Fotografía: La XII Feria Internacional del Libro de Guayaquil abre sus puertas del 16 al 20 de septiembre de 2026 con una programación que reúne literatura, poesía, pensamiento y nuevas tecnologías. Esta edición rinde un homenaje especial a Jorge Enrique Adoum en el centenario de su nacimiento, recuperando la vigencia de una de las voces fundamentales de las letras ecuatorianas.
La XII Feria Internacional del Libro de Guayaquil abre sus puertas este 16 de septiembre con cinco días dedicados a los libros, la poesía y el pensamiento contemporáneo. La edición de 2026 tiene como uno de sus ejes la celebración del centenario del nacimiento de Jorge Enrique Adoum, figura esencial de las letras ecuatorianas, y reúne a autores de Ecuador y otros países en más de un centenar de actividades.
Guayaquil, 16 de septiembre de 2026. — La palabra vuelve a ocupar un lugar central en Guayaquil. Desde este miércoles y hasta el domingo 20 de septiembre, el Centro de Convenciones de la ciudad recibe la XII Feria Internacional del Libro de Guayaquil, encuentro que este año convierte la memoria de Jorge Enrique Adoum en uno de los principales hilos de su programación.
Organizada por Expoplaza con respaldo del Municipio de Guayaquil, la feria se desarrolla bajo el lema “Vuelve a Coincidir” y espera superar los 40.000 visitantes. La programación contempla más de 100 actividades para públicos de distintas edades, entre presentaciones de libros, conversaciones con escritores, poesía, música, cine y debates sobre los cambios tecnológicos que atraviesan la cultura contemporánea.
ADOUM VUELVE A ENCONTRARSE CON SUS LECTORES
La elección de Jorge Enrique Adoum como figura homenajeada coincide con el centenario de su nacimiento, conmemorado en 2026. La feria busca aprovechar la efeméride no solo para recordar al escritor, sino también para acercar su obra a generaciones que quizá todavía no han entrado en contacto con ella.
Adoum nació en Ambato en 1926 y desarrolló una obra que atravesó la poesía, la novela, el ensayo y el teatro. Su nombre ocupa un lugar destacado dentro de la literatura ecuatoriana del siglo XX, y títulos como Entre Marx y una mujer desnuda ampliaron su reconocimiento dentro y fuera del país.
Tatiana Landín, directora de Contenidos de la FIL Guayaquil, explicó que uno de los propósitos de la edición es fortalecer la circulación de la literatura ecuatoriana y llevar a autores fundamentales hacia nuevos lectores. En el caso de Adoum, el programa aborda distintas dimensiones de su producción: poesía, narrativa y ensayo.
TRES ENCUENTROS PARA REGRESAR A ADOUM
El homenaje no se limita a una evocación ceremonial. La programación propone varias actividades para revisar su legado desde perspectivas diferentes.
Una de ellas reúne a Cecilia Ansaldo y Cecilia Velasco en una conversación sobre la obra y la vigencia del escritor. Otra sesión se concentra en su trayectoria poética y su dimensión latinoamericana, con la participación de Siomara España, Juan José Rodinás y Xavier Oquendo. A ellas se suma la clase magistral “Adoum: 100 señas particulares”, a cargo del escritor Marcelo Báez.
La Universidad de las Artes también registra dentro de la programación el encuentro sobre Adoum con Ansaldo y Velasco para este miércoles 16 y la conversación dedicada a su poesía para el domingo 20 de septiembre.
El conjunto de actividades permite que el centenario funcione como algo más que una fecha: se convierte en una invitación a releer al autor y preguntarse por qué determinados libros continúan dialogando con sociedades distintas de aquellas en las que fueron escritos.
LITERATURA ECUATORIANA Y VOCES INTERNACIONALES
Aunque Adoum ocupa un espacio central, la FIL Guayaquil construye su programación alrededor de un intercambio entre autores ecuatorianos y visitantes internacionales.
Entre los invitados anunciados aparecen la argentina Tamara Tenenbaum, el escritor y editor argentino Mauro Libertella, la mexicana Jazmina Barrera, el peruano Gustavo Rodríguez y el escritor y ensayista español Jorge Carrión.
