Fotografía: Bogotá recibe el primer Salón Internacional de Caricatura, una muestra que reúne más de 150 obras de artistas de los cinco continentes alrededor de la paz y el poder del dibujo como lenguaje universal. El encuentro se realizará del 17 al 26 de septiembre de 2026 en el Gimnasio Moderno y rendirá homenaje al caricaturista colombiano José Alberto Martínez, “Betto” / El Espectador – Jose Vargas Esguerra
Caricaturistas de los cinco continentes se encontrarán simbólicamente en Bogotá a través de más de 150 obras que integrarán el primer Salón Internacional de Caricatura. El encuentro, que se realizará del 17 al 26 de septiembre de 2026 en el Gimnasio Moderno, tendrá como eje la paz y rendirá homenaje a José Alberto Martínez “Betto”, uno de los referentes colombianos del humor gráfico sin texto.
Bogotá, 15 de septiembre de 2026. — Una imagen puede cuestionar una guerra, denunciar una injusticia o imaginar la paz sin necesidad de escribir una sola palabra. Esa capacidad universal del humor gráfico será protagonista en Bogotá con la realización del primer Salón Internacional de Caricatura, una exposición que reunirá trabajos procedentes de diferentes rincones del mundo.
El encuentro se desarrollará entre el 17 y el 26 de septiembre en el Gimnasio Moderno y reunirá más de 150 obras de caricaturistas de los cinco continentes, alrededor de una pregunta común: ¿cómo representar la paz mediante el dibujo?
La iniciativa está liderada por la Fundación Espiral Vital, con el apoyo de El Espectador, Viva la Ciudadanía y el Gimnasio Moderno.
“LA PAZ SIN PALABRAS”, UN HOMENAJE A BETTO
Uno de los acontecimientos centrales será la entrega del premio internacional de caricatura “La paz sin palabras”, creado como homenaje a José Alberto Martínez, “Betto”, caricaturista de opinión de El Espectador durante más de dos décadas y reconocido especialmente por su capacidad para construir humor gráfico sin recurrir a diálogos. Betto falleció en 2024.
La convocatoria alcanzó una dimensión verdaderamente internacional: fueron postuladas 368 caricaturas procedentes de cerca de 60 países, entre ellos China, Estados Unidos, Turquía, Irán, Rusia, Ucrania, Alemania, Argentina, Macedonia del Norte, Fiyi y Yibuti.
Las reglas plantearon un desafío creativo particular. Las obras debían reflexionar sobre la paz desde cualquier perspectiva y prescindir de diálogos, convirtiendo a la imagen en el único lenguaje necesario para comunicar la propuesta.
El jurado estuvo integrado por el escritor Joe Broderick, la caricaturista Cecilia Ramos, “La Ché”, y el editor de humor gráfico Fabio Cardona. Ellos seleccionaron los tres trabajos ganadores, cuyos nombres serán revelados durante la inauguración del Salón. Las tres obras premiadas serán además publicadas por El Espectador.
LA CARICATURA COMO IDIOMA UNIVERSAL
La ausencia de palabras adquiere un significado especial en una convocatoria internacional.
Un dibujo producido en China puede ser observado en Colombia; una caricatura realizada en Ucrania puede dialogar visualmente con otra creada en Argentina, Turquía o Irán. Las diferencias idiomáticas desaparecen y quedan la imagen, el símbolo, la ironía y la capacidad interpretativa del espectador.
El Salón propone así observar la caricatura no solamente como recurso humorístico, sino también como lenguaje de opinión y reflexión ciudadana.
La selección de trabajos sobre la paz resulta especialmente significativa porque permite comprobar cómo artistas pertenecientes a sociedades y contextos históricos muy diferentes interpretan un mismo concepto.
CONSUELO LAGO Y LA NEGRA NIEVES TAMBIÉN SERÁN PROTAGONISTAS
La inauguración, programada para el jueves 17 de septiembre a las 6:00 p. m., incluirá además un homenaje a la caricaturista colombiana Consuelo Lago, creadora de La Negra Nieves, personaje que lleva más de cuatro décadas apareciendo en las páginas de El Espectador.
Su presencia conecta el carácter internacional del encuentro con la tradición colombiana de caricatura y humor gráfico.
La Negra Nieves se ha convertido a través de los años en un personaje reconocible de la cultura gráfica nacional, desde el cual su creadora ha observado situaciones sociales y cotidianas del país.
PAZ, OPINIÓN Y CIUDADANÍA
La jornada inaugural incorporará igualmente el conversatorio “Paz, opinión y ciudadanías”, concebido para analizar la relación entre caricatura, participación ciudadana y construcción de paz.
Participarán Aura Rodríguez, directora de Viva la Ciudadanía; Joe Broderick, escritor y caricaturista; Chócolo, caricaturista, y José David Escobar, periodista de la sección de Opinión de El Espectador. La conversación será moderada por la periodista, historiadora y editora María Alejandra Medina.
El diálogo amplía el sentido de la exposición. La caricatura de opinión tiene una extensa tradición como instrumento para interpretar acontecimientos políticos y sociales, cuestionar estructuras de poder y traducir debates complejos mediante símbolos visuales.
En el Salón, esa tradición se encuentra con una cuestión todavía más compleja: la construcción de paz.
UNA EXPOSICIÓN PARA RECORRER DURANTE SEPTIEMBRE
El público podrá visitar el Salón los días 17, 18, 21, 22, 23, 24 y 25 de septiembre, entre las 5:00 p. m. y las 8:00 p. m. El sábado 26 de septiembre, jornada de cierre, el horario será de 11:00 a. m. a 8:00 p. m.
Ese último día tendrá además un componente especialmente participativo, con caricaturistas dibujando en vivo y talleres de Viva la Ciudadanía.
El encuentro coincide también con el Festival de Narración Oral Bogotá Come Cuento, que se realizará en la misma sede; quienes visiten el Salón podrán acceder a tarifas preferenciales para ese festival.
DIBUJAR AQUELLO QUE LAS PALABRAS NO CONSIGUEN DECIR
La realización del primer Salón Internacional de Caricatura abre en Bogotá un espacio para reivindicar una expresión artística que históricamente se ha movido entre el periodismo, la literatura, el dibujo, la sátira y la crítica social.
El homenaje a Betto refuerza esa idea. Su trabajo demostró durante décadas que una caricatura puede prescindir incluso del texto y conservar intacta su capacidad para provocar una reflexión.
La convocatoria internacional lleva ahora ese principio a otra escala: cientos de dibujantes fueron invitados a representar la paz sin apoyarse en diálogos.
El resultado llegará esta semana a Bogotá convertido en más de 150 miradas procedentes de los cinco continentes.
En tiempos atravesados por guerras, polarizaciones y conflictos sociales, el Salón propone una alternativa aparentemente sencilla: detenerse frente a un dibujo y permitir que una imagen diga aquello para lo que, algunas veces, las palabras resultan insuficientes.

Equipo Escritores Rebeldes
