Ilustración de Soporte (Generada por IA): Del códice al código. La exposición “AutorIA. La Rioja, tierra del español” recorre más de mil años de transformación de la palabra, desde los antiguos copistas y manuscritos medievales hasta los nuevos desafíos que plantea la inteligencia artificial. Una mirada al pasado y al futuro de una lengua que continúa escribiendo su historia.
La muestra “AutorIA. La Rioja, tierra del español”, inaugurada este 30 de septiembre en el Monasterio de Yuso, propone un viaje desde los primeros testimonios escritos del romance hispánico hasta los desafíos que plantea la inteligencia artificial. Más de 60 piezas, grandes nombres de la literatura y experiencias inmersivas construyen un recorrido “del códice al código”.
SAN MILLÁN DE LA COGOLLA, España.— ¿Qué relación puede existir entre un monje medieval inclinado sobre un códice y una inteligencia artificial capaz de generar un texto en cuestión de segundos?
La respuesta atraviesa más de mil años de historia y constituye el eje de “AutorIA. La Rioja, tierra del español”, la exposición inaugurada este miércoles 30 de septiembre en el Monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla, La Rioja. La muestra permanecerá abierta hasta el 10 de enero de 2027.
La propuesta no se limita a observar el pasado. Su recorrido conduce al visitante desde los códices medievales y los primeros testimonios del romance hispánico hasta una pregunta plenamente contemporánea: ¿qué significa ser autor cuando las máquinas también pueden producir textos, información y contenidos?
DEL CÓDICE AL CÓDIGO
San Millán de la Cogolla ocupa un lugar fundamental en la historia de la cultura escrita en español. Los códices elaborados y conservados en su scriptorium medieval permiten aproximarse a una etapa decisiva de la transformación del latín y del desarrollo de las lenguas romances en la península ibérica.
La exposición presta especial atención a los Glosarios Emilianenses, testimonios esenciales para estudiar los orígenes del romance hispánico, y recuerda el papel desempeñado por los monasterios como espacios de conservación y transmisión del conocimiento.
De allí surge uno de los grandes aciertos conceptuales de la muestra: colocar frente a frente dos revoluciones de la palabra. Por una parte, aquella cultura manuscrita que copiaba, preservaba y transmitía los textos; por otra, una época digital en la que algoritmos e inteligencias artificiales intervienen cada vez más en la producción y circulación del lenguaje.
MÁS DE 60 PIEZAS PARA CONTAR LA HISTORIA DE UNA LENGUA
“AutorIA” reúne más de 60 piezas procedentes de una veintena de instituciones y colecciones. Entre las entidades que colaboran figuran instituciones como el Museo del Louvre, la British Library, el Museo del Prado y la Real Academia Española.
Entre las piezas sobresalen los tres brazos conservados de la cruz de marfil de San Millán, reunidos para la exposición; dos de ellos han sido cedidos por el Louvre. También aparece la Virgen de la Manzana, pieza que había sido sustraída del Monasterio de Suso en 1963 y que ha regresado a La Rioja.
El recorrido incluye además objetos como el clavecín de Bárbara de Braganza, relacionado con el compositor Domenico Scarlatti.
BERCEO, CERVANTES, MATUTE Y OTROS AUTORES
La historia de la lengua es también la historia de quienes la han convertido en literatura.
El recorrido comienza con la tradición monástica y Gonzalo de Berceo, figura esencial de la literatura medieval, para avanzar posteriormente por nombres fundamentales de diferentes épocas.
La exposición incorpora referencias a autores como Antonio de Nebrija, Miguel de Cervantes, Miguel Hernández, Pablo Neruda, Juan Ramón Jiménez, Camilo José Cela, María de la O Lejárraga y Ana María Matute, entre otros.
Así, la muestra permite observar cómo fue transformándose no solamente el español, sino también una idea decisiva para la cultura: la figura del autor.
Convertirse por unos minutos en un copista medieval
La tecnología no aparece únicamente al final del recorrido. También sirve para regresar al pasado.
“AutorIA” incorpora recursos audiovisuales, interactivos e inmersivos. Una experiencia de realidad virtual permite aproximarse al trabajo de los antiguos monjes y a sus labores de copia, traducción y elaboración de textos.
La inauguración también supone la incorporación de nuevos espacios del Monasterio de Yuso al recorrido, entre ellos zonas que no formaban parte de la visita habitual, como antiguas celdas monásticas, el refectorio y la Biblioteca.
De esta manera, manuscritos centenarios y tecnologías digitales dejan de presentarse necesariamente como mundos enfrentados: las herramientas contemporáneas son utilizadas para acercar al visitante a las antiguas formas de producir y preservar conocimiento.
CUANDO UNA NIÑA CONVERSA CON ESCRITORES MEDIANTE IA
Uno de los momentos que mejor sintetiza el planteamiento contemporáneo de la exposición aparece en una sala donde se representa, mediante inteligencia artificial, la conversación de una niña con autores como Ana María Matute o Rubén Darío.
La escena conduce directamente hacia algunos de los interrogantes de nuestro tiempo.
¿Qué sucede con la autoría cuando una máquina genera lenguaje? ¿Qué materiales utiliza para hacerlo? ¿Cómo deben preservarse las fuentes culturales y lingüísticas de las que se alimentan los nuevos sistemas tecnológicos?
La exposición no pretende clausurar esas preguntas. Su planteamiento institucional es precisamente abrir una reflexión sobre la creación y la autoría ante tecnologías capaces de generar textos, información y contenidos.
UNA LENGUA HABLADA POR MÁS DE 600 MILLONES DE PERSONAS
El recorrido también permite comprender la enorme transformación histórica del español: desde anotaciones y códices conservados en monasterios medievales hasta convertirse en una lengua compartida actualmente por más de 600 millones de personas en el mundo, según los datos utilizados por la propia exposición.
“AutorIA” llega, además, en vísperas de otra fecha simbólica. En 2027 se cumplirán 30 años de la declaración de los monasterios de San Millán de la Cogolla como Patrimonio Mundial por la UNESCO, reconocimiento concedido en 1997.
DE UNA PLUMA MEDIEVAL A UN ALGORITMO
Quizá ahí se encuentre la imagen más poderosa que deja la exposición.
Durante siglos, escribir significó disponer de pergamino, tinta, herramientas, tiempo y una mano que trazara cada carácter. Hoy, unas pocas instrucciones pueden producir miles de palabras mediante inteligencia artificial.
Entre ambos extremos existe una historia de más de mil años hecha de copistas, libros, imprentas, escritores, bibliotecas, lectores y tecnologías.
Las herramientas han cambiado radicalmente. La pregunta sobre quién escribe, quién conserva las palabras y quién puede llamarse autor continúa abierta.
En San Millán de la Cogolla, el lugar donde antiguos escribas dejaron testimonios fundamentales para comprender la evolución del romance hispánico, esa pregunta llega ahora hasta la inteligencia artificial.
Del códice al código. De la palabra manuscrita al algoritmo. Y, en medio de ambos, una lengua que continúa transformándose.

Equipo Escritores Rebeldes
