Juan Gabriel Vásquez Recibe En Corea Del Sur El Premio Lee Ho-Chul Por La Paz y Hace Historia Para La Literatura Latinoamericana

Fotografía: El escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez recibió en Corea del Sur el Premio Literario Lee Ho-chul por la Paz 2026, convirtiéndose en el primer autor latinoamericano en obtener este reconocimiento. El galardón destaca una trayectoria literaria que ha explorado la violencia, la memoria, la verdad y las heridas de la historia colombiana a través de obras como El ruido de las cosas al caer y La forma de las ruinas / Revista Semana – Esteban Vega La-Rotta

El escritor colombiano se convirtió este 18 de septiembre en el primer autor latinoamericano en recibir el Premio Literario Lee Ho-chul por la Paz. El jurado destacó especialmente El ruido de las cosas al caer y La forma de las ruinas, dos novelas en las que Vásquez explora la violencia, la memoria y las complejas relaciones entre el pasado y el presente de Colombia.

Seúl, 18 de septiembre de 2026. — La literatura colombiana escribió este viernes una nueva página en su recorrido internacional. Juan Gabriel Vásquez recibió en Corea del Sur el Premio Literario Lee Ho-chul por la Paz 2026, convirtiéndose en el primer escritor latinoamericano distinguido con este reconocimiento, que llega este año a su décima edición.

La ceremonia culmina un proceso que había comenzado semanas atrás, cuando el distrito de Eunpyeong-gu, en Seúl, anunció la elección del escritor colombiano como ganador del premio principal. El reconocimiento honra la memoria y el pensamiento del escritor surcoreano Lee Ho-chul (1932-2016) y distingue a autores cuyas obras enfrentan literariamente las heridas producidas por la guerra, la violencia, la discriminación y las divisiones sociales.

COLOMBIA Y COREA: HISTORIAS DIFERENTES, HERIDAS QUE DIALOGAN

La elección de Vásquez adquiere una dimensión particular al producirse en Corea del Sur. Colombia y Corea poseen historias profundamente diferentes, pero ambas sociedades han debido convivir con las consecuencias de conflictos que dejaron marcas duraderas sobre su memoria colectiva.

Durante su visita, Vásquez destacó precisamente esa posibilidad de encuentro entre las dos tradiciones. Tras recibir el premio, señaló que existe algo especial en convertirse en el primer latinoamericano reconocido y recordó la presencia que tiene la literatura colombiana —y particularmente Gabriel García Márquez— entre los lectores coreanos.

Para el escritor, la literatura puede aproximarse a aquello que otras formas de conocimiento no siempre consiguen resolver. En la rueda de prensa celebrada el 17 de septiembre en el Korea Press Center de Seúl, explicó que durante su trayectoria ha reflexionado sobre si problemas como la violencia política y el narcotráfico colombiano podían encontrar respuestas en la historia, la política o el periodismo, y que esa búsqueda terminó conduciéndolo a la ficción.

DOS NOVELAS EN EL CENTRO DE LA DECISIÓN

Aunque el premio reconoce una trayectoria, el jurado puso especial atención en El ruido de las cosas al caer (2011) y La forma de las ruinas (2015).

En ambas novelas aparece una preocupación que atraviesa buena parte de la literatura de Vásquez: ¿qué sucede cuando el pasado se niega a desaparecer?

El ruido de las cosas al caer se acerca a las consecuencias que la violencia y el narcotráfico dejaron sobre una generación de colombianos. La experiencia individual de sus personajes termina conectándose con un periodo histórico que transformó profundamente al país.

La forma de las ruinas, por su parte, entra en los territorios de la historia, la conspiración y la memoria política colombiana para interrogar la manera en que construimos nuestras versiones del pasado.

El crítico literario Oh Min-seok, presidente del comité de selección, destacó el carácter universal de las preguntas planteadas por Vásquez alrededor de la violencia y la verdad en Colombia. La organización señaló, además, la forma literariamente compleja en que el autor ha abordado la violencia política latinoamericana y, particularmente, la colombiana.

