SERENDIPIA DOMINICAL – Columna de la escritora española Mónica Miquel Nieto – Encuéntrala cada domingo en el portal web (escritoresrebeldes.com) y en las redes sociales de Escritores Rebeldes.
SERENDIPIA DOMINICAL
¿VUELVE EL DILUVIO UNIVERSAL?
Por: Mónica Miquel Nieto (Barcelona – España)
Correo electrónico: mmiquelnieto@gmail.com
En mi país, España, últimamente padecemos un fenómeno originado por sucesivas borrascas que provocan desbordamientos de ríos e inundaciones torrenciales que perjudican seriamente a la población.

Estas catástrofes se están produciendo a lo largo y ancho del planeta, de forma generalizada y preocupante.
En este Serendipia dominical intentaré explicar las causas y las posibles soluciones para minimizar sus efectos.
Desde que el 1 de septiembre comenzó oficialmente la temporada de borrascas o danas de gran impacto, por el suroeste europeo han pasado Alice (7/10/2025), Benjamin (22/10/2025), Claudia (10/11/2025), Davide (05/12/2025), Emilia (11/12/2025), Francis (29/12/2025), Goretti (06/01/2026), Harry (16/01/2026), Ingrid (20/01/2026), Joseph (25/01/2026), Kristin (27/01/2026), Leonardo (02/02/2026) y ahora Marta (07/02/2026).
La lista, que sigue el orden alfabético y alterna nombres femeninos y masculinos, fue acordada por los servicios de España, Portugal, Francia, Bélgica, Luxemburgo y, como nueva incorporación este curso, Andorra.
No puedo escribir este artículo de opinión sin nombrar lo acaecido en la provincia de Valencia el 29 de octubre de 2024, cuando las aguas embravecidas arrasaron todo a su paso, con el triste balance de más de 200 muertos e innumerables daños materiales. A este fenómeno se le llama DANA, acrónimo de Depresión Aislada en Niveles Altos, un sistema de bajas presiones que se ha separado por completo de la circulación general de la atmósfera. En España, el término DANA se usa para describir estos eventos, que suelen provocar lluvias intensas y rápidas inundaciones. Popularmente, se conoce también como “gota fría”, especialmente en la región mediterránea, donde históricamente ha causado inundaciones y desbordamientos.
Actualmente, se nombra a las borrascas que puedan causar un gran impacto, con avisos naranjas o rojos en amplias zonas, bien por vientos muy fuertes, bien por lluvias o nevadas, junto con avisos amarillos por viento.
La temporada 2024-205 en España registró en total 15 borrascas, entre el 24 de septiembre (Aitor) y el 7 de abril (Olivier).
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) confirmó esta semana que enero de 2026 fue el segundo más lluvioso del siglo XXI, con 119,3 litros por metro cuadrado (l/m²). Tan solo por detrás de enero de 2001, cuando se registraron 131,5 l/m². El conjunto de temporales es un 85% más que el promedio de 1991-2020. Todo esto no es una simple casualidad, como algunos nos quieren hacer creer.
Existen todavía muchos negacionistas del cambio climático, muchos de ellos con ideas políticas afines, que desconfían de la ciencia e intentan denostar tanto a los estudios científicos como a los científicos mismos. Suelen ser los que, ante una catástrofe natural, buscan culpables en lugar de soluciones y se niegan a invertir en prevención, negando la evidencia.
El cambio climático no es una quimera, ni una invención de un grupo de científicos aburridos; es una realidad devastadora. Aquí os dejo tan solo algunos datos relacionados con el fenómeno del cambio climático provocado por nuestra forma de vida:
-La temperatura media de nuestro planeta es ahora 1,1 °C más elevada que a finales del siglo XIX, antes de la revolución industrial, y más elevada en términos absolutos que en los últimos 100 000 años.
-Más de 1 millón de especies de plantas y animales están en peligro de extinción.
-La vida marina se enfrenta a daños irreparables debido a los millones de toneladas de residuos plásticos que acaban en los océanos cada año.
-Cada año, se pierden 12 millones de hectáreas de tierra debido a la deforestación.
-Solo el 13% de los residuos se recicla a nivel mundial.
-Alrededor del 50 % de todas las emisiones de carbono provienen del 10 % más rico de la población mundial.
-Hasta 200 millones de personas podrían verse desplazadas por el cambio climático para 2050.
Según un informe realizado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas , se necesitan medidas urgentes para evitar los efectos catastróficos del calentamiento global.
Sin cambios, los arrecifes de coral del mundo podrían desaparecer por completo y podríamos ver un aumento de inundaciones generalizadas, calor extremo, sequías y pobreza. Muchos de estos efectos ya los estamos padeciendo en nuestras propias carnes.
Así pues, según mi opinión y las evidencias científicas, si buscamos el orígen del fenómeno de las borrascas sucesivas e intensas, lo podemos encontrar en el aumento de temperaturas en el Ártico y de los océanos provocado por el cambio climático.
Un estudio de 2024 publicado en la revista “Nature Climate Change” pone énfasis en que los océanos del mundo absorben la mayor parte del exceso de calor generado por el calentamiento global y demuestra que este calentamiento oceánico explica en gran medida los cambios en el patrón de precipitaciones, incluido el desplazamiento hacia el sur de la zona de convergencia intertropical y una mayor humedad en las latitudes altas.
El calentamiento del fondo de los océanos influye en nuestro sistema climático, y sus efectos serán más intensos y duraderos si el calentamiento acumulado en las profundidades oceánicas es mayor.
