SERENDIPIA DOMINICAL – Columna de la escritora española Mónica Miquel Nieto – Encuéntrala cada domingo en el portal web (escritoresrebeldes.com) y en las redes sociales de Escritores Rebeldes.
SERENDIPIA DOMINICAL
LA EVOLUCIÓN DE LA FILOSOFÍA VACACIONAL A LO LARGO DEL TIEMPO. VACACIONES DE LOS 80 VERSUS
VACACIONES ACTUALES
Por: Mónica Miquel Nieto (Barcelona – España)
Correo electrónico: mmiquelnieto@gmail.com
Una de las pocas cosas que no han cambiado con el paso de los años son las ganas de vacaciones y la necesidad humana de desconectar, relajarse y disfrutar. Lo que sí que ha cambiado, y mucho, es el tipo de vacaciones que nos gusta realizar. En esta columna realizaré una comparativa entre cómo solían ser las vacaciones en los ochenta y cómo son actualmente.

Si reflexionamos sobre las vacaciones actuales, podemos encontrar muchos tipos de vacaciones diferentes. He creído conveniente enumerar las que considero más comunes en nuestros días. He realizado la siguiente clasificación:
1. VACACIONES SIN VIAJAR: Las personas se quedan en casa o porque no quieren o porque no pueden viajar, tanto por motivos económicos como de salud u otros. Estas personas suelen salir a lo largo del día a pasear, a tomar algo en alguna terraza, a la playa o piscina, tanto con familiares como con amigos.
2. VACACIONES EN UNA SEGUNDA RESIDENCIA: Familias que disponen de un apartamento, una torre o una casita en algún pueblo y lo utilizan para desconectar los fines de semana y en período de vacaciones. Muchas veces el apartamento es heredado de sus padres. Hoy en día no es tan fácil poder destinar parte de tu economía a una segunda residencia. Poca gente puede incluso llegar a ahorrar.
3. VACACIONES EN CASA DE ALGÚN FAMILIAR: La familia viaja y va a pasar unos días a casa de algún familiar, normalmente en un pueblo, sea de costa, de interior o de montaña. A cambio, la familia suele devolver la visita en alguna que otra ocasión. Este tipo de vacaciones es más económico, ya que se ahorran la estancia y pueden cocinar en casa.
4. VACACIONES DE CAMPING: En el pasado eran vacaciones muy económicas. Actualmente, los campings han subido mucho sus precios y ya no están tan de moda las tiendas de campaña o las caravanas, sino los bungalós. Además, han surgido unos campings muy demandados que son los campings de lujo o «glampings», que disponen de todo tipo de lujos, incluido el aire acondicionado, que tanto se agradece en época de cambio climático y ascenso de las temperaturas veraniegas.
5. VACACIONES CON AUTOCARAVANA: Se trata de una moda que los últimos años estuvo muy en auge. Antiguamente, podías aparcar o acampar casi en cualquier lugar, pero ahora debes hacerlo, pagando, en camping o en aparcamientos dispuestos para ese fin.
6. VACACIONES MOCHILERAS: Suelen ir en plan mochilero las personas jóvenes, aunque cada vez más personas eligen esta opción de viaje. Normalmente, se alojan en albergues u hostales muy económicos, incluso en habitaciones de alquiler. No tienen por qué estar planificadas con anterioridad.
También hay jóvenes que se alojan en casa de amigos, que en un futuro se alojaran en su casa o que utilizan otras opciones, como intercambio de viviendas en período vacacional, cuidado de mascotas en el lugar al que van de vacaciones, etc.
7. VACACIONES EN CRUCEROS: Se trata de un tipo muy concreto de vacaciones. Te puede gustar o no. Hay personas que se quejan de que se dispone de poco tiempo para visitar los lugares en los que atraca el crucero, pero también existen muchos defensores de este tipo de vacaciones, sobre todo en su opción de “todo incluido”:
8. VACACIONES MODESTAS: Se puede uno alojar en un albergue, un hotel, un hostal, una casa rural, un aparthotel, un apartamento, un Airbnb, etc. Normalmente se realizan en coche o tren dentro del propio país y suelen tener una duración máxima de unos 10 días.
9. VACACIONES LUJOSAS: Suelen llevarse a cabo en lugares más alejados a los que se llega en avión, en países extranjeros o destinos exóticos. Los viajeros suelen alojarse en hoteles de cuatro o cinco estrellas o en torres, villas o mansiones de alquiler. Su duración dependerá de los gustos de los viajeros y no suelen ser de corta duración.
