En la sociedad contemporánea, solemos enfocarnos en expresar nuestras opiniones y exigir respeto, pero a menudo descuidamos la importancia de escuchar a los demás. Nos gusta hablar y preguntar, pero a veces somos sordos ante las respuestas que recibimos. Incluso nos enorgullecemos de nuestra capacidad para criticar y juzgar, creyendo firmemente que nuestra opinión es la única correcta.
A veces, tratamos de respaldar estas opiniones con frases como «es vital expresar lo que sentimos» o repetimos con entusiasmo: «la verdad siempre debe ser dicha», pero a menudo malinterpretamos o exageramos estas ideas.
También podemos sentirnos irritados cuando otros no responden a nuestras preguntas o se niegan a dar su opinión. Sin embargo, es esencial recordar que cada individuo tiene el derecho de permanecer en silencio y que existen momentos en los que es mejor no decir nada. En lugar de buscar constantemente opinar, juzgar y exigir respuestas, podríamos beneficiarnos adoptando una postura más neutral. Ser neutral no significa ser indiferente, sino estar dispuestos a escuchar y considerar otras perspectivas antes de tomar decisiones o emitir opiniones.
En la novela corta «Bartleby, el escribiente» de Herman Melville, el protagonista expresaba su filosofía con tres palabras: «Preferiría no hacerlo». De manera similar, en este texto, el autor prefiere mantenerse neutral y responde con dos palabras: «Sin comentarios».
«Sin comentarios» es una respuesta que indica la decisión de no expresar opiniones o juicios sobre un tema en particular. En ocasiones, puede ser necesario mantenerse neutral en la sociedad para evitar conflictos o controversias innecesarias. Al adoptar un perfil bajo, al igual que Bartleby o el personaje de la canción «Losing My Religion» de R.E.M., podemos encontrar serenidad alejada de los debates y vaivenes constantes. En lugar de exigir respeto, podríamos comenzar por darlo a los demás, incluso cuando no estemos de acuerdo con ellos. En lugar de juzgar y criticar, podemos buscar comprender y aprender de las perspectivas de los demás.
La existencia humana a menudo se asemeja a un camino aparentemente estéril, donde no siempre sabemos hacia dónde nos dirigimos, pero anhelamos alcanzar una meta. Siguiendo el ejemplo de Bartleby, tal vez sea preferible adoptar una actitud de «preferir no hacerlo» y encontrar alegría en la serenidad, en lugar de verse atrapado en un ciclo interminable de pros y contras que no nos lleva a ninguna parte. Entonces, ¿por qué no disfrutar de nuestra propia búsqueda estéril sin la necesidad de juzgar o identificarnos con el mundo que nos rodea? Estas son ideas y preguntas para reflexionar en la soledad de nuestra existencia. ¿Es posible encontrar valor en la neutralidad en un mundo polarizado? ¿Cómo abordar la mirada a la existencia humana a través de la literatura y la música, entre la melancolía y la resignación? ¿Cuál es el papel de la introspección en un mundo ruidoso, representado por Bartleby, R.E.M. y otros?
¿Es el silencio una muestra de cobardía o una oportunidad para una profunda reflexión, especialmente en una era de exceso comunicativo? Estas preguntas nos invitan a considerar nuestras propias perspectivas y explorar la complejidad de la existencia desde diferentes ángulos. Si bien es cierto que a veces se confunde la neutralidad con la tibieza, son conceptos distintos. La neutralidad implica estar dispuestos a escuchar y considerar diferentes perspectivas antes de tomar decisiones o emitir opiniones, mientras que la tibieza implica una falta de firmeza y compromiso en nuestras creencias y acciones.
Es importante señalar que no se trata solo de hablar de manera elocuente o tener habilidades oratorias, sino de ser capaces de comunicar nuestras ideas de manera clara y efectiva. Un líder no necesita necesariamente hablar mucho, pero sí debe ser capaz de transmitir sus ideas de manera efectiva y llevarlas a cabo con determinación. Aunque la neutralidad puede ser un tema complejo, es importante recordar que no es lo mismo que el silencio o la falta de compromiso. Ser neutral implica ser capaz de considerar diferentes perspectivas y tomar decisiones basadas en la información disponible, sin dejarnos influenciar por prejuicios o intereses personales. Sigamos adelante en nuestro camino por estos senderos inciertos, sin saber adónde nos llevarán. Avancemos con la espada al sol, con nuestros rostros resplandecientes como Adonis y Eva en busca de una utopía cercana.
En conclusión, la neutralidad es un principio fundamental que debemos seguir desarrollando en nuestra sociedad. Al hacerlo, estaremos fomentando una cultura de comprensión, tolerancia y empatía, lo cual nos permitirá construir relaciones más sólidas y un mundo más inclusivo.
AUTOR: LUIS ALFONSO PÉREZ PUERTA (COLOMBIA)
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Luis Alfonso Pérez Puerta (Colombia) es Comunicador Social – Periodista, actor y escritor. Ha participado en diversos talleres literarios en Medellín, entre ellos el Taller Literario Aquileo, del Parque Biblioteca Belén y la Biblioteca Comfenalco. Seis poemas publicados en la antología de los talleres literarios Libro Árbol IV (Comfenalco, 2003). Su poesía y narrativa también han aparecido en revistas digitales como Escritores Rebeldes y en medios como El Correo.co y El Espectador. En 2024 participó en el Festival Internacional de Poesía del Valle del Río Grande (Texas, EE.UU.), con la publicación en una antología en PDF del poema: “Con aroma de café”. Autor de relatos breves, columnas de opinión y ensayos, concibe la literatura como un espacio de memoria, sensibilidad y resistencia, donde la palabra ilumina el instante y proyecta la esperanza.
