El Festival Internacional de Cine El Cine Suma Paz celebra su sexta edición, del 4 al 7 de noviembre de 2026, con una programación que une el cine, la memoria colectiva, la protección del medio ambiente y la construcción de paz en Colombia y Uruguay. / Imagen: Logotipo oficial de El Cine Suma Paz.
La sexta edición del festival internacional reúne 20 producciones cinematográficas y una programación que conecta el medio ambiente, las comunidades y la cultura de paz. Hasta el 7 de noviembre, el público podrá participar en encuentros presenciales y acceder gratuitamente a una selección de películas en línea.
Bogotá, Colombia | 5 de noviembre de 2026.
El cine vuelve a convertirse en un espacio para escuchar las voces de los territorios, reconocer las experiencias de las comunidades y reflexionar sobre la relación entre los seres humanos y la naturaleza. Bajo el lema «Permanecer en movimiento», el Festival Internacional de Cine El Cine Suma Paz celebra su sexta edición del 4 al 7 de noviembre, con actividades en Colombia y Uruguay.
Organizado por la Fundación Cine Social, el encuentro propone una mirada al audiovisual que va más allá del entretenimiento. Su programación reúne documentales, ficciones y animaciones que abordan cuestiones relacionadas con la protección ambiental, la memoria, los conflictos sociales y las posibilidades de construir una cultura de paz.
La edición de este año cuenta con 20 películas en su selección oficial y una agenda de 18 actividades, entre proyecciones, encuentros comunitarios y funciones digitales.
Un festival que conecta el cine con los territorios
El páramo de Sumapaz, uno de los referentes ambientales de Colombia, ocupa un lugar simbólico en la identidad del festival. Sus paisajes, fuentes de agua y comunidades representan una invitación a comprender que la conservación de la naturaleza también está vinculada con la cultura, la memoria y las formas de habitar el territorio.
Esta perspectiva atraviesa la programación de 2026, que no se limita a las salas convencionales. El festival llega a espacios culturales y comunitarios de Bogotá, Duitama, Medellín, Cogua y Soacha, mientras desarrolla actividades internacionales en Punta del Diablo, Uruguay.
La propuesta permite acercar las producciones audiovisuales a públicos diversos y abrir conversaciones sobre problemáticas que, aunque se manifiestan de distintas maneras en cada región, comparten preocupaciones fundamentales: el cuidado de la vida, la convivencia y la preservación de los entornos naturales.
«Antes de la nieve»: una mirada a los páramos colombianos
Entre las producciones destacadas se encuentra «Antes de la nieve», documental colombiano dirigido por Alessandro Angulo.
La película propone un recorrido por los páramos, ecosistemas fundamentales para la regulación del agua y la conservación de la biodiversidad. Con la participación del naturalista Mateo Hernández y el artista Andrés Cepeda, la obra invita a descubrir los paisajes, las especies y las comunidades que mantienen una estrecha relación con estos territorios.
Su presencia en la programación refuerza una de las preocupaciones centrales del festival: utilizar el lenguaje cinematográfico para acercar al público a realidades ambientales que requieren conocimiento, sensibilidad y participación colectiva.
La película formó parte de la jornada inaugural en Bogotá y tendrá una nueva presentación durante la clausura del encuentro.
Historias de memoria, conflicto y resistencia
La selección oficial también incluye obras que exploran distintas experiencias humanas relacionadas con la violencia, el desplazamiento, la identidad y la transformación social.
Entre ellas figura «Aylan», cortometraje de ficción dirigido por Berhan Mete, que presenta el dilema moral de un soldado frente a una madre refugiada y su hijo.
Por su parte, «Defendiendo el territorio», de Paola Tamayo, aborda las consecuencias sociales y ambientales de la explotación de recursos naturales, con especial atención al contexto de La Guajira, Colombia.
Otra producción es «Renacer viaje y esperanza», documental de Gustavo Espíndola que examina experiencias de transformación comunitaria en territorios colombianos afectados por el conflicto armado, donde el turismo aparece como una posible alternativa para reconstruir proyectos de vida.
Estas películas muestran cómo el audiovisual puede contribuir a documentar experiencias, visibilizar conflictos y abrir espacios para comprender realidades que con frecuencia permanecen alejadas de los grandes circuitos comerciales.
Cine gratuito para públicos de diferentes lugares
Una de las características de esta edición es la posibilidad de acceder a parte de su programación sin desplazarse hasta las sedes presenciales.
El festival dispone de nueve películas gratuitas en línea, disponibles entre el 4 y el 7 de noviembre, sin necesidad de registro.
Las obras pueden consultarse mediante las salas digitales habilitadas con el apoyo de Coordinadora, Bavaria y Maloka. Esta modalidad amplía las oportunidades de participación para espectadores que no pueden asistir a las funciones presenciales.
La programación digital contempla relatos sobre el cuidado de la vida, las fronteras, la identidad y las relaciones entre las personas y sus entornos.
La disponibilidad gratuita constituye, además, una oportunidad para descubrir producciones de diferentes países y acercarse a narrativas audiovisuales que habitualmente cuentan con una circulación limitada.
Maloka será escenario de la clausura
El cierre del festival está previsto para el sábado 7 de noviembre, a las 5:00 de la tarde, en el Cine Digital de Maloka, en Bogotá.
La jornada incluirá la proyección de «Tuktu, Padre Maíz» y «Antes de la nieve», en el marco del encuentro denominado «Conversaciones inusuales».
La actividad será gratuita, aunque requiere inscripción previa, de acuerdo con la programación divulgada por el festival y la Alcaldía de Bogotá.
La clausura reunirá dos propuestas cinematográficas que, desde lenguajes diferentes, permiten reflexionar sobre el territorio, los vínculos con la naturaleza y la construcción de paz.
El cine como espacio de encuentro y reflexión
Desde su primera edición en 2021, El Cine Suma Paz ha desarrollado una propuesta que relaciona la creación audiovisual con el reconocimiento de los territorios y las experiencias comunitarias.
Su recorrido demuestra que un festival cinematográfico también puede funcionar como escenario de diálogo cultural, circulación de relatos y encuentro entre públicos que comparten preocupaciones sobre el presente y el futuro.
En una época marcada por los desafíos ambientales y las tensiones sociales, iniciativas de esta naturaleza permiten recordar que las imágenes no solamente registran acontecimientos: también pueden despertar preguntas, conservar memorias y contribuir a nuevas formas de comprender el mundo.
Con su sexta edición, El Cine Suma Paz reafirma el papel del cine como una expresión artística capaz de conectar territorios, generaciones y experiencias humanas.
Porque contar una historia también puede ser una manera de cuidar aquello que no queremos perder.
¿Consideras que el cine puede contribuir a transformar nuestra relación con el medio ambiente y fortalecer la memoria de las comunidades?

Equipo Escritores Rebeldes
