SERENDIPIA DOMINICAL – Columna de la escritora española Mónica Miquel Nieto – Encuéntrala cada domingo en el portal web (escritoresrebeldes.com) y en las redes sociales de Escritores Rebeldes
SERENDIPIA DOMINICAL
EL PROBLEMA DE LA INMIGRACIÓN ILEGAL
Por: Mónica Miquel Nieto (Barcelona – España)
Correo electrónico: mmiquelnieto@gmail.com
Los españoles, en muchas épocas de nuestra historia, hemos tenido que emigrar a otros países. Por ejemplo, en la época de la guerra civil española de 1936 a 1939 y en la posguerra, muchos del bando llamado rojo, los perdedores (aunque desde mi punto de vista en una guerra todos pierden), se vieron obligados a huir del país para evitar ser fusilados en una cuneta o encarcelados. Muchos emigraron a países como Francia, México, Argentina o la Unión Soviética.

Otra época fue la de los años sesenta y setenta, donde parte de la población emigró a países como Alemania, Francia y Suiza, buscando un empleo de calidad y mejor pagado. Pensad que en España existía la dictadura de Franco y las condiciones laborales dejaban mucho que desear.
Por no hablar del éxodo rural que hubo en nuestro país entre los años 1950 y 1975, en el que más de tres millones de personas dejaron sus pueblos para trasladarse a las grandes ciudades.
Con todo esto, quiero dejar claro que comprendo los motivos que llevan a una persona a dejar su país, familia y amigos, su verdadero hogar, e intentar mejorar su propia vida y la de los suyos.
En esta serendipia dominical voy a ocuparme de las emigraciones masivas e ilegales, controladas por mafias y, en ocasiones, utilizadas como arma política. Los que estáis al día de la actualidad, sabréis que me refiero en concreto al caso de Ceuta.
Como se trata de un tema extenso y complejo, lo dividiré en dos. A quien le interese seguir leyendo, le espero el próximo domingo aquí mismo, en el próximo Serendipia dominical.
Ya en mayo del año 2021, nueve mil personas cruzaron la frontera españolahacia Ceuta desde Marruecos de forma irregular. Pero este año, la cosa ha sido mucho más grave. Entre el 30 y el 31 de julio, unas 72.000 personas, aproximadamente, cruzaron a nado la frontera y llegaron a Ceuta. Al menos 145 de ellas se dejaron la vida en el intento.
Se tratade personas engañadas por mafias o por intereses políticos, a las que les han contado que viniendo a España obtendrán vivienda, sanidad y educación gratuitas y un buen puesto de trabajo con el que poder mejorar sus vidas. Todo esto no es cierto. Sí que existen una sanidad y educación gratuitas, pero ya al borde del colapso. El caso de la vivienda, puede ser que lleguen a concedérsela, aunque supongo que no en todos los casos.
El problema del acceso a la vivienda en mi país, clama al cielo. Nuestros hijos no pueden ni pagar alquiler ni comprar un piso, con lo cual, no consiguen independizarse hasta más de los treinta, con mucha suerte. Si los alquileres fueran asequibles para todos, tanto para los inmigrantes como para los locales, no supondría ningún problema. Esta es una asignatura pendiente que ningún gobierno de los que hemos tenido ha sabido o querido solventar.
Y en cuanto al puesto de trabajo, nadie les asegura que lo encuentren si no vienen ya con un contrato en regla. Lo ideal sería que las empresas demandaran personal a los países y que existieran unos convenios al respecto.
No hace falta que os diga que una situación así es prácticamente imposible de gestionar con las leyes europeas actuales, en las que se debe estudiar la idoneidad de cada individuo, caso por caso. Es un proceso lento y complicado que requiere de un tiempo que, por ejemplo, la ciudad de Ceuta, no puede permitirse. Según mi punto de vista, estas leyes deberían ser revisadas y modificadas, con relativa urgencia, porque la inmigración ha cambiado mucho este último siglo y ahora no se trata, en su mayoría, de personas que requieran asilo, ni se trata de pequeños grupos de personas, sino de multitudes, prácticamente imposibles de gestionar con los medios de los que actualmente se disponen. Y sí, el problema no es exclusivo de España, sino de toda Europa.