Carrión tiene una presencia destacada en la apertura. Este miércoles ofrece la conferencia magistral “La escritura natural en la era de la inteligencia artificial”, un diálogo que introduce en la feria una de las preguntas que actualmente atraviesan al mundo editorial: qué ocurre con la escritura, la creatividad y la lectura cuando los sistemas de inteligencia artificial comienzan a intervenir cada vez más en la producción cultural.
La programación también incluye conversaciones sobre la vocación literaria y los lectores, la construcción del miedo en la literatura y el cine, las cosmovisiones propias, la mediación lectora en tiempos digitales y el papel de la crítica y la reseña literaria.
LA POESÍA RECLAMA SU PROPIO ESPACIO
Uno de los rasgos particulares de esta edición será la creación de un ambiente especialmente concebido para escuchar poesía.
La organización plantea este espacio como una manera de disminuir el ruido habitual de los grandes encuentros y favorecer una relación más cercana entre autores, textos y público. La agenda contempla una Noche de Poesía, este miércoles 16, con Siomara España, Marcelo Báez y Frank Pesantes, y una Tarde de Poesía, el sábado 19, con María Auxiliadora Balladares, Juan José Rodinás y Lucila Lema.
La apuesta resulta significativa en una feria que homenajea precisamente a un autor cuya trayectoria estuvo profundamente vinculada con la poesía.
Frente a un ecosistema cultural dominado cada vez más por pantallas, contenidos breves y consumo acelerado, la FIL propone recuperar también el acto de escuchar un poema: detenerse frente a las palabras y permitir que el lenguaje tenga otro ritmo.
DEL LIBRO A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La Feria Internacional del Libro de Guayaquil de 2026 no se plantea exclusivamente como un espacio de compraventa editorial.
Su programación amplía el encuentro hacia la música, el cine, el pensamiento y las tecnologías contemporáneas. Tatiana Landín ha señalado que las ferias actuales se desarrollan en medio de una convivencia entre experiencias analógicas y digitales, en un momento en que la literatura circula simultáneamente entre libros, pantallas, imágenes y formatos audiovisuales.
Esa convivencia explica que una misma edición pueda detenerse en la obra de un escritor nacido hace cien años y, unas horas después, preguntarse por el futuro de la escritura frente a la inteligencia artificial.
No son necesariamente conversaciones opuestas. Ambas se relacionan con una pregunta que atraviesa al mundo del libro: qué significa leer y escribir en el tiempo que nos corresponde vivir.
MÁS DE 40.000 LECTORES ESPERADOS
El Municipio de Guayaquil proyecta que más de 40.000 personas visiten la feria durante sus cinco jornadas. Además de las actividades literarias, habrá espacios inmersivos y referencias a clásicos universales como Don Quijote de la Mancha, Las aventuras de Pinocho y Frankenstein.
La feria abre diariamente de 9:00 a. m. a 9:00 p. m., entre el miércoles 16 y el domingo 20 de septiembre, en Expoplaza, dentro del Centro de Convenciones de Guayaquil.
UN CENTENARIO QUE MIRA HACIA EL PRESENTE
Para Escritores Rebeldes, el homenaje a Jorge Enrique Adoum adquiere especial significado porque plantea una de las tareas fundamentales de cualquier cultura literaria: impedir que sus autores se conviertan únicamente en nombres conservados por los manuales.
Celebrar un centenario puede significar recordar una fecha. Pero también puede significar regresar a los libros, discutirlos, cuestionarlos y ponerlos nuevamente en circulación.
Eso es lo que propone Guayaquil alrededor de Adoum.
Mientras la feria abre conversaciones sobre inteligencia artificial, nuevos lectores, tecnologías, cine y transformaciones culturales, en el centro permanece la obra de un escritor nacido hace un siglo.
La coincidencia resulta reveladora: el futuro del libro también se construye recuperando las voces que todavía tienen algo que decirle al presente.
Durante cinco días, Guayaquil vuelve a coincidir alrededor de ellas.

Equipo Escritores Rebeldes