LA NOVELA COMO TERRITORIO DE VERSIONES

Durante su encuentro con la prensa en Seúl, Vásquez también defendió una de las características fundamentales de la ficción: su capacidad para permitir que diferentes versiones de una historia puedan coexistir.

Las personas recuerdan de maneras distintas. Los acontecimientos históricos pueden ser interpretados desde perspectivas diferentes y la memoria individual rara vez coincide perfectamente con los relatos oficiales.

Para Vásquez, la novela puede trabajar precisamente dentro de esas zonas de incertidumbre. Según explicó, la ficción ofrece una vía estética para aproximarse a aquello que la historia no siempre consigue revelar y permite ampliar nuestra comprensión mediante relatos diversos y ambiguos.

Esa concepción ayuda a comprender buena parte de su obra: la literatura no aparece como sustituto de la historia ni del periodismo, sino como otro territorio desde el cual explorar sus silencios, contradicciones y consecuencias humanas.

EL LEGADO DE LEE HO-CHUL

El galardón recibido por Vásquez lleva el nombre de Lee Ho-chul, escritor surcoreano cuya vida estuvo marcada por la división de la península coreana.

Nacido en 1932 y fallecido en 2016, Lee defendió a través de su trayectoria el deseo de reconciliación y reunificación. El premio creado en su memoria busca conservar ese espíritu y reconocer internacionalmente a escritores cuyas obras reflexionan sobre los conflictos que dividen a las sociedades.

La elección de un colombiano establece así un puente literario entre dos lugares geográficamente distantes pero familiarizados con las preguntas que aparecen después de la violencia: cómo recordar, cómo narrar lo ocurrido y cómo imaginar una convivencia diferente.

UNA TRAYECTORIA COLOMBIANA CON ALCANCE INTERNACIONAL

Nacido en Bogotá en 1973, Juan Gabriel Vásquez ha construido una obra en la que ficción, historia y memoria mantienen una conversación permanente.

Entre sus libros se encuentran Los informantes, Historia secreta de Costaguana, El ruido de las cosas al caer, Las reputaciones, La forma de las ruinas, Volver la vista atrás y Los nombres de Feliza.

Su literatura ha circulado ampliamente fuera de Colombia y ha recibido numerosos reconocimientos internacionales. Sin embargo, el Premio Lee Ho-chul introduce un elemento diferente dentro de esa trayectoria: no reconoce únicamente la construcción literaria de sus novelas, sino también su capacidad para plantear preguntas alrededor de violencia, memoria, verdad y paz.

UN COLOMBIANO, POR PRIMERA VEZ DESDE AMÉRICA LATINA

La condición de Vásquez como primer latinoamericano ganador amplía además el alcance simbólico del reconocimiento.

No se trata solamente de un premio que viaja desde Corea del Sur hasta Colombia. También representa la llegada al escenario del galardón de una tradición literaria latinoamericana atravesada por dictaduras, conflictos armados, desplazamientos, desigualdades, procesos de paz y persistentes discusiones alrededor de la memoria.

La historia colombiana que aparece en las novelas de Vásquez encuentra así lectores y resonancias a miles de kilómetros de los lugares donde ocurrieron los acontecimientos que inspiraron parte de su literatura.

CUANDO CONTAR TAMBIÉN SIGNIFICA RECORDAR

El reconocimiento recibido por Juan Gabriel Vásquez plantea finalmente una pregunta que supera cualquier ceremonia literaria: ¿qué puede hacer una novela frente a las heridas de una sociedad?

La literatura no modifica el pasado. Tampoco reemplaza a la justicia, la historia o el periodismo. Pero puede acercarnos a las experiencias individuales escondidas detrás de los grandes acontecimientos y permitirnos mirar una misma realidad desde perspectivas contradictorias.

Ese ha sido uno de los territorios fundamentales de la obra de Vásquez.

Este 18 de septiembre de 2026, en Corea del Sur, esa manera de entender la ficción recibió un reconocimiento especialmente significativo. Por primera vez, el Premio Literario Lee Ho-chul por la Paz llegó a manos de un escritor latinoamericano.

Y llegó a través de historias nacidas de las preguntas, heridas y memorias de Colombia.

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