#MaratonDeVelitas
INOCENCIA
AUTOR: JAVIER BARRERA LUGO (COLOMBIA)

Todos los excluidos seguimos el camino marcado por las luces. Algunos tuvimos la coherencia de caminar sin chistar, perseguimos el olor de los perfumes, el alcanfor e incienso que camuflaba la frigidez espiritual de las beatas que decían llorar por nosotros, las que se clavaban cabeza en tierra, como si fueran avestruces somnolientas, para colocar velas en todos los rincones del pueblo.
¡Soldados de Cristo, a la batalla! Ese estribillo era el rugido de batalla de los hombres piadosos que celebraban la fiesta de las luces, la sacra inmaculada concepción del hombre – Dios. Tan castrense era la invitación a ser guerra y no guerreros, que por pura curiosidad y no por convicción fuerte, nos fuimos pegados a las huestes de los seres honestos, de los peores ángeles hermosos, según escuchábamos por donde pasábamos.
Los excluidos buscamos destellos de la santidad; lo único que obtuvimos fueron armas fulgurantes para cortar hilos de plata y ataduras rojas, consignas de batalla, la promesa de un poquito de esa luz para nosotros, tan “pobrecitos” en el empobrecimiento que nos brindaron como panacea.
Los amorosos… A esos les tenemos miedo los excluidos, ángeles con la piel manchada. Feos como el hambre, lanzan bendiciones a siniestra y cierta, golpean con los lomos de sus libros sagrados nuestras cabezas abiertas; hermosos de materia como las navajas de acero suizo propinan cortadas finas que hacen infecta la piel gris que nos forra los huesos. Los amorosos… ruines como las promesas de amor que se lanzan, antes de un polvo de supervivencia, los amantes que no pagan por prostitución y prefieren engañar por factores de primaria economía.
Somos monstruos que buscan la luz porque es requisito. Estamos muertos y para no quedarnos dando vueltas en las tumbas, en las palabras vacías de quienes pregonaron su amor hacia nosotros en las conversaciones familiares, optamos por zurcirnos la opción que más se acerque al desespero, que más bella y sin sustancia sea, a la redención cosmética y no espiritual. Las velitas tapizan oscuras ciudades y son hermosas, la luz es esencia, el problema está en quienes las encienden y nos tributan el sentido de la caridad y no el de la solidaridad. Nos prefieren inválidos y no iguales, esa es la diferencia. Por eso los niños son amigos, sus miradas son crueles, aunque sin malicia, eso es la inocencia: la ma
AUTOR: JAVIER BARRERA LUGO (COLOMBIA)
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Javier Barrera Lugo, nació en Bogotá (Colombia). Editor General de Escritores Rebeldes, editor del blog Idiota Inútil y de la Vaca Férrica, página de creación. Siempre buscando el final de la línea del horizonte que forma la mar océana. Escribidor de oficio y corazón, admirador de los cronistas de indias que describieron a través de letras la fantasmagoría de un continente, que, hasta hoy, es un complejo enigma. Autor de cuentos, poesías, y ensayos en los cuales defiende la autenticidad y el silencio. En Octubre de 2025 publicó y lanzo al mercado digital e impreso su poemario Sendero de Fuego Frío
