Imagen: Bogotá se convierte este 12 y 13 de septiembre en punto de encuentro de los sonidos latinoamericanos con el Festival Cordillera 2026. Ricky Martin, Andrés Calamaro, Caifanes, Grupo Niche, Cultura Profética, Kany García y decenas de artistas se reúnen en el Parque Simón Bolívar para celebrar la diversidad y la memoria musical del continente.
Ricky Martin, Andrés Calamaro, Caifanes, Sean Paul, Kany García, Cultura Profética, Grupo Niche, Panteón Rococó y Andrés Cepeda encabezan una quinta edición que este 12 y 13 de septiembre reúne en el Parque Simón Bolívar distintas generaciones, géneros y territorios de la música latinoamericana.
Bogotá, 12 de septiembre de 2026. La Cordillera vuelve a sonar. Este sábado 12 y domingo 13 de septiembre, el Parque Metropolitano Simón Bolívar recibe la quinta edición del Festival Cordillera, un encuentro que desde su nacimiento en 2022 ha convertido a Bogotá en punto de reunión para artistas y públicos de diferentes lugares de América Latina.
Bajo el lema “El futuro es latino”, el festival presenta una programación que atraviesa rock, pop, reggae, salsa, música alternativa y otros sonidos de la región. La propuesta no busca concentrarse en una sola generación ni en un único género: buena parte de su identidad está precisamente en reunir artistas históricos con figuras contemporáneas y nuevas voces.
DEL ROCK ARGENTINO AL CARIBE
La primera jornada, este sábado 12 de septiembre, tiene entre sus nombres destacados a Andrés Calamaro, Sean Paul, Beéle, Grupo Niche, Cultura Profética, Fobia, Dread Mar I, Miguel Mateos, Ed Maverick, Virus, Poligamia, Ke Personajes y Lido Pimienta.
La selección ofrece una fotografía amplia de la música popular de las últimas décadas. El rock argentino comparte espacio con la salsa colombiana, el reggae puertorriqueño, las músicas del Caribe y las propuestas de una generación que ha crecido en medio de la circulación digital de los géneros.
El domingo 13 llegará el turno de Ricky Martin, Caifanes, Kany García, Panteón Rococó, Mägo de Oz, Tan Biónica, Draco Rosa, Vicente García, Diamante Eléctrico, Los Amigos Invisibles, Doctor Krápula y Dante Spinetta, entre otros.
De Puerto Rico a México, Argentina, República Dominicana, Venezuela y Colombia, el cartel reafirma la vocación latinoamericana que ha caracterizado al Cordillera.
ANDRÉS CEPEDA Y EL REGRESO DE POLIGAMIA
Uno de los componentes especialmente significativos para el público colombiano será la participación de Andrés Cepeda.
Su presencia adquiere un carácter particular por el reencuentro con Poligamia, agrupación fundamental en sus primeros años de trayectoria musical. La propuesta conecta así el presente del cantante bogotano con una etapa que marcó el rock y el pop colombiano de los años noventa.
El cartel colombiano también incluye nombres como Doctor Krápula, Diamante Eléctrico y Bonka, junto con otras propuestas que reflejan diferentes momentos de la música nacional.
La presencia de artistas veteranos junto a nuevas generaciones permite que el festival funcione también como ejercicio de memoria musical. Canciones que acompañaron a públicos en las décadas de 1980 y 1990 conviven con repertorios nacidos en la era de las plataformas digitales.
LA MÚSICA LATINOAMERICANA COMO IDENTIDAD
Desde su creación, Cordillera ha construido su concepto alrededor de una idea sencilla pero poderosa: América Latina posee una enorme diversidad musical que puede encontrarse en un mismo escenario.
Esa mirada permite superar las divisiones tradicionales entre géneros. En un mismo fin de semana pueden convivir salsa, rock, reggae, pop y sonidos alternativos porque el vínculo no está necesariamente en la forma musical, sino en una historia cultural compartida.
La edición de 2026 insiste precisamente en esa identidad regional y en los sonidos de la música en español y latinoamericana.
La presencia de Sean Paul, artista jamaicano asociado internacionalmente con el dancehall, amplía incluso esa geografía hacia el Caribe anglófono y recuerda que los intercambios musicales del continente difícilmente pueden encerrarse dentro de fronteras lingüísticas.
UN FESTIVAL QUE TAMBIÉN MUEVE A BOGOTÁ
Cordillera no tiene solamente un impacto cultural. La magnitud alcanzada por el encuentro lo convierte también en un acontecimiento turístico y económico para la capital.
Para esta edición, las autoridades distritales proyectan la llegada de cerca de 36.000 visitantes nacionales e internacionales. Según las estimaciones oficiales, el festival podría generar un impacto económico de aproximadamente 81.601 millones de pesos y contribuir a la generación de 3.117 empleos, entre directos e indirectos.
Las cifras muestran cómo los grandes festivales musicales se han convertido también en motores de turismo cultural. Hoteles, restaurantes, transporte, comercio y otros servicios participan indirectamente de una experiencia que comienza en los escenarios pero se extiende por toda la ciudad.
EL SIMÓN BOLÍVAR VUELVE A SER ESCENARIO MUSICAL
El Parque Metropolitano Simón Bolívar consolida nuevamente su papel como uno de los grandes escenarios culturales de Bogotá.
Las puertas del Festival Cordillera abrirán durante ambas jornadas desde la 1:00 p. m., mientras que los primeros conciertos están previstos desde las 2:15 p. m. La organización establece ingreso únicamente para mayores de 18 años.
El encuentro coincide, además, con otro importante festival de la ciudad: mientras Cordillera ocupa el Simón Bolívar, Jazz al Parque se desarrolla este mismo fin de semana en el Parque El Country.
Bogotá vive así un fin de semana particularmente intenso para la música: dos festivales simultáneos que muestran dimensiones diferentes de su ecosistema cultural.
Una cordillera hecha de canciones
Cinco ediciones después de su nacimiento, Festival Cordillera ha encontrado una identidad reconocible dentro del creciente circuito de festivales latinoamericanos.
No se trata solamente de reunir nombres conocidos. Su concepto plantea que existe una memoria musical compartida capaz de conectar países, generaciones y estilos aparentemente distantes.
Andrés Calamaro puede encontrarse con Grupo Niche; Caifanes con Kany García; Cultura Profética con Lido Pimienta; Ricky Martin con Diamante Eléctrico.
Cada uno proviene de una historia musical diferente, pero todos forman parte de un continente que ha convertido la mezcla en una de sus principales formas de expresión cultural.
Este 12 y 13 de septiembre, esa geografía musical tendrá como punto de encuentro el Parque Simón Bolívar.
Y durante dos días, la cordillera que atraviesa físicamente buena parte de América Latina encontrará en Bogotá otra manera de unir al continente: las canciones que distintas generaciones han convertido en parte de su memoria.

Equipo Escritores Rebeldes