10. VACACIONES CULTURALES: A los viajeros les interesa conocer el lugar en el que están pasando sus vacaciones. Suelen interesarse por su historia, arte, arquitectura, gastronomía, costumbres…Acostumbran a visitar iglesias, templos, museos, castillos, etc. sea en visita organizada, “free tour” o por su cuenta.
11. VACACIONES DE RELAX: Son los típicos que no salen del hotel, hacen cola para poder disfrutar de la hamaca o se levantan algo más pronto para poder plantar la sombrilla en primera línea de playa. No suelen moverse demasiado, como mucho, van algún día a comer fuera o a tomar algo en alguna terraza.
12. VACACIONES DE COMPRAS: Personas que, hagan lo que hagan en vacaciones, priorizan las compras por encima de otras actividades. Suele tratarse de personas con un elevado poder adquisitivo, aunque no necesariamente.
Seguramente conoceréis alguna otra forma de pasar las vacaciones, pero he creído que estas doce son las más comunes. Tras esta introducción, me gustaría viajar al pasado con todos vosotros y regresar a los veranos de los años ochenta.
Los veranos de los años 80 eran muy diferentes a los actuales. Para empezar, no había móviles y las personas se encontraban cara a cara. Las familias solían ir a pasar el día a la playa, o quedaban para hacer un picnic o una barbacoa en la montaña. Esto resultaba ser un plan económico y que permitía una relativa libertad y el contacto con la naturaleza.
En esa época, el verano se vivía con una mezcla de caos y despreocupación. Los padres no necesitaban tener a sus hijos localizados minuto a minuto. Bastaba con un “vuelve antes de que se ponga el sol” o un “te esperamos para cenar”. Así pues, los niños jugaban en la calle y disponían de mayor libertad de movimientos, sobre todo cuando las vacaciones se hacían en la casa de algún familiar en un pueblo: charlas y juegos en la plaza del pueblo, excursiones a pie o en bicicleta al río o baños en alguna piscina municipal, fiestas tradicionales, mañanas de domingo en misa…
Antaño, los jóvenes no estaban encerrados en casa, enganchados a juegos de ordenador o al móvil. Solo pasaban por casa para comer, coger el bocadillo de la merienda, cenar y dormir. La mayor parte del tiempo los chicos se encontraban fuera de casa. Se trataba de veranos más activos, libres y sociales, donde se acostumbraba a practicar algún deporte o hacer miles de actividades que evitaban el sedentarismo. De esta época recuerdo libros que han marcado mi infancia, como los de Los Cinco o Los Siete Secretos, de la famosa escritora inglesa Enid Blyton. En estos libros se puede captar perfectamente la libertad de los períodos de vacaciones, una libertad compartida con amigos que les permitía vivir aventuras y desvelar secretos.
Hoy, aunque los niños siguen teniendo vacaciones, da la sensación de que sus veranos ya no les pertenecen del todo.
En los ochenta, por ejemplo, cabía la posibilidad de aburrirse y eso no suponía ningún problema. Hoy, la habilidad de aburrirse parece estar en peligro de extinción. Actualmente, parece que todo deba estar planificado y muchos veranos transcurren entre pantallas, planes estructurados, colonias escolares, campamentos temáticos, deportivos, de idiomas, musicales y de muchos otros tipos.
Antes, las vacaciones eran austeras pero memorables. Playa, montaña, camping, una furgoneta vieja o un vehículo familiar abarrotado, cargado con la neverita, la mesita y las sillas plegables. Los famosos picnics familiares en los merenderos, con su gazpacho, su tortilla de patatas, sus libritos de lomo o costillas a la brasa. Nada de resorts ni vuelos low cost. No hacían falta fotos para Instagram porque los recuerdos se grababan en la piel, en las rodillas raspadas y en las sobremesas eternas con helado de chocolate. Ahora todo es más cómodo, más inmediato, pero también más efímero.
En el pasado podíamos encontrar parajes prácticamente salvajes, poco conocidos y nada masificados. Hoy en día, gracias al GPS y a los Instagramers, prácticamente ningún lugar es desconocido. Esta situación se agravó después de la pandemia de Covid-19. Personas que antes no salían tanto de casa, decidieron recobrar el contacto con la naturaleza y se volvieron a poner de moda el senderismo y las excursiones a lugares cercanos, fuera de las abarrotadas ciudades que tanto nos estresan. Se cambiaron los mapas de carreteras en papel que llevaba el copiloto, para ir indicando el camino a seguir, por el GPS instalado en el vehículo. Os confieso que, aprecio las ventajas de no perderse, pero en ocasiones echo de menos el encanto de los mapas y las vueltas y vueltas que podías llegar a dar antes de llegar a tu destino. Por otro lado, en muchos de estos parajes naturales se ha tenido que tomar la determinación de limitar el máximo de personas que pueden acceder a ellos e incluso de cobrar entrada.
