Ilustración (IA): Bogotá convierte el Parque de los Novios en una gran biblioteca al aire libre durante la 14.ª edición de Lectura bajo los árboles. Libros, poesía, música, trueque, fanzines, talleres y actividades para niños y adultos se encuentran en una jornada que reivindica la lectura como experiencia colectiva y acerca la literatura a nuevos públicos.
La literatura abandona este sábado los espacios cerrados para instalarse entre árboles, caminos y zonas verdes. Bogotá celebra hoy, 26 de septiembre, la 14.ª edición del Festival Lectura bajo los árboles, una jornada gratuita que reúne escritores, poetas, editores, músicos, ilustradores, niños y familias en el Parque de los Novios. Fernanda Trías, Giuseppe Caputo y Edson Velandia figuran entre los invitados de una programación que también homenajea a Álvaro Cepeda Samudio y León de Greiff.
Bogotá, 26 de septiembre de 2026.— Para leer un libro no siempre hace falta una biblioteca. También puede bastar la sombra de un árbol, un pedazo de césped y algunas horas disponibles para dejar que las palabras hagan el resto.
Con esa filosofía, Lectura bajo los árboles regresa este sábado al Parque de los Novios para celebrar su edición número 14, convirtiendo uno de los espacios verdes de Bogotá en un gran escenario dedicado a los libros, la poesía, la oralidad, la música y el encuentro entre lectores. La entrada es libre.
El concepto que articula la edición de 2026 es “Lo que nos sostiene: Lecturas para acompañarnos”, una invitación a pensar la literatura no solamente como una experiencia individual, sino como una herramienta capaz de crear vínculos y construir comunidad.
FERNANDA TRÍAS Y GIUSEPPE CAPUTO, ENTRE LOS INVITADOS
La programación reúne a escritores y profesionales del mundo editorial para conversar sobre el papel que desempeñan los libros en momentos de incertidumbre y sobre la capacidad de la literatura para imaginar otros futuros.
Entre los participantes confirmados aparecen los escritores Fernanda Trías y Giuseppe Caputo, la editora Camila Rocca, el historiador Javier Ortiz Cassiani, el editor Nicolás Morales y la editora y gestora cultural Adriana Martínez Villalba.
Las conversaciones abordarán la lectura como espacio de encuentro, la función de libros y bibliotecas en la construcción colectiva y las posibilidades de la literatura para acompañar a las personas frente a la adversidad.
La propuesta resume una de las características del festival: leer es el punto de partida, pero no necesariamente el punto de llegada.
Alrededor del libro aparecen la conversación, la memoria, la música, la ilustración y otras formas de creación.
ÁLVARO CEPEDA SAMUDIO VUELVE A LA CASA GRANDE
La edición 14 reserva un lugar especial para la memoria literaria colombiana.
Este año se conmemoran los 100 años del nacimiento de Álvaro Cepeda Samudio, escritor, periodista y una de las figuras fundamentales de la renovación narrativa colombiana del siglo XX.
El homenaje contempla mediación de lectura, lectura coral de fragmentos de su obra y una lectura dramatizada de La casa grande a cargo de Diana Olaya.
La elección de esta novela resulta particularmente significativa. Publicada originalmente en 1962, La casa grande convirtió la violencia alrededor de la masacre de las bananeras en una construcción literaria fragmentaria donde diferentes voces reconstruyen el trauma colectivo.
Un siglo después del nacimiento de Cepeda Samudio, sus palabras regresan ahora bajo los árboles de Bogotá.
LEÓN DE GREIFF, CINCUENTA AÑOS DESPUÉS
El segundo gran homenaje estará dedicado a León de Greiff, al cumplirse 50 años de su muerte.
La programación contempla una lectura colectiva de fragmentos de su obra y el conversatorio “Juego mi vida, cambio mi vida, León de Greiff y una herencia interminable”, con Jenny Bernal y Alexis de Greiff.
El actor Juan David Ayala llevará además al escenario una lectura dramatizada y musical de Relato de Sergio Stepansky.
De esta manera, dos figuras fundamentales pero muy diferentes de las letras colombianas coinciden en el mismo parque: la experimentación narrativa de Cepeda Samudio y el universo verbal y poético de León de Greiff.
LA POESÍA OCUPARÁ EL PARQUE
La poesía tendrá una presencia particularmente amplia.
El colectivo POIESIS desarrollará diferentes actividades, entre ellas el recital “Mujeres poetas. Homenaje a Emilia Ayarza”, además de una jornada dedicada a la poesía de calle y a la obra de Helí Ramírez.
También habrá poesía expandida con José Dioz, un micrófono abierto e intervenciones dedicadas a los poetas Gustavo Adolfo Garcés y Robinson Quintero Ossa.
A la programación se suma la lectura de Con todas las letras. Antología de poesía colombiana, publicación de Libro al Viento que reúne voces de autores y autoras LGBTI. Carlos Guineo e Isabella Varela estarán a cargo de la lectura.
El parque se convierte así en algo parecido a una página abierta: la poesía no permanece encerrada en el libro, sino que se escucha en voz alta y circula entre quienes caminan por el lugar.