Por otro lado, está claro que no es casual que se haya producido esta situación e inmediatamente después se geste una campaña que pretende exigir que Ceuta y Melilla pasen a formar parte de Marruecos. Cualquiera que conozca un poco de historia o le guste informarse, sabrá que Ceuta y Melilla siempre han formado parte de nuestro país, jamás de Marruecos. La población ceutí se siente española porque lo es y lo ha sido desde tiempos inmemoriales y siempre ha sido gobernada desde la península. No se trata de colonias y, por tanto, no forman parte de ninguna lista de ciudades que deban cambiar su soberanía.
Por otro lado, el presidente español, Pedro Sánchez, no mantiene una relación cordial con el de Estados Unidos ni con el gobierno de Israel (cosa que comprendo perfectamente, visto lo que están haciendo en Gaza). Todo suma, supongo.
El problema, desde mi punto de vista, reside en que Marruecos tiene el apoyo de potencias como Estados Unidos e Israel. Además, Europa, como suele hacer estos últimos años, no ha actuado y se ha mantenido al margen; una auténtica decepción. Esta no es la idea de la Europa unida y fuerte que nos vendieron cuando se creó. Opino que se deberían revisar los acuerdos a los que llegamos y no actuar de forma tan tibia, si es que se quiere la palabra Europa signifique algo y sirva para algo. Con esto no quiero decir que actúen de forma violenta, ni que busquen una guerra con Marruecos, pero existen otros medios de presión, como son el acceso a la energía o el comercio con ese país. Todo ello si, al final se demuestra que todo fue orquestado por el gobierno marroquí.
Dejando el tema político de lado, me centraré en las personas, que son las que realmente importan. Desde mi punto de vista, los menores, con quién mejor están es con sus familias y el resto de personas, excluyendo las que puedan recibir asilo, donde deben poder vivir de forma digna es en sus países de origen.
Como no siempre es posible que el lugar en el que naces te asegure una vida digna, propondría volver un poco a lo de antes, es decir, que puedan venir a España o a cualquier otro país, pero disponiendo de un contrato de trabajo que les pueda asegurar esa vida digna que todos merecemos.
Una de las cosas que cambiaría en beneficio de toda la población es el hecho de conceder ayudas sociales a cambio de nada. Sería mejor si, cualquier persona que recibiera una ayuda social, sea española o no, pero residente en el país, hiciera alguna labor necesaria, algo útil para la sociedad. Se me ocurren muchas cosas: ayuda y acompañamiento a personas mayores solas o enfermas, limpieza de bosques para colaborar en la prevención de incendios, restauración de pueblos vaciados y caminos rurales…
Lo que no veo viable, y es lo que está ocurriendo actualmente, es que hay personas a las que les sale más a cuenta cobrar una ayuda que trabajar. Y también existe el caso de personas que traen a sus padres mayores dependientes para que pasen aquí su vejez y dispongan de la sanidad y ayudas de las que carecen en su país. Eso, estaría muy bien, siempre y cuando no existieran los problemas de acceso a las ayudas a la dependencia para la población española que ya existen y el envejecimiento exponencial de la población, con lo que cada vez son más los que necesitan esas ayudas y atención médica especializada.
Últimamente se está observando una saturación de los sistemas sanitarios y educativos. Pienso que el acceso debe ser universal y gratuito, siempre y cuando esa población cotice y colabore con la Seguridad Social del país. Ya se está hablando de la necesidad de pagar más de nuestros sueldos para poder jubilarnos en el futuro. El sistema hace aguas por todas partes y la situación es insostenible.
