Ilustración de Soporte (Generada por IA): Bogotá y París se encuentran a través de las imágenes, los archivos y la memoria colectiva. La exposición “Sintonías de lo político, los gestos del archivo”, en la Cinemateca de Bogotá, propone un diálogo entre registros audiovisuales de ambas ciudades para reflexionar sobre la protesta, el espacio público y la manera en que fotografías y películas participan en la construcción de la memoria social.
“Sintonías de lo político, los gestos del archivo” abre este 29 de septiembre en la Galería de la Cinemateca de Bogotá. La exposición pone en diálogo registros audiovisuales, fotográficos y sonoros de Bogotá y París para preguntarse cómo las imágenes documentan las movilizaciones sociales y, al mismo tiempo, participan en la construcción de la memoria colectiva. La entrada es gratuita.
Bogotá, 29 de septiembre de 2026.— Una imagen puede registrar un acontecimiento. Puede conservarlo durante décadas. Puede convertirse en testimonio. Pero también puede dejar cosas por fuera, adquirir nuevos significados y ser interpretada de maneras diferentes por quienes la observan años después.
Sobre esas tensiones se construye “Sintonías de lo político, los gestos del archivo”, la nueva exposición audiovisual que abre sus puertas este martes en la Galería de la Cinemateca de Bogotá.
La muestra establece un diálogo entre Bogotá y París, dos ciudades que durante el último siglo han vivido múltiples expresiones colectivas en sus calles y cuyos acontecimientos sociales y políticos han quedado registrados por cámaras fotográficas, cine, televisión, medios de comunicación, organizaciones sociales y, más recientemente, teléfonos móviles y transmisiones digitales.
DOS CIUDADES OBSERVADAS A TRAVÉS DE SUS IMÁGENES
La exposición parte de una pregunta esencial: ¿qué ocurre cuando una sociedad decide recordar su historia a través de las imágenes?
Los registros audiovisuales suelen adquirir con el tiempo el carácter de prueba o testimonio. Sin embargo, la propuesta curatorial invita a interrogarlos: quién estaba detrás de la cámara, qué decidió registrar, qué quedó fuera del encuadre, cómo circuló posteriormente ese material y quién determina finalmente qué imágenes permanecen en los archivos.
La muestra revisa registros visuales y sonoros procedentes de cine documental, televisión pública, organizaciones sindicales, archivos comunitarios, periodismo, transmisiones en directo, reconstrucciones forenses, proyectos transmedia y grabaciones amateur.
El resultado no pretende construir una única narración sobre Bogotá o París, sino mostrar cómo diferentes tecnologías, épocas y miradas han participado en la construcción de aquello que una sociedad recuerda.
DE MAYO DEL 68 A LAS MOVILIZACIONES DE BOGOTÁ
Entre los acontecimientos que sirven como puntos de referencia aparecen las protestas estudiantiles de Mayo de 1968 en París y las movilizaciones sociales registradas en Bogotá en 2019.
A partir de ellos, la exposición amplía su recorrido hacia diferentes momentos y formas de registrar la protesta y la expresión colectiva.
La comparación no busca afirmar que las experiencias de ambas ciudades sean equivalentes. El propósito es observar cómo la calle se transforma en escenario de expresión y cómo las cámaras intervienen en la manera en que esos acontecimientos llegan posteriormente a quienes no estuvieron allí.
De este modo, París y Bogotá quedan conectadas no solamente por las movilizaciones, sino también por las imágenes producidas alrededor de ellas.
CUATRO MANERAS DE APROXIMARSE AL ARCHIVO
El recorrido está organizado alrededor de cuatro momentos conceptuales.
“La calle como experiencia” observa el espacio urbano como lugar de encuentro, manifestación de ideas y acción colectiva.
“El acto de filmar: ¿quién filma?” dirige la atención hacia quien produce las imágenes y hacia la relación entre aquello que ocurre en el espacio público y quienes posteriormente reciben esas imágenes desde espacios privados.
“La imagen en disputa” examina la capacidad de fotografías, videos y otros registros para construir versiones de los acontecimientos y, al mismo tiempo, para ser revisados y cuestionados.
Finalmente, “El archivo: lo que queda, lo que se borra” plantea que un archivo nunca está completamente terminado: está compuesto tanto por aquello que una sociedad conserva como por sus ausencias.
¿PUEDE UNA IMAGEN SER NEUTRAL?
Esta pregunta atraviesa buena parte de la propuesta.
La exposición plantea que los registros no deben entenderse automáticamente como reproducciones neutrales de la realidad. Entre el acontecimiento y la imagen existen decisiones: dónde se ubica la cámara, cuándo comienza la grabación, qué entra en el encuadre, quién distribuye el material y bajo qué contexto vuelve a mostrarse.