LLEVAR UN LIBRO Y DEJARLO VOLAR
Una de las actividades que mejor expresa el espíritu de la jornada será la circulación de libros promovida por Libro al Viento.
Los asistentes están invitados a llevar ejemplares que ya hayan leído para compartirlos y permitir que encuentren nuevos lectores. La iniciativa se desarrolla bajo la premisa “Tome un libro, léalo y déjelo volar”.
La idea rompe con una concepción del libro como objeto que necesariamente debe permanecer para siempre en una misma biblioteca.
Un ejemplar puede pasar de mano en mano.
Cada nuevo lector prolonga su historia.
BibloRed tendrá igualmente un espacio de trueque donde los visitantes podrán intercambiar sus libros por otras lecturas. A ello se sumará Cosechar tinta, iniciativa del Instituto Bogotano de Corte dedicada al intercambio y distribución libre de fanzines y material gráfico independiente.
LOS FANZINES Y LA EDICIÓN INDEPENDIENTE TAMBIÉN TIENEN ESPACIO
La cultura escrita que propone el festival no se limita al circuito editorial tradicional.
Pulgas gráficas, de La Zineteca, llevará publicaciones y diferentes artefactos editoriales, mientras otras iniciativas realizarán entrevistas, transmisiones y actividades literarias durante la jornada.
La presencia de fanzines resulta especialmente relevante.
Antes de las plataformas digitales y las redes sociales, estas publicaciones artesanales fueron —y continúan siendo— una de las formas mediante las cuales escritores, ilustradores y colectivos independientes consiguen publicar sin depender de grandes estructuras editoriales.
En ese sentido, Lectura bajo los árboles reúne distintos momentos del ecosistema del libro: desde escritores consolidados hasta publicaciones independientes que circulan directamente entre sus lectores.
LOS NIÑOS TAMBIÉN HARÁN SUS PROPIOS LIBROS
El festival presta especial atención a niñas, niños y familias.
Habrá un taller de libros objeto con Volcán Ediciones, un Dibujatón con la ilustradora Laura Xue y el artista Yeidi, actividades del programa Nidos y talleres de máscaras y poemas bordados.
La programación infantil incluye igualmente propuestas escénicas como Profundo, de la agrupación Bululú de Nidos, con música en vivo, y La rebelión de los títeres y héroes que vencieron todo menos el miedo, de La Libélula Dorada.
La propuesta no busca solamente que los niños escuchen historias.
También pretende que dibujen, construyan, escriban y descubran que un libro puede ser algo que ellos mismos pueden crear.
DEL RAP A EDSON VELANDIA
Los árboles también tendrán música.
La jornada incluye una lectura musicalizada de Malory Castillo y la propuesta de rap Suenan Timbres, Suenan Beats, con Cristian Camilo Garzón, Adán Hereira y Johanna Amado.
El cierre estará a cargo del músico y compositor santandereano Edson Velandia, presentado dentro de la programación como trovador contemporáneo.
La presencia musical amplía nuevamente la idea tradicional de festival literario.
La palabra puede estar escrita en una novela, pero también puede convertirse en canción, rap, lectura dramatizada o poesía pronunciada frente a otras personas.
UNA BIBLIOTECA SIN PAREDES
Lectura bajo los árboles propone una imagen sencilla pero poderosa para una ciudad: personas leyendo juntas sin necesidad de estar encerradas en un edificio.
La literatura entra en contacto con quienes quizá no tenían previsto asistir a una presentación editorial o visitar una biblioteca ese día.
El parque disminuye algunas de esas distancias.
No hay que comprar una entrada. No es necesario conocer previamente a los escritores. Tampoco hace falta pertenecer a un círculo literario.
Se puede simplemente llegar, sentarse y escuchar.
Ese carácter abierto resulta particularmente importante cuando se habla de formación de lectores. El acceso a la cultura no depende únicamente de publicar más libros; también requiere crear espacios donde las personas puedan encontrarlos.
INFORMACIÓN PARA ASISTIR
El Festival Lectura bajo los árboles se realiza hoy, sábado 26 de septiembre de 2026, en el Parque de los Novios, avenida Calle 63 #45-10, Bogotá. La agenda oficial de Idartes fija el inicio de actividades a las 10:00 a. m. y confirma que la entrada es libre.
La programación completa puede consultarse en la página oficial de Lectura bajo los árboles — Idartes.
BOGOTÁ LEE BAJO LOS ÁRBOLES
La edición número 14 llega con escritores reconocidos, poesía, música, homenajes, fanzines, trueques y actividades infantiles. Pero detrás de esa programación existe una propuesta todavía más elemental: recordar que leer también puede ser una experiencia compartida.
Un libro leído en soledad puede terminar convertido en conversación.
Un ejemplar que permanece olvidado en una biblioteca puede encontrar otras manos.
Un niño que participa en un taller puede descubrir que también quiere escribir.
Y una ciudad acostumbrada al ruido puede reservar durante unas horas un parque para escuchar historias.
Este sábado, Bogotá convierte el Parque de los Novios en una biblioteca sin paredes.
Los libros ponen las palabras. Los árboles, el techo.

Equipo Escritores Rebeldes
