Imagen (IA): Colombia celebra este 19 de septiembre el Día del Amor y la Amistad, una fecha que ha trascendido su origen comercial para convertirse en una tradición cultural marcada por encuentros, regalos, cartas, música y el popular amigo secreto. Escritores Rebeldes se suma a la celebración con un saludo especial para sus lectores, escritores, colaboradores y amigos: porque el amor también se escribe y la amistad también se cuenta.
Este sábado 19 de septiembre Colombia celebra el Día del Amor y la Amistad, una tradición que trasciende la relación de pareja para reconocer también los vínculos entre amigos, familiares y compañeros. El “amigo secreto”, las flores, los chocolates, las cartas, las canciones y los encuentros hacen parte de una fecha que, además de su dimensión comercial, se ha integrado a la cultura cotidiana del país.
Bogotá, 19 de septiembre de 2026. — Hay fechas que terminan adquiriendo un significado que va mucho más allá de su origen. En Colombia, el Día del Amor y la Amistad es una de ellas.
Mientras numerosos países celebran San Valentín el 14 de febrero, Colombia reservó para los afectos el tercer sábado de septiembre. En 2026, la celebración corresponde precisamente a este sábado 19 de septiembre.
Durante estos días, restaurantes, parques, centros comerciales, bares y espacios culturales reciben a parejas y grupos de amigos. En oficinas, colegios, universidades y familias reaparece una de las costumbres más reconocibles de la fecha: el amigo secreto.
Pero detrás de regalos y encuentros existe también una historia que permite comprender cómo una decisión inicialmente asociada al comercio terminó convirtiéndose en una tradición cultural colombiana.
¿POR QUÉ COLOMBIA CELEBRA EN SEPTIEMBRE?
El origen de esta particularidad se remonta a 1969. Comerciantes promovieron trasladar la celebración que tradicionalmente se realizaba en febrero hacia septiembre, debido, entre otros factores, a que los primeros meses del año estaban marcados por los gastos de Navidad y de la temporada escolar.
Septiembre, en cambio, carecía de una gran celebración comercial. Con el paso del tiempo se consolidó el tercer sábado del mes como la fecha colombiana del Amor y la Amistad.
Lo interesante ocurrió después: la sociedad hizo suya la celebración.
Lo que comenzó estrechamente relacionado con una estrategia comercial fue incorporando costumbres, rituales y formas particulares de expresar afecto hasta diferenciarse parcialmente del San Valentín celebrado en otros países.
NO SOLAMENTE EL AMOR ROMÁNTICO
Quizá una de las características culturales más importantes de la celebración colombiana está contenida en su propio nombre: Amor y Amistad.
La pareja comparte protagonismo con amigos, familiares, compañeros de estudio y colegas de trabajo.
Esa amplitud se refleja en las cifras de 2026. Según una encuesta de Fenalco divulgada esta semana, el 78 % de los consultados planeaba celebrar la fecha y, entre quienes participarían, el 73 % tenía previsto jugar al amigo secreto. Entre estos últimos, el ámbito laboral aparece como el principal espacio de celebración.
El dato permite observar algo más profundo que el comportamiento de consumo: una tradición que continúa teniendo presencia en la vida social de los colombianos.
EL AMIGO SECRETO: UN PEQUEÑO RITUAL COLECTIVO
Pocos elementos representan tanto esta fecha en Colombia como el amigo secreto.
La dinámica es sencilla: varios participantes sortean nombres y cada persona debe entregar posteriormente un detalle a quien le correspondió, manteniendo oculta su identidad durante parte del juego.
Alrededor de esa práctica han surgido diferentes variaciones: pistas anónimas, dulces durante varios días, cartas, pequeños obsequios y reuniones finales para descubrir quién tenía a quién.
Su importancia cultural reside precisamente en su carácter colectivo.
No requiere necesariamente una relación romántica. Puede realizarse entre compañeros de oficina, estudiantes, familiares o grupos de amigos. Durante algunos días, el juego crea una pequeña narrativa de misterio y complicidad alrededor del acto de regalar.
CARTAS, CANCIONES, FLORES Y PALABRAS
El amor y la amistad también han sido materias fundamentales de la creación artística.
Buena parte de la historia de la poesía podría recorrerse siguiendo poemas dedicados al deseo, la ausencia, el enamoramiento, el desamor o la amistad. La música popular latinoamericana ha convertido esas mismas emociones en boleros, vallenatos, baladas, tangos, rancheras y canciones que terminan formando parte de la memoria sentimental de generaciones enteras.
La celebración colombiana reproduce esa relación entre afecto y expresión cultural.
Una canción dedicada, una carta escrita a mano, un poema compartido, una fotografía, una serenata o un libro regalado pueden tener un significado que supera ampliamente su precio.
En una época dominada por mensajes instantáneos, incluso escribir unas líneas pensando específicamente en otra persona conserva algo profundamente humano: detenerse para decirle a alguien que importa.
UNA TRADICIÓN QUE TAMBIÉN TRANSFORMA EL COMERCIO
La dimensión económica, sin embargo, continúa siendo inseparable de la fecha.
