Fotografía: El escritor rumano Mircea Cărtărescu, autor de Solenoide, participa como una de las figuras internacionales de la 20.ª Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, donde su obra y sus reflexiones sobre la escritura, la solidaridad y la esperanza dialogan con los lectores colombianos / Peruidico El Colombiano – Manuel Saldarriaga
El escritor rumano, una de las figuras internacionales de la 20.ª Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, se encuentra con los lectores colombianos en una edición dedicada a las “Travesías de la lectura”. Autor de Solenoide, Cărtărescu reflexiona sobre la escritura, la solidaridad y la necesidad de conservar la esperanza en medio de un mundo atravesado por la incertidumbre.
Medellín, 16 de septiembre de 2026. — Mircea Cărtărescu ha construido una literatura en la que los sueños, la memoria, el cuerpo y la realidad se entrecruzan hasta hacer difícil determinar dónde termina la experiencia cotidiana y comienza lo fantástico. Esta semana, ese universo literario llega a Medellín.
El escritor rumano participa como uno de los principales invitados internacionales de la 20.ª Fiesta del Libro y la Cultura, que se desarrolla del 11 al 20 de septiembre en el Jardín Botánico, Parque Explora y otros espacios de la zona norte de la ciudad. La edición reúne más de 3.600 actividades y más de 400 invitados nacionales e internacionales, con entrada libre.
Su presencia había sido destacada desde la presentación oficial de la programación. La Alcaldía de Medellín lo incluyó entre las figuras centrales del encuentro, junto a una amplia representación internacional y a Corea del Sur, país invitado de honor.
LA ESPERANZA COMO NECESIDAD
Cărtărescu concedió una entrevista a El Espectador con motivo de su participación en la Fiesta. Allí habló sobre Solenoide, su proceso creativo y conceptos que atraviesan su manera de entender la existencia, entre ellos la solidaridad y la esperanza.
Una de sus afirmaciones condensa esa mirada: “Tengo que sentir que hay esperanza”. El escritor vincula esa necesidad con su propia manera de enfrentar la vida y la creación literaria.
La esperanza, en este caso, no aparece como una promesa de que los conflictos desaparecerán ni como una solución automática frente a las dificultades humanas. Se presenta como una condición necesaria para continuar.
Esa perspectiva encuentra correspondencias con una obra literaria que frecuentemente se adentra en territorios inquietantes, pero que continúa buscando posibilidades más allá de ellos.
SOLENOIDE: UNA PUERTA HACIA OTRA REALIDAD
Buena parte del reconocimiento internacional de Cărtărescu está asociado con Solenoide, una extensa novela que combina elementos autobiográficos, fantásticos, filosóficos y oníricos.
La obra sigue a un profesor de escuela en un Bucarest extraño y laberíntico. Sus frustraciones, recuerdos, sueños y obsesiones van transformando progresivamente la percepción de aquello que el lector podría considerar real.
Con Solenoide, Cărtărescu obtuvo en 2024 el International Dublin Literary Award, uno de los reconocimientos internacionales que han ampliado la circulación de su obra entre lectores de distintas lenguas.
En su conversación con El Espectador, el escritor volvió precisamente sobre la construcción de esta novela y sobre las ideas que continúan acompañándolo después de su publicación.
DE BUCAREST A MEDELLÍN
La visita establece además un puente entre dos territorios literarios aparentemente distantes.
Cărtărescu nació en Bucarest en 1956 y ha desarrollado una obra que abarca poesía, narrativa, ensayo y crítica literaria. Su universo creativo está profundamente relacionado con la capital rumana, que aparece una y otra vez transformada por la memoria y la imaginación.
Ahora ese universo entra en conversación con los lectores colombianos en una Fiesta que celebra precisamente el desplazamiento provocado por los libros.
El concepto escogido para los eventos literarios de Medellín durante 2026 es “Travesías de la lectura”. La organización plantea la lectura como un viaje capaz de atravesar tiempos, lenguas, paisajes y geografías, pero también como un movimiento interior producido por las palabras.
La presencia del escritor rumano parece encontrar un lugar natural dentro de esa propuesta: sus libros también plantean viajes, aunque muchas veces ocurran dentro de la conciencia, los sueños y la memoria.
VEINTE AÑOS ALREDEDOR DE LOS LIBROS
La visita ocurre en una edición especialmente simbólica.
La Fiesta del Libro y la Cultura celebra dos décadas de existencia y sirve además como antesala del reconocimiento que Medellín asumirá en 2027 como Capital Mundial del Libro de la UNESCO.
Corea del Sur participa como país invitado de honor y la editorial mexicana Almadía como editorial internacional invitada. La programación incluye conversaciones con autores, presentaciones de libros, talleres, exposiciones, poesía, cine y actividades de promoción de lectura.
La Fiesta se convierte así en un espacio donde tradiciones literarias muy diferentes pueden encontrarse. En pocos días, lectores colombianos pueden acercarse a la literatura coreana, descubrir nuevos autores latinoamericanos o escuchar a un escritor rumano hablar sobre las preguntas que han acompañado su obra.
UNA LITERATURA QUE NO OFRECE RESPUESTAS FÁCILES
La escritura de Cărtărescu difícilmente puede reducirse a una fórmula.
Sus libros exploran el cuerpo, la identidad, la memoria, la muerte, los sueños, el fracaso y las posibilidades de trascender los límites de la existencia cotidiana. En ellos, lo aparentemente real puede abrir inesperadamente una puerta hacia lo fantástico.
Por eso, hablar de esperanza alrededor de su obra no significa convertirla en una literatura optimista en un sentido convencional.
Lo que aparece es una tensión: la capacidad de mirar aquello que inquieta al ser humano sin renunciar a la posibilidad de que exista algo más allá de la oscuridad.
Esa lectura es una interpretación editorial de Escritores Rebeldes a partir de los temas presentes en la conversación del autor; no pretende atribuirle una declaración distinta de sus palabras documentadas.
LA LECTURA COMO ENCUENTRO
Hay algo especialmente significativo en que Cărtărescu hable de esperanza a miles de kilómetros de Bucarest.
La literatura permite precisamente esa clase de desplazamientos. Un escritor nacido en Europa Oriental puede encontrarse con lectores colombianos y descubrir que preguntas surgidas en contextos históricos y culturales diferentes también encuentran resonancia al otro lado del mundo.
La Fiesta del Libro de Medellín convierte durante diez días esa posibilidad en un acontecimiento colectivo.
Leer a Cărtărescu puede significar internarse en un Bucarest desconocido, atravesar espacios imposibles o acompañar personajes obsesionados con comprender qué hay detrás de la realidad. Pero también puede significar reconocer preguntas universales sobre la soledad, el miedo, la solidaridad y la esperanza.
Y quizá allí se encuentre una de las razones por las que la literatura continúa atravesando fronteras: no porque tenga respuestas definitivas para las incertidumbres humanas, sino porque permite compartirlas.
En Medellín, Mircea Cărtărescu vuelve a recordarlo. Entre miles de libros y lectores reunidos alrededor de las “Travesías de la lectura”, su obra plantea que incluso cuando la realidad parece cerrarse, la imaginación todavía puede abrir otra puerta.

Equipo Escritores Rebeldes
