Fotografìa: Corea del Sur, país invitado de honor de la 20.ª Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, acerca al público colombiano a la diversidad de su cultura mediante literatura, poesía, novela gráfica, webtoons, cine, ilustración y expresiones artísticas tradicionales, en una programación que fortalece el diálogo cultural entre Asia y América Latina.
Como país invitado de honor de la vigésima edición de la Fiesta del Libro y la Cultura, Corea del Sur llega a Medellín con escritores, ilustradores y artistas, además de una programación que atraviesa la literatura contemporánea, la poesía, los webtoons, el cine, la pintura tradicional, la música y el idioma. La presencia asiática convierte al encuentro en un puente cultural entre dos territorios separados por miles de kilómetros.
Medellín, 15 de septiembre de 2026. — Corea del Sur no llegó a Medellín solamente con libros. Llegó con historias, imágenes, películas, poesía, ilustración, música, vestuario y una lengua que cada vez despierta mayor interés entre públicos latinoamericanos.
El país asiático es el invitado de honor de la 20.ª Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, que se celebra del 11 al 20 de septiembre en el Jardín Botánico, Parque Explora y otros espacios de la zona norte de la ciudad. Bajo el concepto “Travesías de la lectura”, esta edición reúne alrededor de 3.600 actividades.
La participación surcoreana propone algo más amplio que una muestra literaria. La programación establece conexiones entre literatura, traducción, memoria e historia y expresiones tradicionales y contemporáneas de las artes visuales, las artes escénicas, el cine y la música.
DE LA NOVELA CONTEMPORÁNEA A LOS WEBTOONS
La literatura constituye uno de los ejes principales de la presencia coreana. La delegación incluye autores y creadores vinculados con novela, poesía, literatura infantil y juvenil, historieta e ilustración, ofreciendo un panorama que busca ir más allá de los fenómenos de la cultura popular coreana conocidos internacionalmente.
Entre los invitados figuran la escritora Hee-kyung Eun, el traductor y crítico literario Guho Cho, el poeta Jae-hoon Lee, la escritora Seolyeon Park, la ilustradora y autora de novela gráfica Keum Suk Gendry-Kim, la escritora You-jeong Jeong, el novelista Un-Su Kim y la autora Geum-yi Lee.
La selección permite observar la amplitud de una literatura que transita entre los relatos tradicionales y la novela contemporánea, el thriller, la poesía, la novela gráfica y la literatura dirigida a públicos jóvenes.
Los webtoons, formato de cómic digital desarrollado especialmente para su lectura vertical en dispositivos electrónicos y convertido en uno de los productos culturales surcoreanos de mayor expansión internacional, también forman parte de las conversaciones programadas en Medellín.
CHUNHYANGJEON, UN CLÁSICO COREANO PARA LOS LECTORES DE MEDELLÍN
Uno de los puentes más interesantes entre ambas culturas se construye alrededor de Chunhyangjeon, obra clásica de autoría anónima que forma parte de la Biblioteca de la Fiesta del Libro y la Cultura 2026.
La edición publicada por el encuentro cuenta con traducción de Samil Yang e ilustraciones de Samuel Castaño. La organización explica su importancia comparándola con la familiaridad que generaciones de lectores occidentales han desarrollado con historias como La Ilíada: se trata de un relato transmitido, reinterpretado y contado nuevamente a lo largo del tiempo.
Su presencia ofrece a los lectores colombianos la posibilidad de acercarse a una tradición literaria que muchas veces permanece eclipsada internacionalmente por manifestaciones más recientes de la llamada ola coreana.
CINE, PINTURA Y CULTURA TRADICIONAL
La experiencia coreana en Medellín tampoco termina al cerrar un libro.
El Auditorio Corea del Sur, ubicado en el Jardín Botánico, desarrolla durante los diez días de la Fiesta conversaciones con escritores, presentaciones editoriales, talleres, encuentros sobre literatura y memoria y actividades relacionadas con el cine y la sociedad coreana.
También está presente el Minhwa, expresión de la pintura tradicional popular de Corea. Talleres y experiencias creativas permiten al público conocer algunas de sus características y aproximarse a una manifestación artística estrechamente vinculada con la vida cotidiana, las creencias y el imaginario cultural del país.
La programación incorpora además experiencias alrededor del hangeul, el sistema de escritura coreano, así como actividades de elaboración de marcapáginas, pulseras y origami y una experiencia gratuita con hanbok, la vestimenta tradicional coreana.
De esta manera, la Fiesta propone conocer Corea no únicamente mediante la lectura, sino también a través de la imagen, el sonido, la escritura y la participación directa.
Una relación cultural que busca ir más allá del fenómeno K
Durante las últimas décadas, Corea del Sur ha adquirido una presencia cultural internacional extraordinaria. El cine, las series televisivas, la música popular, los videojuegos y los webtoons han contribuido a despertar interés por el país en numerosos mercados.
La programación de Medellín permite ampliar esa mirada.
Al colocar junto a esas expresiones contemporáneas la poesía, la novela, los relatos clásicos, la traducción y el arte tradicional, la Fiesta ofrece al público una perspectiva más extensa de la cultura surcoreana.
El intercambio tampoco comienza desde cero. El Instituto Tecnológico Metropolitano (ITM), coorganizador de parte de la programación dedicada a Corea, mantiene 11 convenios de cooperación con universidades de ese país y señala haber formado a más de 200 personas en lengua coreana. Para esta Fiesta anunció más de 40 actividades en el Pabellón de Corea.
COREA Y MEDELLÍN SE LEEN MUTUAMENTE
La elección de Corea del Sur coincide con un momento especialmente significativo para la Fiesta del Libro y la Cultura.
El encuentro celebra 20 años de existencia, mientras Medellín se prepara para ejercer en 2027 como Capital Mundial del Libro, designación concedida por la UNESCO. La edición de este año reúne escritores, editoriales, librerías, instituciones culturales y lectores en miles de actividades alrededor de la palabra escrita.
Dentro de ese contexto, la presencia coreana adquiere una dimensión simbólica: demuestra que una fiesta dedicada originalmente al libro puede convertirse también en escenario de intercambio entre culturas distantes.
La literatura sirve como punto de partida, pero alrededor de ella aparecen el cine, la ilustración, la música, la memoria, las artes visuales y las nuevas narrativas digitales.
Corea del Sur y Medellín se encuentran así mediante dos movimientos complementarios: leer al otro y permitir que el otro también nos lea.
Durante estos diez días, los visitantes pueden descubrir que detrás de la enorme proyección internacional de la cultura coreana existe un universo literario mucho más amplio, atravesado por siglos de historias y por nuevas generaciones de escritores y artistas.
Y quizás esa sea una de las travesías más interesantes que puede provocar un libro: recorrer miles de kilómetros sin abandonar la página y descubrir que una cultura aparentemente lejana también puede hablarnos de memoria, identidad, dolor, imaginación y esperanza.
Programación oficial de Corea del Sur en la Fiesta del Libro

Equipo Escritores Rebeldes
