Fotografía: La interpretación de Jaafar Jackson se apoya en coreografías icónicas y grabaciones originales para revivir la trayectoria del artista antes de sus crisis mediáticas
El fenómeno de Michael Jackson ha vuelto a sacudir la industria del entretenimiento mundial. La nueva película biográfica sobre el cantante, titulada Michael, se convirtió el pasado fin de semana en el estreno más exitoso de la historia para una biopic a nivel global.
Michael | Tráiler Oficial / Canal Youtube Universal Pictures México
Desde su debut el miércoles 22 de abril, la cinta ha recaudado 217 millones de dólares, cifra que pulveriza los récords establecidos anteriormente por otros grandes éxitos del género cinematográfico.
Hasta ahora, el trono de las biografías musicales le pertenecía a Bohemian Rhapsody (2018), que inició su recorrido con 124 millones de dólares. En términos generales, la biopic con mayor recaudación inicial había sido Oppenheimer, con 180 millones.
Para Adam Fogelson, presidente del estudio Lionsgate, estos números solo se logran con una respuesta masiva de todos los grupos demográficos. “El público lo está pasando muy bien, sin duda alguna”, declaró a la BBC.
La película, protagonizada por Jaafar Jackson, utiliza las grabaciones vocales originales del Rey del Pop en sus números musicales. Ese respaldo de la familia del cantante permitió una producción impecable en lo visual, aunque ha generado una profunda división entre la opinión de los expertos y la de los fans.
Mientras que el portal Rotten Tomatoes registra una valoración del 97 % por parte del público, la crítica apenas le otorga un 38 %.
Voces como la de Nicholas Barber describieron la obra como una “película para televisión diurna, insulsa y apenas competente”.
Por su parte, la revista Empire señaló una “fuerte sensación de ser una cínica máquina de hacer dinero”. En contraste, críticos como David Rooney consideran que, para los seguidores de toda la vida, la película cumple con creces las expectativas.
El aspecto más polémico de la producción es la omisión total de las acusaciones de abuso sexual infantil contra el cantante. Originalmente, el director Antoine Fuqua tenía previsto abordar estos episodios en el tercer acto, centrándose en las acusaciones de la década de 1990.
Sin embargo, se supo que el descubrimiento de un antiguo acuerdo de confidencialidad firmado por Jackson con uno de sus acusadores obligó a replantear el filme. Los herederos del cantante tenían prohibido por contrato mencionar dicho acuerdo en cualquier obra cinematográfica.
Como resultado, la película fue reeditada para concluir en 1988, antes de que surgieran las controversias legales. Fuqua admitió que este redescubrimiento provocó un “periodo difícil” que obligó a reenfocar la historia estrictamente en la carrera musical.
Pero medios como The Telegraph critican que esta decisión constituye un “problema casi fatal” para la credibilidad del relato, argumentando que no es posible retratar a Jackson sin mencionar las sombras que marcaron sus últimos años de vida.
FUENTE – AGRADECIMIENTO
Redacción Cultural Periódico El Colombiano

Equipo Escritores Rebeldes