Con todo lo que os estoy contando, puedo parecer nostálgica y convencida de que cualquier tiempo pasado fue mejor. No es exactamente eso lo que opino. Basta hablaros, por poner un ejemplo, de la cara oculta de la aparente libertad de los 80. Existía poca conciencia de seguridad, menos inclusión, más represión en muchos sentidos.
Es de todos sabido que el sexo era un tema tabú, tanto en la familia como en la sociedad y que existía una gran represión influenciada por la religiosidad imperante.
La evolución en derechos y libertades, especialmente para mujeres y colectivos LGTBIQ+, es uno de los grandes logros del presente que no deberíamos subestimar.
En otro tema, el de la seguridad, también hemos avanzado notablemente. Hoy en día, los niños viajan en sillas de seguridad en los coches y los vehículos poseen muchas más medidas de protección y seguridad.
Cierto es, que en el pasado, la mayoría de viajes se realizaban en coche familiar. Hoy las personas viajan más y más lejos. Los viajes en avión no son exclusivos para unos pocos afortunados y se dedica un presupuesto mayor a las tan esperadas vacaciones, incluso los hay que piden préstamos al banco para poder realizar el viaje de sus sueños. Por otro lado, no solo se viaja en verano. Hay personas que viajan en navidades, Semana Santa o en puentes y fines de semana durante todo el año.
Hubo una época, en la que se hablaba mucho de la huella de carbono. Se intentaron potenciar los viajes en tren en detrimento de los viajes en avión, mucho más contaminantes. Se decía que era mucho mejor viajar a lugares cercanos en los que el desplazamiento no implicara contaminación excesiva. Últimamente, ya no se habla de tema, supongo que por intereses económicos.
Cabe destacar, que muchos países viven gracias al turismo, es prácticamente una de las bases de su economía. Opino que España sería un buen ejemplo de ello, sobre todo Cataluña y Barcelona. Y aquí nace el problema de la masificación. No se vosotros, pero yo odio los lugares masificados en época vacacional.
Para destacar estos lugares donde el turismo se ha convertido en una presión sobre la tierra y sus habitantes, Fodor’s Travel, un productor de guías de viajes e información turística en línea, ha publicado la «No List», su lista anual de los lugares a los que no deberías viajar en 2025 para que “los destinos más queridos del mundo puedan seguir siéndolo para la próxima generación”.
Este problema, no solo afecta a Barcelona, sino que otros puntos de España, como Mallorca y las Islas Canarias, también lo padecen y han acogido manifestaciones multitudinarias como las de Barcelona con lemas como “Turistas, fuera de aquí” o “Vuestro lujo, nuestra miseria”. Otras ciudades como Venecia y Lisboa también han impulsado protestas contra esta situación; de hecho, en la ciudad portuguesa se calcula que un 60% de los alojamientos son turísticos, lo que hace que los locales tengan que pagar más por el alquiler de una vivienda de larga duración. Fodor’s Travel destaca que esta es una de las razones por las que Lisboa ha perdido, aproximadamente, un 30% de su población desde 2013. Algunos de los lugares que aparecen en la lista de Fodor’s Travel son:
Bali, Indonesia
Barcelona, España
Mallorca, España
Islas Canarias, España
Venecia, Italia
Lisboa, Portugal
Ko Samui, Tailandia
Everest
Agrigento, Sicilia, Italia
Islas Vírgenes Británicas, Reino Unido
Kerala, India
Kioto y Tokio, Japón
Oaxaca, México
Ruta North Coast
Los viajes al extranjero o a lugares lejanos y exóticos se han convertido en algo casi obligado para algunos. La realidad es que las vacaciones dependen de la economía familiar. Entre enero y marzo de este año se contabilizaron 30 millones de viajes por el interior de España y 4,7 millones al extranjero, un 16,1% y 1% menos respectivamente que en 2024.
El número de viajes de los residentes en España descendió un 14,3% en el primer trimestre y se situó en 34,7 millones. El gasto total bajó un 4,3% hasta 11.175 millones de euros. Andalucía, Cataluña y Comunidad de Madrid fueron los principales destinos.
