SERENDIPIA DOMINICAL – Columna de la escritora española Mónica Miquel Nieto – Encuéntrala cada domingo en el portal web (escritoresrebeldes.com) y en las redes sociales de Escritores Rebeldes
SERENDIPIA DOMINICAL
EL DRAMA DE LA SOLEDAD NO DESEADA
Por: Mónica Miquel Nieto (Barcelona – España)
Correo electrónico: mmiquelnieto@gmail.com
Algunas veces he dedicado esta columna dominical a hablaros de iniciativas enriquecedoras de mi entorno cercano. En este caso, os hablaré de la Semana contra la soledad no deseada, una iniciativa de Solidaridad San Juan de Dios que busca visibilizar la soledad no deseada como una emergencia social que afecta a millones de personas en Europa, más allá de las personas mayores, y que pretende movilizar a la sociedad para prevenirla y combatirla.

En esta Serendipia dominical presentaré el problema y propondré algunas soluciones.
La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios es una institución internacional católica y sin ánimo de lucro dedicada a la atención sanitaria, sociosanitaria y social de los colectivos más vulnerables. Para poder llevar a cabo su misión en España dispone de 173 hermanos, 15.289 profesionales y más de 5.000 voluntarios que se organizan por ámbitos de actuación en 79 centros o dispositivos: centros sanitarios, sociales, sociosanitarios, docentes y de investigación que atienden a 2,5 millones de personas anualmente y que se adaptan en función de las necesidades del entorno de cada uno de ellos.
Los seres humanos necesitan relacionarse. La soledad no deseada es un problema global de salud, social, político, de vivienda, etc. La mayoría de las personas que se sienten solas pertenecen a minorías sociales.
Según los datos del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada, SoledadES (2024), unos 30 millones de personas en Europa se ven afectadas, y en España un 20% de la población dice sentirse sola.
El 50% de las personas mayores de 80 años vive con sensación de soledad. En esta etapa, la de la llamada tercera edad, el aislamiento, la falta de acompañamiento y la ausencia de expectativas vitales pueden provocar un progresivo deterioro cognitivo, emocional y funcional.
Las causas de este aislamiento en el caso de las personas mayores suelen estar relacionadas con la jubilación, la pérdida de seres queridos, una posible movilidad reducida y el aumento de los hogares unipersonales donde el anciano o anciana vive en completa y absoluta soledad.
Los efectos en las personas mayores de esta soledad no deseada son diversos: aumento del riesgo de depresión, ansiedad y problemas del sueño, deterioro físico y problemas cognitivos.
Y, en cuanto a los jóvenes de 16 a 29 años, un 25,5% dice sentirse solo. Las nuevas tecnologías han provocado el aislamiento social de muchos jóvenes. Además, muchas de las relaciones que establecen son muy superficiales y no generan esa confianza y seguridad que necesitan en edades tan complicadas.
Cerca del 69% de los jóvenes admite haberse sentido solo en algún momento de su vida, y de los que la sufren ahora, el 75,8% lleva más de un año así, y un 45,7% supera los tres años de aislamiento continuado. Las mujeres jóvenes de entre 22 y 27 años registran cifras más altas (31,1%) en comparación con los hombres (20,2%).
Este aislamiento prolongado daña el sistema inmune, eleva el riesgo de conductas suicidas y frena la transición saludable a la vida adulta.
La soledad no deseada es mayor en las personas con discapacidad (50,6%), en las personas con origen migratorio (32,5%) o en las personas LGTBI+ (34,4%). Además, la mitad de las personas con problemas de salud mental sufren soledad no deseada (49,8%), según datos del «Barómetro de la soledad no deseada en España 2024». Está demostrado, por ejemplo, que tener algún problema diagnosticado relacionado con la salud mental multiplica por 2,5 la probabilidad de sufrir soledad, elevando el riesgo de ansiedad, depresión y baja autoestima.
Como podéis deducir por los datos recogidos, todos, en un momento u otro de nuestras vidas, podemos llegar a sentirnos solos. La soledad nos afecta a todos y todas.
