Ilustración de Soporte (Generada por IA): El Planetario de Bogotá se suma a la Semana Mundial del Espacio 2026 con una programación que acerca al público a la astronomía, la exploración espacial y los vínculos entre ciencia, tecnología y cultura. Ilustración: Escritores Rebeldes.
Del 4 al 10 de octubre, el Planetario de Bogotá convierte la exploración espacial en una experiencia que cruza ciencia, tecnología y cultura. Bajo el lema internacional “Rocket Revolution”, talleres, cine, literatura, experiencias inmersivas y observaciones astronómicas invitan a preguntarse por el lugar de la humanidad en el universo.
Bogotá, 5 de octubre de 2026. — Durante siglos, antes de que existieran los cohetes, los satélites o los telescopios espaciales, la humanidad ya viajaba hacia las estrellas mediante los relatos. El cielo fue escenario de mitologías, preguntas filosóficas y ficciones mucho antes de convertirse también en territorio de exploración científica.
Ese vínculo entre imaginación y conocimiento vuelve a ocupar un lugar central esta semana en Bogotá.
Del 4 al 10 de octubre, el Planetario de Bogotá se suma a la Semana Mundial del Espacio 2026 con una programación dedicada a la exploración espacial, la ciencia, la tecnología y las posibilidades futuras de comprender —e incluso habitar— otros lugares del universo.
La edición de este año se desarrolla bajo el tema internacional “Rocket Revolution”, una invitación a observar cómo los avances en cohetería, vehículos espaciales, satélites y otras tecnologías han modificado nuestra relación con el espacio.
Pero la propuesta bogotana va más allá de explicar cómo funciona un cohete.
La programación construye puentes entre astronomía, cine, literatura, ciencia ciudadana, tecnología y experiencias familiares, convirtiendo al Planetario en un punto de encuentro entre el conocimiento científico y la imaginación.
DE SPUTNIK A MARTE
Una de las actividades centrales de este domingo 5 de octubre es “Viaje a las Estrellas”, experiencia interactiva en formato fulldome programada entre las 3:30 y las 5:00 de la tarde.
La actividad propone recorrer algunos de los grandes momentos de la exploración espacial: desde el lanzamiento del Sputnik 1 y los primeros vuelos tripulados hasta la llegada de los seres humanos a la Luna, la era de los transbordadores espaciales y la aparición de nuevos protagonistas en la carrera espacial.
El recorrido no se queda en el pasado. También dirige la mirada hacia los desafíos de las futuras misiones humanas a la Luna y Marte.
La pregunta que atraviesa buena parte de la programación parece inevitable: después de décadas observando el universo desde la Tierra, ¿hasta dónde podrá llegar la humanidad?
CIENCIA PARA TOCAR, EXPERIMENTAR E IMAGINAR
La Semana Mundial del Espacio también busca que conceptos que suelen parecer lejanos puedan experimentarse de manera directa.
El taller “Principios de cohetería”, por ejemplo, permite aproximarse a conceptos como el empuje, la aerodinámica y la propulsión mediante demostraciones y experimentos.
Otra propuesta, “Ciencia Creativa”, lleva la imaginación hacia la posibilidad de encontrar vida fuera de nuestro planeta. Los participantes exploran las condiciones necesarias para la habitabilidad planetaria y crean organismos hipotéticos utilizando plastilina.
La programación incluye además actividades para comprender cómo funciona un telescopio, comparar las misiones lunares Apolo y Artemisa, diseñar sistemas planetarios, estudiar asteroides cercanos a la Tierra y acercarse al diseño de satélites y misiones espaciales.
Incluso aparece una pregunta con sabor local: ¿cómo sería una nave espacial colombiana?
El 9 de octubre, un taller familiar propondrá precisamente imaginar y construir una nave concebida desde Colombia para viajar hacia diferentes lugares del Sistema Solar.
CUANDO LA CIENCIA FICCIÓN CONVERSA CON LA CIENCIA
Uno de los aspectos más interesantes de la programación es el diálogo entre conocimiento científico e imaginación artística.
Las jornadas “Geología Sci-Fi”, previstas para el 6 y 7 de octubre, explorarán cómo las rocas, los minerales y los procesos planetarios pueden ayudar a construir mundos de ciencia ficción en la literatura, los videojuegos y el cine.
La relación no es casual.
Mucho antes de que los seres humanos caminaran sobre la Luna, escritores y artistas habían imaginado viajes espaciales, civilizaciones extraterrestres y mundos distantes. La ciencia ficción convirtió al universo en escenario literario y cinematográfico, mientras la ciencia comenzaba a transformar algunas de aquellas fantasías en preguntas investigables.
En 2026, cuando inteligencia artificial, nuevos sistemas de propulsión, telescopios espaciales y misiones planetarias forman parte de la conversación cotidiana, la frontera entre aquello que imaginamos y aquello que tecnológicamente podemos intentar vuelve a desplazarse.
EL CINE REGRESA A LA LUNA
El séptimo arte también tendrá su espacio.
El 8 de octubre, el Planetario proyectará el documental Apollo 11, dirigido por Todd Douglas Miller y construido a partir de material de archivo relacionado con la histórica misión que llevó a los primeros seres humanos a la superficie lunar.
La película estará acompañada por un conversatorio alrededor de los aspectos históricos, científicos y tecnológicos de aquella misión y de su legado para la exploración espacial.
El cine permite así regresar a uno de los acontecimientos que modificaron para siempre la imaginación colectiva del siglo XX: observar a un ser humano caminando sobre otro mundo.
HISTORIAS ESCRITAS EN EL CIELO
La programación de octubre también recupera una relación mucho más antigua entre cultura y astronomía: las constelaciones.
La experiencia “Constelaciones y dibujos en el cielo”, programada para varias fechas entre el 5 y el 9 de octubre, invita a observar las figuras que diferentes culturas han imaginado al unir las estrellas y a conocer las leyendas construidas alrededor de ellas.
La actividad recuerda que mirar el cielo nunca ha sido exclusivamente un ejercicio científico.
Antes de conocer las distancias entre estrellas o comprender la naturaleza de las galaxias, las sociedades humanas ya habían llenado el firmamento de héroes, animales, dioses y relatos.
El cielo fue también uno de nuestros primeros libros.
UNA SEMANA PARA VOLVER A MIRAR ARRIBA
La Semana Mundial del Espacio incluye además observaciones astronómicas entre el 4 y el 10 de octubre, previstas entre las 6:30 y las 8:00 de la noche y sujetas a las condiciones atmosféricas.
Telescopios y sistemas de simulación permitirán reconocer estrellas, constelaciones y objetos del cielo profundo.
Es quizá una de las experiencias más sencillas de toda la programación, pero también una de las más poderosas: detenerse por unos minutos en medio de una ciudad de millones de habitantes y volver a mirar hacia arriba.
Porque detrás de los cohetes, los satélites y las grandes misiones permanece la misma pregunta que ha acompañado a la humanidad durante siglos.
¿QUÉ HAY MÁS ALLÁ?
Bogotá dedica esta semana a buscar algunas respuestas, pero también a conservar intacta la capacidad de formular nuevas preguntas.
Y tal vez allí se encuentre el verdadero vínculo entre ciencia y cultura: ambas comienzan cuando alguien observa lo desconocido y decide imaginar que todavía queda algo por descubrir.
¿Hasta dónde cree usted que llegará la humanidad en la exploración del universo durante las próximas décadas?

Equipo Escritores Rebeldes