En la actualidad, las personas tienen más información, gracias, sobre todo, al acceso casi universal a Internet, más opciones y, en teoría, más protección. Pero también menos calle, menos riesgo, menos espontaneidad. Quizás el gran reto de nuestra generación adulta sea recuperar algo de ese equilibrio perdido: combinar lo mejor de antes con lo valioso de ahora. Menos hiperconexión, más conversaciones cara a cara, menos pantallas, más naturaleza, menos planificación y control, más tiempo para, simplemente, estar con uno mismo, aburrirse y desconectar. Lo más saludable sería que los veranos, como la infancia, pudieran vivirse al máximo, en libertad y con el mayor contacto posible con la naturaleza y con nuestros congéneres.
Alejémonos de las pantallas y recuperemos la esencia de los veranos del pasado, pero con las ventajas del tipo de sociedad actual. No nos limitemos a disfrutar de las vacaciones, sino que organicemos nuestra vida para que podamos sentirnos felices incluso en períodos laborales.
Para terminar, como suelo hacer en cada Serendipia dominical, me gustaría compartir algunas frases célebres relacionadas con la maravillosa época vacacional:
· En unas buenas vacaciones no tienes nada que hacer y tienes todo el día para hacerlo. (Robert Orben)
· El arte del descanso es una parte del arte de trabajar. (John Steinbeck)
· Con el tiempo, todos los viajes terminan en el mismo lugar; en casa. (Chris Geiger)
· Celebra la felicidad que los amigos siempre están dando, haz cada día unas vacaciones y celebra simplemente la vida. (Amanda Bradley)
· La gente que lee en vacaciones siempre lo pasan mejor porque es un escape total, físico y mental. (Jasmine Guinness)
· Si rechazas la comida, ignoras las costumbres, temes la religión y evitas a la gente, mejor quédate en casa. (James Michener)
· Cuando no se encuentra descanso en uno mismo, es inútil buscarlo en otra parte. (François de la Rochefoucauld)
· No es la cantidad de tiempo que pasas en un lugar lo que lo hace memorable; es la forma en la que pasas el tiempo. (David Brenner)
· Cuando todo lo demás falle, toma unas vacaciones. (Betty Williams)
· En sus vacaciones los ricos van a ver el mundo; los pobres van a ver a sus padres. (Mokokoma Mokhonoana)
· El ocio, si no va acompañado del estudio, es la muerte y sepultura en la vida del hombre. (Séneca)
Nada más por hoy, amigos. Reencontrémonos en Serendipia dominical el próximo domingo, si así os place. Sed felices.
MÓNICA MIQUEL NIETO (BARCELONA – ESPAÑA)
© DERECHOS RESERVADOS AUTORA

Mi nombre es Mónica Miquel Nieto, mujer de 55 años, residente en Barcelona, escritora y poetisa.
Toda mi vida he sido una lectora empedernida, de todo tipo de libros, pero sobre todo de novela histórica, novela fantástica y poesía.
De pequeña gané algunos certámenes literarios y ahí quedó todo. No he dejado de escribir nunca, pero no fue hasta el confinamiento causado por la pandemia de Covid-19, cuando decidí intentar publicar mis
Obras.
Escribí a algunas editoriales hasta que, finalmente, la Editorial Alvi Books confió en mis posibilidades y se arriesgó a publicar 5 de mis obras. Al ser una persona absolutamente desconocida, es algo que les
agradeceré siempre.
Por el momento, han sido publicadas seis antologías, tanto de poesía como de relatos, donde podéis encontrar algunas de mis obras, junto con las de otros maravillosos autores.
Participo en algunos grupos literarios de Facebook y he publicado en algunas revistas (Escritores Rebeldes, Las Alas del Cóndor, CLIVAR, Netrazol Literary Magazine, Pansélinos, Azahar, Escritores…).
También se han escuchado mis poemas y fragmentos de mis obras en programas radiofónicos, como por ejemplo en La hora de la verdad de TuradioValencia.com, La Enamorada Radio o Radio Alfa Omega de Mexico.
Podéis encontrarme en Facebook, Instagram, tiktok, Threads, X, Pinterest y en Youtube (Escritora Mónica Miquel Nieto).
Mi intención es darme a conocer y conseguir lectores para mis obras publicadas.
No dejaré de escribir, porque para mí el hecho de hacerlo, es tanto una necesidad como un placer.
Para más información, podéis dirigiros a mi blog literario ¡Que la literatura nos salve!
