COLUMNA DOMINICAL
INTELECTUALISMO DISCRETO Y BARATO
Por: Julián David Rincón Rivera (Colombia)
Correo electrónico: electrónico: rinconriverajulian@gmail.com

Si eso es lo que quiere, voy a complacerlo. Pero antes, déjeme preguntarle: ¿Por qué le interesa mi opinión?
Todo este asunto me parece algo muy enrevesado. Sin ir mucho más lejos, este hombre, al que usted llama Daniel, esperaba eso: el suceso de la muerte para alzarse él mismo como el protagonista de la historia. Pretende personificar a su héroe, previendo que su actitud será la de Meursault, no porque así es su naturaleza o porque realmente está desligado del carácter moral de su sociedad inmediata, sino porque así se quiere mostrar ante su público. Fascinado y encantado con su héroe, lo idolatra; se hace fan de este, y la mejor manera que encuentra un fanático de honrar a su héroe es imitarlo.
Un payaso que usa el término de artista para disimular su poca creatividad, su egoísmo y su narcisismo. A ese poco le importa mamá o lo que haya sucedido con ella. Lo que le importa es recrear a ese pobre diablo que, moralmente, pretende estar por encima de sus semejantes usando un intelectualismo discreto y barato. Quiere personificar a ese desligado que actúa sin el criterio de su entorno, a ese extranjero que es víctima de su propia idiosincrasia y naturaleza, pero a este payaso le queda grande el papel.
Es ese fanatismo lo que lo lleva a engañarse, a simular una realidad de novela antes que la realidad en sí misma. Tiene en más estima a ese héroe de ficción antes que a su propia madre. De igual forma, tiene una infantil obsesión con la muerte. Usa la excusa de no poder llorar a su madre para no asistir al funeral. Sabe que, si asiste, llorará, como lo hará el tío, la prima o el sobrino. Me queda la duda del porqué llorará: si por el contagio masivo o por el fracaso inevitable de su intención. ¿Por su madre? Lo dudo. Así quedará al descubierto. No puede ser ese héroe camusiano que no llora a mamá en su funeral y le dolerá el orgullo, el ego, su espíritu narcisista.
Usted y yo lo sabemos más que nadie, Felipe: a un narcisista nada le duele más que el fracaso de su propia persona, de su imagen, de su figura. Así que, si para este narcisista tiene que estar en juego la memoria de su madre antes que el fracaso de su figura heroica ¡Al carajo mamá! Al fin y al cabo, ella ya no está.
Esta es mi opinión. ¿Contento? No sé qué más agregar. Con lo referente a su propuesta de correspondencia virtual, claro que me agrada secundarla, pero procuraría que ésta se limite al asunto que nos concierne. De todas formas, mándele saludos al hombre de mi parte. Dígale que, a pesar de mi opinión, no considere la misma como algo personal.
AUTOR: JULIÁN DAVID RINCÓN RIVERA (COLOMBIA)
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Julián David Rincón Rivera, segundo de dos hijos, nacido en Bogotá, Colombia el 7 de abril de 1994. Profesional de Cultura Física, Deporte y Recreación.
Lector apasionado, escritor por elección, músico por diversión.
Cuenta con tres publicaciones antológicas con la editorial ITA, además de dos publicaciones en proceso, también de carácter antológico, con factor literario y la editorial mítico.
Con varias publicaciones en revistas de américa latina, encuentra en la escritura el mejor sustento para su vida.
Instagram: @relatero_literal