Si la vivienda es hoy una de las principales causas de pobreza, la soledad lo es de malestar emocional, trastornos mentales y otras secuelas físicas.
Pasemos ahora, como suelo hacer, a proponer posibles soluciones. Algunas de ellas ya se están llevando a cabo actualmente. Por ejemplo, la iniciativa solidaria de San Juan de Dios, de la que os he hablado al principio, organiza una gran variedad de acciones: una acción de calle con mesas donde poder sentarse y conversar sobre soledad con personas desconocidas, cafés solidarios, clubs de lectura, talleres, charlas y mesas redondas, podcasts, actividades culturales (arte urbano, teatro, música, bibliotecas), gimnasia y bailes en grupo, juegos de mesa, ajedrez, petanca o paseos en bicicleta, entre otras.
En el caso de la soledad de la tercera edad, también se podrían crear redes de apoyo comunitarias (centros de día, actividades de barrio y voluntariado de acompañamiento). Hay escuelas, por ejemplo, que en Santa Cecilia (patrona de la música), llevan a sus alumnos a centros de día o a residencias de la tercera edad para que sus alumnos canten a los ancianos y se relacionen con ellos. También puede hacerse con los conciertos de villancicos en época navideña.
Otra solución es el uso de la teleasistencia pública y la ayuda a domicilio. En España se han establecido unas ayudas a la dependencia, aunque todavía no llegan a todo el que las necesita.
Otro recurso sería el de promover iniciativas que conecten a jóvenes y mayores para romper la brecha social, por ejemplo para enseñarles a utilizar el móvil o las redes sociales. También abogaría por las actividades artísticas, como talleres de pintura, escultura, bordado, punto de cruz, macramé, patchwork…
Otra iniciativa viable es la de asistir como oyente a un grado superior universitario. Cuando yo estudié biología, fui compañera de clase de un señor de unos setenta años que asistía de forma voluntaria a las clases. Creo que cuando me jubile, me plantearé hacer lo mismo o, al menos, asistir a cursos subvencionados sobre algunos temas. Tengo compañeras ya jubiladas que ya lo han hecho y les ha encantado la experiencia.
Otra iniciativa que me encanta, es la de apuntarse a un viaje organizado. Si los recursos económicos no son elevados, como suele ocurrirles a muchas personas mayores, en mi país, España, pueden apuntarse al Programa de Turismo del Imserso, para personas pensionistas que pueden valerse por sí mismas para realizar las actividades básicas de la vida diaria. Uno puede inscribirse y, si tiene suerte, obtener una plaza en el sorteo, viajando así de forma económica con otras personas de la tercera edad. En estos viajes, aparte de pasarlo bien, se pueden establecer nuevas amistades que ayuden a evitar esa temida soledad que afecta a tantas personas mayores.
Por otro lado, se pueden establecer muchos proyectos de voluntariado en los que los jóvenes ayuden a los ancianos o viceversa. Las personas mayores poseen una experiencia y unos saberes que se pueden aprovechar. Se me ocurre un taller de cocina, por poner un ejemplo, en el que las personas mayores enseñen a cocinar a los más jóvenes. Sería muy necesario, sobre todo en algunos casos.
En el caso de la soledad juvenil, también se pueden hallar caminos viables de resolución, por ejemplo: la terapia psicológica profesional, el fomento de redes comunitarias presenciales y la intervención temprana frente al acoso escolar o laboral.
