entre culturas.
Nueva York, 21 de octubre de 2026. — La literatura en español vuelve a ocupar un lugar destacado en la agenda cultural de Estados Unidos con la inauguración de la octava edición de la Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York (FILNYC), que este año presenta una programación de 160 actividades, el doble de las ofrecidas en su edición anterior.
Durante cinco días, escritores, editores, traductores, académicos y lectores se reunirán en Manhattan para participar en conversaciones literarias, presentaciones de libros, talleres, encuentros profesionales y actividades dirigidas a públicos de distintas edades.
La feria, organizada por el Instituto de Estudios Mexicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), tiene como sede principal el John Jay College y mantiene su carácter gratuito, aunque algunas actividades requieren inscripción previa.
Más allá de las cifras, el encuentro busca fortalecer la presencia de la literatura escrita en español dentro del panorama cultural estadounidense y propiciar nuevas conexiones entre las comunidades hispanohablantes.
EL ESPAÑOL COMO UN OCÉANO DE HISTORIAS
La edición de 2026 se desarrolla bajo el lema «La lengua: el mar que somos», una propuesta que utiliza el océano como metáfora de las relaciones entre territorios, memorias e identidades.
La programación está organizada alrededor de cuatro ejes temáticos: Geografías de la sal, Orillas y ciudades, Mareas de la imaginación y Pensar en archipiélago.
Estas líneas invitan a reflexionar sobre el idioma como un espacio compartido, pero también cambiante, atravesado por migraciones, encuentros culturales y transformaciones sociales.
En una ciudad como Nueva York, donde conviven comunidades procedentes de numerosos países latinoamericanos, la propuesta adquiere una dimensión particular: el español no aparece únicamente como una lengua heredada, sino como una herramienta contemporánea de creación artística y participación cultural.
La ceremonia inaugural contará con un diálogo entre la poeta y artista chilena Cecilia Vicuña y la escritora puertorriqueña Mayra Santos-Febres, moderado por la poeta mexicana Mónica de la Torre.
El encuentro abordará las relaciones entre lenguaje, memoria y territorio, tres preocupaciones que atraviesan buena parte de la programación de este año.
BORGES, LORCA, MISTRAL Y OTRAS VOCES FUNDAMENTALES
La FILNYC 2026 también dedica espacios a escritores cuya obra continúa influyendo en las nuevas generaciones.
Entre los autores homenajeados se encuentran Jorge Luis Borges, Juan Rulfo, Alejandra Pizarnik, Elena Garro, Gabriela Mistral y Federico García Lorca.
Los homenajes coinciden con diversas conmemoraciones literarias: los cuarenta años de las muertes de Borges y Rulfo, los noventa años del nacimiento de Pizarnik y los ciento diez años del nacimiento de Elena Garro.
Federico García Lorca tendrá una presencia especial en la programación española, en el año en que se conmemoran nueve décadas de su asesinato.
El jueves 22 de octubre se realizará una nueva edición de la Velada Lorca en el Instituto Cervantes de Nueva York, con la participación del escritor David Uclés, el músico Miguel Poveda y la poeta Àngels Gregori.
Al día siguiente está previsto el estreno neoyorquino del documental Enlorquecido: Solo el misterio nos hace vivir, codirigido por Miguel Poveda y Manu Huelva, una producción que recorre algunos de los lugares vinculados con la vida y la obra del poeta granadino.
Estas actividades buscan acercar a los lectores contemporáneos a figuras fundamentales de la tradición literaria, sin limitar su legado a las conmemoraciones académicas.
TRADUCCIÓN, NUEVAS GENERACIONES Y CREACIÓN CONTEMPORÁNEA
Uno de los aspectos destacados de esta edición es la ampliación de los espacios destinados a la formación de lectores y a la circulación internacional de los libros.
Por primera vez, la feria incorpora una programación específica para públicos infantiles y juveniles, junto con recursos y actividades orientados a docentes interesados en promover la lectura en español.
La escritora gallega Ledicia Costas participará en talleres de escritura, mientras que editoriales especializadas en literatura infantil, como Kalandraka y Ediciones Ekaré, formarán parte de distintas actividades.
La traducción también ocupará un lugar importante en la agenda.
El Whitney Museum se suma por primera vez como institución colaboradora y acogerá una conversación dedicada a la traducción como parte del proceso creativo, con la participación de profesionales vinculadas a la circulación internacional de obras literarias.
En paralelo, la programación incluye encuentros sobre la internacionalización de la edición en español y los desafíos que enfrentan las editoriales para alcanzar nuevos públicos.
Otro de los proyectos destacados es MACONDO YORK, una instalación artística vinculada con una iniciativa surgida de un taller de la feria y apoyada por la Fundación Gabo.
La propuesta establece un puente entre la imaginación literaria latinoamericana y el paisaje cultural neoyorquino, mostrando cómo las historias pueden transformarse y adquirir nuevas formas más allá del libro.
UNA FERIA QUE TRASCIENDE LAS FRONTERAS
Desde su creación en 2019, la Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York ha buscado consolidarse como un espacio de encuentro para la literatura en español en Estados Unidos.
Su crecimiento refleja el interés por ampliar las oportunidades de circulación de autores, fortalecer los vínculos entre editoriales y bibliotecas y ofrecer escenarios de reconocimiento para las distintas tradiciones literarias del mundo hispanohablante.
Para los escritores latinoamericanos, encuentros de esta naturaleza representan una oportunidad de participar en conversaciones que atraviesan fronteras nacionales y lingüísticas.
La literatura colombiana, como parte de ese universo cultural compartido, también encuentra en estos espacios un contexto de interés para reflexionar sobre sus posibilidades de proyección internacional, aunque ello no supone una participación colombiana específica confirmada en esta edición.
En tiempos en los que la circulación de contenidos digitales transforma los hábitos de lectura y las formas de publicación, la feria insiste en el valor del encuentro presencial entre quienes escriben, editan, traducen y leen.
La FILNYC 2026 se extenderá hasta el domingo 25 de octubre y propone una celebración del español que reconoce su diversidad, sus múltiples acentos y su capacidad para conectar experiencias humanas.
Porque una lengua no pertenece exclusivamente a un territorio: también vive en las historias de quienes la llevan consigo.
Y tú, ¿consideras que las ferias internacionales del libro contribuyen a dar mayor visibilidad a los escritores latinoamericanos o todavía existen barreras para que sus obras lleguen a nuevos lectores?

Equipo Escritores Rebeldes