Ricardo Cantor, gerente de Artes Audiovisuales de Idartes y director de la Cinemateca de Bogotá, explica que la exposición propone pensar el archivo simultáneamente como lugar de encuentro, interpelación y disputa, susceptible de nuevas lecturas y cuestionamientos.
Ese planteamiento adquiere especial relevancia en una época en la que millones de personas llevan una cámara en el bolsillo y un acontecimiento puede ser registrado simultáneamente desde decenas de perspectivas.
DEL CELULOIDE AL TELÉFONO MÓVIL
Otro de los componentes de la exposición es la evolución de los dispositivos utilizados para producir y exhibir imágenes.
Durante buena parte del siglo XX, filmar requería cámaras, película, laboratorios y sistemas de reproducción que estaban lejos del alcance de la mayoría de ciudadanos.
La aparición del video modificó parcialmente ese panorama.
Después llegaron las cámaras digitales, los teléfonos móviles y las plataformas capaces de transmitir acontecimientos prácticamente en tiempo real.
“Sintonías de lo político” incorpora esa transformación tecnológica dentro de su reflexión sobre quién tiene la capacidad de registrar un acontecimiento y cómo ese material puede convertirse posteriormente en documento histórico.
UNA CONSTRUCCIÓN ENTRE COLOMBIA Y FRANCIA
La exposición nace de una alianza entre la Cinemateca de Bogotá, la Embajada de Francia en Colombia y el Instituto Francés, con el apoyo de la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano, France 24, TV5Monde, el Institut National de l’Audiovisuel (INA) y el Museo de Bogotá.
La investigación curatorial estuvo a cargo de Sandra Tabares Duque, mientras la curaduría corresponde a David Rojas Acosta y Luis Felipe Raguá, sobre una propuesta editorial de Ricardo Cantor Bossa.
Esta colaboración permite que archivos procedentes de contextos diferentes entren en conversación y que el visitante pueda observar no solamente los acontecimientos registrados, sino también las maneras en que han sido preservados y reinterpretados.
UNA EXPOSICIÓN PARA MIRAR Y TAMBIÉN PARA DUDAR
Uno de los aspectos más interesantes de la propuesta es que el visitante no ocupa únicamente el papel de espectador.
También es invitado a cuestionar.
¿Qué ocurrió antes de que comenzara una grabación?
¿Qué sucedió después?
¿Quién decidió conservar determinada fotografía?
¿Qué imágenes desaparecieron?
¿Quién estaba detrás de la cámara?
¿Y cuánto de nuestra comprensión del pasado depende de aquello que alguien decidió registrar?
Son preguntas especialmente pertinentes en un momento histórico caracterizado por una producción prácticamente inagotable de fotografías y videos.
Nunca habíamos generado tantas imágenes.
Eso no significa necesariamente que comprendamos mejor aquello que registramos.
ENTRADA GRATUITA EN LA CINEMATECA
“Sintonías de lo político, los gestos del archivo” estará abierta en la Galería de la Cinemateca de Bogotá desde el 29 de septiembre de 2026 hasta el 29 de agosto de 2027 y será de entrada libre.
El horario anunciado es de martes a viernes, de 2:00 p. m. a 6:00 p. m.; y sábados, domingos y festivos, de 11:00 a. m. a 6:00 p. m. La exposición contará además con visitas guiadas y mediaciones culturales. Para octubre están previstas mediaciones especiales los días 7 y 21, a las 4:30 p. m., con inscripción previa.
Información oficial de la exposición en la Cinemateca de Bogotá
CUANDO LAS IMÁGENES TAMBIÉN ESCRIBEN LA HISTORIA
Una fotografía tomada en una calle puede parecer simplemente un instante detenido.
Décadas después puede convertirse en documento histórico.
Una grabación televisiva puede comenzar como noticia y terminar formando parte de un archivo.
Un video realizado por un ciudadano puede convertirse en testimonio.
“Sintonías de lo político, los gestos del archivo” propone precisamente observar ese recorrido: el momento en que una imagen deja de pertenecer únicamente al presente y comienza a intervenir en la manera en que recordamos el pasado.
Bogotá y París aparecen entonces no solo como dos ciudades separadas por un océano, sino como territorios cuyas calles han sido fotografiadas, filmadas, transmitidas, archivadas y reinterpretadas.
Porque la memoria también se construye con imágenes.
Y, como propone esta exposición, mirar un archivo no consiste solamente en preguntarnos qué vemos, sino también qué falta, quién decidió conservarlo y desde dónde estamos mirando.

Equipo Escritores Rebeldes