Otras opciones son grupos que fomenten el ocio saludable: grupos excursionistas, clubs de lectura, clases de baile o de gimnasia, grupos de patinaje en línea, grupos de conversación en bares u otros locales para practicar la lengua catalana o la inglesa, quedadas en parques públicos para practicar yoga o tai chi, corales, actividades artísticas…
En mi ciudad se han puesto de moda lugares como los coworking o los afterworks. Son lugares donde se reúne, fundamentalmente la juventud y realizan actividades diversas. Un ejemplo de ello es el llamado Nomad house, ubicado en el corazón palpitante de Barcelona. En este local se ha diseñado un ambiente integral que encapsula dos mundos en uno: un hub vibrante para el trabajo diurno y un elegante lounge social al caer la noche. Esta dualidad ofrece a freelancers, startups y profesionales remotos una base creativa y flexible para todas sus necesidades. En locales de este tipo se acogen eventos corporativos, afterworks animados, sesiones de networking dinámicas, reuniones privadas o cualquier tipo de evento cultural que busque un toque distintivo. En muchos locales de este tipo se organizan actividades muy variadas, desde sesiones de karaoke hasta campeonatos de Trivial o clases de salsa. Son lugares que pueden ayudar a las personas a socializar y minimizar su tiempo de soledad.
Si se busca en redes existen muchas actividades, algunas de ellas no excesivamente caras, en las que los jóvenes pueden participar, desde catas de vino, elaboración de piezas de cerámica, deportes de aventura, debates filosóficos, charlas gratuitas y muchas otras que dependerán de los gustos y la disponibilidad económica de cada uno.
Siguiendo con el tema de la soledad juvenil, me gustaría nombrar una campaña llamada La Sole (@aqui_lasole). Sole es una influencer ficticia creada por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios para concienciar y combatir la soledad no deseada entre los jóvenes. Desde su perfil de Instagram se ofrecen recursos y consejos sobre cómo prevenir y superar la soledad.
Me despido, esta vez, con algunas frases célebres relacionadas con la soledad:
1.Gustavo Adolfo Bécquer: “La soledad es muy hermosa… cuando se tiene a alguien a quien decírselo.”
2.Victor Hugo: “Hay una palabra espantosa: el infierno. Yo siempre he creído que el infierno está compuesto de esta sola palabra: soledad.”
3.Facundo Manes: “La soledad no deseada funciona como una alarma biológica; duele porque somos seres sociales por naturaleza.”
4.Guy de Maupassant: “El peor tormento de la vida es venir de la nada y estar solo.”
5.Carl Jung: “La soledad no proviene de no tener gente alrededor, sino de ser incapaz de comunicar las cosas que a uno le parecen importantes.”
Os espero el próximo domingo en esta, vuestra Serendipia dominical. Sed felices.
MÓNICA MIQUEL NIETO (BARCELONA – ESPAÑA)
© DERECHOS RESERVADOS AUTORA

Mi nombre es Mónica Miquel Nieto, mujer de 55 años, residente en Barcelona, escritora y poetisa.
Toda mi vida he sido una lectora empedernida, de todo tipo de libros, pero sobre todo de novela histórica, novela fantástica y poesía.
De pequeña gané algunos certámenes literarios y ahí quedó todo. No he dejado de escribir nunca, pero no fue hasta el confinamiento causado por la pandemia de Covid-19, cuando decidí intentar publicar mis
Obras.
Escribí a algunas editoriales hasta que, finalmente, la Editorial Alvi Books confió en mis posibilidades y se arriesgó a publicar 5 de mis obras. Al ser una persona absolutamente desconocida, es algo que les
agradeceré siempre.
Por el momento, han sido publicadas seis antologías, tanto de poesía como de relatos, donde podéis encontrar algunas de mis obras, junto con las de otros maravillosos autores.
Participo en algunos grupos literarios de Facebook y he publicado en algunas revistas (Escritores Rebeldes, Las Alas del Cóndor, CLIVAR, Netrazol Literary Magazine, Pansélinos, Azahar, Escritores…).
También se han escuchado mis poemas y fragmentos de mis obras en programas radiofónicos, como por ejemplo en La hora de la verdad de TuradioValencia.com, La Enamorada Radio o Radio Alfa Omega de Mexico.
Podéis encontrarme en Facebook, Instagram, tiktok, Threads, X, Pinterest y en Youtube (Escritora Mónica Miquel Nieto).
Mi intención es darme a conocer y conseguir lectores para mis obras publicadas.
No dejaré de escribir, porque para mí el hecho de hacerlo, es tanto una necesidad como un placer.
Para más información, podéis dirigiros a mi blog literario ¡Que la literatura nos salve!