Para 2026, Fenalco encontró que el 48 % de los colombianos consultados contemplaba gastar $100.000 o más, frente al 34 % registrado en 2025. Entre los planes mencionados aparecen salir a comer en pareja, reunirse con amigos o familiares, comprar regalos, cenar en casa e ir de paseo o al cine.
En Bogotá, las proyecciones de Fenalco Bogotá-Cundinamarca apuntan a incrementos frente a septiembre de 2025 en sectores como restaurantes (16 %), víveres, licores y abarrotes (15 %), entretenimiento (11 %) y cosméticos y cuidado personal (9 %). La capital realiza además este sábado una nueva jornada de Bogotá Despierta, con comercios y zonas gastronómicas que extienden sus horarios.
La fecha demuestra así cómo una práctica cultural puede repercutir simultáneamente en gastronomía, entretenimiento, floristerías, comercio, turismo y vida nocturna.
DE LA MESA AL ESCENARIO CULTURAL
Celebrar tampoco significa únicamente comprar.
La oferta preparada en Bogotá entre el 18 y el 20 de septiembre incluye conciertos, gastronomía, recorridos, experiencias culturales y actividades para compartir con parejas, familiares y amigos.
Esta transformación resulta significativa: Amor y Amistad funciona también como una excusa para vivir experiencias juntos.
Ir al cine, visitar una exposición, asistir a un concierto, regalar un libro, recorrer una ciudad o simplemente conversar alrededor de una mesa forman parte de las distintas maneras contemporáneas de celebrar.
NUEVAS GENERACIONES, NUEVAS FORMAS DE DECIR “TE QUIERO”
La cultura digital también ha transformado la fecha.
A las tarjetas impresas y las llamadas telefónicas se sumaron mensajes de WhatsApp, fotografías, videos, publicaciones en Instagram, playlists y dedicatorias digitales.
Las redes sociales ya desempeñan incluso un papel importante antes de la compra: la encuesta de Fenalco señala que el 40 % de las consultas para encontrar el regalo ideal se realiza mediante redes sociales.
Cambian los medios, pero permanece la intención: hacer visible un vínculo.
Y quizá allí esté una de las razones por las que Amor y Amistad ha sobrevivido durante décadas. Cada generación puede apropiarse de la celebración utilizando sus propios lenguajes.
UNA FECHA COMERCIAL CONVERTIDA EN COSTUMBRE CULTURAL
Sería incompleto presentar el Día del Amor y la Amistad únicamente como una celebración sentimental. También sería insuficiente reducirlo a una estrategia comercial.
En Colombia conviven ambas dimensiones.
Su traslado a septiembre estuvo estrechamente relacionado con razones económicas, pero más de medio siglo después la fecha ha construido rituales sociales propios: el amigo secreto, los intercambios de dulces, las reuniones, las dedicatorias, las cenas y las distintas maneras de reconocer a quienes forman parte de nuestra vida.
Las tradiciones no siempre nacen antiguas. Algunas comienzan como decisiones prácticas y terminan transformándose cuando las personas las incorporan a sus historias familiares y colectivas.
Eso ocurrió, en buena medida, con Amor y Amistad en Colombia.
EL AFECTO TAMBIÉN CONSTRUYE CULTURA
Para Escritores Rebeldes, la fecha permite recordar además algo que la literatura ha repetido durante siglos: los seres humanos necesitamos narrar nuestros afectos.
Escribimos sobre aquellos a quienes amamos y también sobre quienes perdimos. Conservamos cartas. Dedicamos libros. Recordamos canciones. Guardamos fotografías. Inventamos poemas.
El amor y la amistad no pertenecen únicamente a la intimidad: han producido algunas de las expresiones culturales más universales de la humanidad.
Por eso, este 19 de septiembre, entre flores, chocolates, mensajes, libros, encuentros y amigos secretos, Colombia vuelve a celebrar una tradición que ya forma parte de su calendario emocional.
Y quizá el mejor regalo continúe siendo uno que no necesita envoltura: el tiempo que decidimos compartir con quienes hacen parte de nuestra historia.
UN SALUDO DE ESCRITORES REBELDES
En este Día del Amor y la Amistad, desde Escritores Rebeldes queremos enviar un abrazo a quienes cada día nos acompañan desde Colombia y diferentes lugares del mundo.
A nuestros lectores, escritores, poetas, columnistas, colaboradores, amigos y a todos aquellos que encuentran en las palabras una manera de acercarse a los demás: gracias por hacer parte de esta comunidad.
Que hoy sea una oportunidad para recordar a quienes permanecen a nuestro lado, para reencontrarnos con quienes la distancia ha separado y, sobre todo, para decir aquello que muchas veces dejamos pendiente: te quiero, gracias por estar, cuentas conmigo.
Porque el amor también se escribe. La amistad también se cuenta. Y hay afectos que, como los buenos libros, nos acompañan durante toda la vida.
¡Feliz Día del Amor y la Amistad!
Con afecto,
Escritores Rebeldes
La palabra también nos une.

Equipo Escritores Rebeldes