Los fenómenos meteorológicos, sean precipitaciones, heladas u olas de calor, ponen en riesgo las construcciones críticas de las sociedades. Este tipo de precipitaciones
pueden dañar, por ejemplo, las redes eléctricas y el transporte. En otras palabras, las infraestructuras críticas son todos aquellos sistemas físicos o digitales que facilitan funciones y servicios esenciales para apoyar a los sistemas más básicos a nivel social, económico, medioambiental y político.
Una alteración o interrupción en su funcionamiento debido a causas naturales. Sería el caso de una inundación que afecte al suministro eléctrico o a la imposibilidad de acceder a agua potable por parte de la población afectada por dicha catástrofe natural.
Cuando hablo de catástrofe natural, las palabras resuenan en mi mente, porque considero que en la naturaleza, de por sí, no se darían ese tipo de catástrofes si nosotros no hubiésemos provocado el cambio climático. Al menos, no se darían con tanta frecuencia ni intensidad como lo están haciendo en los tiempos en los que vivimos.
Deberíamos plantearnos seriamente cambiar nuestro “modus operandi” y no posponer las acciones que puedan minimizar el mal que le estamos causando a nuestro planeta y, por tanto, a nosotros mismos.
En este Serendipia dominical he creído conveniente añadir un poema de mi autoría relacionado con el tema. Soy escritora y poetisa, sin ínfulas, pero con pasión, que deseo compartir con todos vosotros. Mi poesía es de estilo libre, sencilla y directa. Deseo que sea de vuestro agrado. Se titula “Hija de la Madre Tierra”.
HIJA DE LA MADRE TIERRA
Soy hija de la Madre Tierra,
de sus ríos y sus mares,
de sus montañas y valles,
de sus bosques y sus prados.
Agradezco, cada día, su belleza,
valoro lo que nos ha dado.
No entiendo a los que la destruyen,
a los que se creen sus amos.
La fuerza y el poder de la naturaleza son inmensos,
no podemos dominarla,
ni podemos ser sus dueños.
Soy hija de la Madre Tierra,
somos inseparables,
ella forma parte de mí
y yo soy fruto de su arte.
Dejemos de expoliar sus recursos naturales,
la Tierra es nuestro planeta,
el único hogar viable.
Respetemos nuestro entorno,
antes de que sea demasiado tarde.
Ahora, pasemos a las posibles soluciones. Deberíamos tomar medidas, como, por ejemplo, restaurar humedales y bosques de ribera, rediseñar ciudades con suelos permeables y drenaje sostenible, mejorar la eficiencia energética y desplegar mejores sistemas de alerta temprana.
Asimismo, debe invertirse en investigación científica que nos permita prever estos fenómenos con la suficiente antelación como para dar avisos a la población y estar preparados para hacerles frente, en la medida de nuestras posibilidades. Son importantes los avisos a través de móviles y medios de comunicación, la evacuación temprana de las zonas en riesgo de inundación, los salvamentos y acciones posteriores de reconstrucción, cuando estas sean necesarias. La protección de la vida debe ser nuestra prioridad.
Para concluir, me gustaría lanzar un mensaje de optimismo y esperanza. No todo está perdido; cada día más gente está concienciada de las repercusiones de sus actos, y existe un gran número de Organizaciones No Gubernamentales, entidades y agrupaciones que luchan constantemente por preservar el medio ambiente, con campañas de intervención directa, como las llevadas a cabo por WWF o Greenpeace.
Esperemos que la concienciación se dé a nivel mundial y se ponga remedio, no solo con palabras, sino con hechos, al desastre. Debemos ponernos manos a la obra lo antes posible. Quizás perdamos algo de comodidad por el camino, pero si destruimos nuestro hogar, estamos condenando al desastre a las generaciones venideras. El planeta es de todos, no solo de una escasa élite política y económica. Debemos reivindicar nuestro derecho a vivir en un mundo sano, justo, solidario y pacífico.
Seguidamente, como suelo hacer en todas mis columnas de opinión, os invito a leer y reflexionar a partir de unas frases célebres relacionadas con el cuidado del planeta:
1.«La tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre» – Mahatma Gandhi.
2.«El mundo es un lugar peligroso, no a causa de los que hacen el mal, sino por aquellos que no hacen nada para evitarlo» – Albert Einstein.
3.«Dos cosas me llaman la atención: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de los hombres» – Flora Tristán.
4.«Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no la escucha» – Victor Hugo.
5.«Convertid un árbol en leña y arderá para vosotros, pero no producirá flores ni frutos para vuestros hijos» – Tagore.
6.«Somos la primera generación que siente los efectos del cambio climático y la última que puede hacer algo al respecto.» – Al Gore.
7.«Solo cuando el último árbol sea cortado, el último río envenenado y el último pez atrapado, nos daremos cuenta de que no se puede comer dinero.» – Proverbio Indígena.
8.«La Tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra.» – Proverbio Indígena.
9.«No heredamos la tierra de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.» – Proverbio nativo americano.
10.«La naturaleza no necesita a los humanos, pero los humanos necesitan a la naturaleza.» – Edward O. Wilson.
11.«Si no actuamos ahora, las consecuencias serán devastadoras.» – Ban Ki-moon.
12. «La naturaleza no es un lugar para visitar, es nuestro hogar.» – Gary Snyder.
Nos vemos el próximo domingo, amigos. Sed felices
MÓNICA MIQUEL NIETO (BARCELONA – ESPAÑA)
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