Por otro lado, está el tema de los hijos. De joven, me hubiera gustado tener cuatro hijos pero, como vi que no les hubiera podido dar una vida digna, me limité a tener dos. Se da el caso de muchas personas que dependen de las ayudas sociales para poder subsistir y deciden tener cuatro o más hijos, esperando que sea el estado en el que viven el que se responsabilice de su manutención. Eso está sucediendo, por ello existe cada vez más pobreza infantil y, en muchos casos se trata de familias numerosas, sean españolas o inmigrantes, eso no importa. Lo que importa es que tengo claro que las personas deberían pensar, antes de tener tanta descendencia, si van a poder o no mantenerla.
Es una pena, pero los recursos son los que son y las personas deberían hacer algo a cambio de ellos, como trabajar y cotizar en el país. Por eso he insistido en el tema de la inmigración regularizada y con contrato de trabajo.
Muchas personas temen decir lo que digo porque son tachadas de racistas. No es mi caso, ni mucho menos. Lo que sí que hago es intentar poner un poco de lógica en todo este asunto, alejada de temas políticos. Todos debemos tener los mismos derechos, pero también las mismas obligaciones, sino el sistema no es sostenible, colapsa y no es ni justo ni equitativo y, al final, todos salimos perdiendo.
Conozco el caso de una mujer española viuda, que trabajó casi toda su vida, pero no la aseguraron, no cotizó a la Seguridad Social y por ello no es apta para recibir ninguna ayuda. En cambio, una persona mayor que vino de otro país, divorciada, sin haber cotizado jamás en España, sí la recibe y, además le han concedido un piso social con servicio médico en la ciudad condal. Eso, amigos, desde mi punto de vista, no es justo, al menos para la pobre viuda española. Igualdad de derechos, por favor y no, eso no es racismo, es justicia. Se debe tratar a todas las personas por igual y hacer que el sistema sea más equitativo y justo para todos, pero también sostenible y duradero. El estado del bienestar es un logro de nuestra sociedad que nos ha costado mucho conseguir y no se puede consentir que desaparezca. Es una pena, pero si no mejora la gestión actual, la cosa no pinta bien.
Continúa en la próxima Serendipia Dominical (Septiembre 20)
MÓNICA MIQUEL NIETO (BARCELONA – ESPAÑA)
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Mi nombre es Mónica Miquel Nieto, mujer de 55 años, residente en Barcelona, escritora y poetisa.
Toda mi vida he sido una lectora empedernida, de todo tipo de libros, pero sobre todo de novela histórica, novela fantástica y poesía.
De pequeña gané algunos certámenes literarios y ahí quedó todo. No he dejado de escribir nunca, pero no fue hasta el confinamiento causado por la pandemia de Covid-19, cuando decidí intentar publicar mis
Obras.
Escribí a algunas editoriales hasta que, finalmente, la Editorial Alvi Books confió en mis posibilidades y se arriesgó a publicar 5 de mis obras. Al ser una persona absolutamente desconocida, es algo que les
agradeceré siempre.
Por el momento, han sido publicadas seis antologías, tanto de poesía como de relatos, donde podéis encontrar algunas de mis obras, junto con las de otros maravillosos autores.
Participo en algunos grupos literarios de Facebook y he publicado en algunas revistas (Escritores Rebeldes, Las Alas del Cóndor, CLIVAR, Netrazol Literary Magazine, Pansélinos, Azahar, Escritores…).
También se han escuchado mis poemas y fragmentos de mis obras en programas radiofónicos, como por ejemplo en La hora de la verdad de TuradioValencia.com, La Enamorada Radio o Radio Alfa Omega de Mexico.
Podéis encontrarme en Facebook, Instagram, tiktok, Threads, X, Pinterest y en Youtube (Escritora Mónica Miquel Nieto).
Mi intención es darme a conocer y conseguir lectores para mis obras publicadas.
No dejaré de escribir, porque para mí el hecho de hacerlo, es tanto una necesidad como un placer.
Para más información, podéis dirigiros a mi blog literario ¡Que la literatura nos salve!
