#TerrorRebelde
PESADILLA EXISTENCIAL
AUTOR: MÓNICA MIQUEL NIETO (ESPAÑA)

Un fuerte ruido la sobresaltó. El sudor recorría su cuello y descendía hacia su escote. La respiración, entrecortada y acelerada, hacía que una agobiante sensación de ahogo la invadiera. Despertó, sola en la noche, atemorizada en la oscuridad absoluta. Una rama golpeaba incesantemente el cristal de su ventana. Fuera, arreciaba la tormenta y el viento aullaba atronador. No podía ver la luna, tan solo nubarrones y relámpagos lejanos que iluminaban la calle y hacían que tomara un aspecto lúgubre y fantasmagórico.
Laura temblaba. No quería recordar su terrible pesadilla, pero lo hizo. En su tétrico sueño su rostro era otro, el espejo le devolvía una imagen distorsionada, de un alma triste con mirada apagada. La mismísima imagen de la desolación. Se levantó, encendió la luz y fue hasta la cocina para beber un vaso de agua. Quería olvidarlo todo.
Antes de volver a la cama, decidió ir al baño para refrescarse un poco. Al descubrir su rostro en el espejo se horrorizó. Era el mismo rostro arrugado y ajado de su pesadilla. Era la cara de una mujer cercana a los sesenta que mostraba las huellas del paso del tiempo y de múltiples sufrimientos en su ajada y cetrina piel. No puedo ser yo, pensó. Esa no puedo ser yo. Pero lo era.
No pudo volver a conciliar el sueño. Su mayor temor se había cumplido.
Había envejecido, estaba sola y, obviamente, no se sentía dichosa.
Lloró, lloró desconsoladamente hasta derramar la última lágrima.
Se dirigió a su habitación y se miró fijamente en el largo espejo de la puerta de su armario. Estudió su reflejo. Le devolvía una mirada muerta y triste. Le interrogó, se quejó, le gritó, le insultó, pero no sirvió de nada, el reflejo permanecía allí, indiferente, distante, mudo, indolente. Alargó sus dedos y lo tocó. Intentó recorrer su silueta, las arrugas de su rostro, las cicatrices invisibles de su piel. Acarició sus canas y estiró los colgajos bajo sus brazos.
No quedaba nada de aquella joven lozana y esbelta, de aquella mujer con sonrisa seductora y cargada de sueños.
No existe mayor terror que el real, que las huellas del tiempo en tu cuerpo y tu mente, que la más absoluta y desgarradora soledad.
Laura atravesó el espejo y desapareció. Consiguió alcanzar la dimensión donde no existe el tiempo y las almas son libres, el paraíso donde la soledad no existe y la luz lo inunda todo. Y allí pudo ser feliz para siempre.
AUTORA: MÓNICA MIQUEL NIETO (BARCELONA – ESPAÑA)
© DERECHOS RESERVADOS AUTORA

Mi nombre es Mónica Miquel Nieto, mujer de 55 años, residente en Barcelona, escritora y poetisa.
Toda mi vida he sido una lectora empedernida, de todo tipo de libros, pero sobre todo de novela histórica, novela fantástica y poesía.
De pequeña gané algunos certámenes literarios y ahí quedó todo. No he dejado de escribir nunca, pero no fue hasta el confinamiento causado por la pandemia de Covid-19, cuando decidí intentar publicar mis
Obras.
Escribí a algunas editoriales hasta que, finalmente, la Editorial Alvi Books confió en mis posibilidades y se arriesgó a publicar 5 de mis obras. Al ser una persona absolutamente desconocida, es algo que les
agradeceré siempre.
Por el momento, han sido publicadas seis antologías, tanto de poesía como de relatos, donde podéis encontrar algunas de mis obras, junto con las de otros maravillosos autores.
Participo en algunos grupos literarios de Facebook y he publicado en algunas revistas (Escritores Rebeldes, Las Alas del Cóndor, CLIVAR, Netrazol Literary Magazine, Pansélinos, Azahar, Escritores…).
También se han escuchado mis poemas y fragmentos de mis obras en programas radiofónicos, como por ejemplo en La hora de la verdad de TuradioValencia.com, La Enamorada Radio o Radio Alfa Omega de Mexico.
Podéis encontrarme en Facebook, Instagram, tiktok, Threads, X, Pinterest y en Youtube (Escritora Mónica Miquel Nieto).
Mi intención es darme a conocer y conseguir lectores para mis obras publicadas.
No dejaré de escribir, porque para mí el hecho de hacerlo, es tanto una necesidad como un placer.
Para más información, podéis dirigiros a mi blog literario ¡Que la literatura nos salve!
