Fotografía: El Lucas Museum of Narrative Art abre sus puertas en Los Ángeles como un espacio donde el cine, la pintura, el cómic, la ilustración y el arte urbano dialogan bajo una misma idea: contar historias a través de las imágenes. Impulsado por George Lucas y Mellody Hobson, el museo reúne más de 40.000 obras y materiales, con nombres y universos que van de Frida Kahlo, Pablo Picasso, Diego Rivera y Banksy hasta Darth Vader y Star Wars.
El creador de Star Wars, George Lucas, y la empresaria y filántropa Mellody Hobson inauguran este 22 de septiembre el Lucas Museum of Narrative Art, una institución que desafía las fronteras tradicionales del museo. Pintura, cómic, ilustración, cine, arte urbano y objetos cinematográficos conviven en una colección de más de 40.000 obras que propone una idea central: las imágenes también cuentan la historia de la humanidad.
Los Ángeles, 22 de septiembre de 2026.— ¿Qué pueden tener en común Darth Vader, Frida Kahlo, Pablo Picasso, Banksy, Norman Rockwell y Diego Rivera? Desde este martes, una posible respuesta se encuentra en Los Ángeles.
El Lucas Museum of Narrative Art abre oficialmente sus puertas al público en Exposition Park, materializando un proyecto impulsado por George Lucas y Mellody Hobson que busca ampliar la manera en que entendemos el arte narrativo.
Un museo dedicado al arte de contar historias
La propuesta parte de una idea sencilla pero ambiciosa: la humanidad ha contado historias mediante imágenes desde mucho antes de la aparición del cine, la fotografía o los cómics.

Por eso, el recorrido del museo atraviesa siglos y lenguajes diferentes, desde antiguas formas de representación visual hasta la ilustración, los murales, los cómics, el cine y las expresiones contemporáneas. La institución quiere colocar manifestaciones tradicionalmente consideradas “populares” al mismo nivel que aquellas que durante siglos han ocupado los grandes museos.
La colección permanente supera las 40.000 obras. Para su apertura, el edificio dispone de más de 100.000 pies cuadrados —unos 9.300 metros cuadrados— de galerías, distribuidos en más de 30 espacios expositivos.
Aquí, un cómic puede compartir territorio conceptual con una pintura; un objeto cinematográfico puede dialogar con un mural, y la ilustración de un libro infantil puede ser observada como parte de la misma tradición narrativa que una obra consagrada por la historia del arte.
FRIDA KAHLO FRENTE AL ESPECTADOR
Entre las obras destacadas se encuentra Self Portrait Dedicated to Dr. Eloesser, autorretrato realizado por Frida Kahlo en 1940.

La pintura muestra a la artista mexicana con un collar de espinas y fue dedicada al médico Leo Eloesser, quien además fue su amigo. Un detalle crea un vínculo inesperado con otro gigante del arte del siglo XX: los pendientes en forma de manos que Kahlo lleva en el retrato fueron un regalo de Pablo Picasso.
Ese tipo de conexiones representa buena parte del espíritu del nuevo museo: historias que se cruzan detrás de las imágenes.
BANKSY ENTRA AL MUSEO
El arte urbano ocupa igualmente un lugar importante.

En la quinta planta, dedicada a las narraciones monumentales y públicas, aparecen trabajos vinculados con artistas como Diego Rivera, el francés JR y la muralista chicana Judith F. Baca, junto con obras de Banksy, incluidas adquisiciones realizadas directamente desde el estudio del enigmático artista británico.
La presencia de Banksy resulta especialmente simbólica en una institución que pretende cuestionar las divisiones entre arte institucional, cultura callejera y cultura popular.
Según Los Angeles Times, el propio artista fue invitado a recrear para el museo algunas de sus imágenes conocidas, entre ellas una versión de Girl With a Balloon.
DARTH VADER TAMBIÉN TIENE UN LUGAR
Resultaba inevitable que Star Wars estuviera presente, pero el museo no es un museo dedicado exclusivamente a la saga creada por George Lucas.

La directora ejecutiva de la institución, Tracey Bates, explicó a Los Angeles Times que Star Wars representa aproximadamente el 7 % de las exposiciones inaugurales.
Aun así, los seguidores encontrarán piezas emblemáticas.
La exposición “Star Wars in Motion” incluye el Landspeeder de Luke Skywalker de A New Hope (1977), además de diseños, vestuario, vehículos y otros materiales cinematográficos. También se presenta la primera construcción física de la Wheel Bike del general Grievous, vehículo que originalmente había sido realizado digitalmente para Revenge of the Sith.
Los archivos cinematográficos del museo incluyen además los Lucas Archives correspondientes al periodo 1971-2012.
DE NORMAN ROCKWELL AL CÓMIC
Uno de los nombres con mayor presencia en la colección es Norman Rockwell, figura fundamental de la ilustración estadounidense.

El museo permite observar diferentes facetas de su producción y establecer relaciones entre sus imágenes y otras representaciones de la sociedad estadounidense. Entre las obras expuestas figura, en calidad de préstamo, The Problem We All Live With, la célebre pintura relacionada con Ruby Bridges y la integración escolar en Estados Unidos.
Pero el recorrido no termina en la pintura.
Los visitantes pueden encontrarse con páginas originales de Flash Gordon, Peanuts, Black Panther, Garfield, Tarzan y Prince Valiant, además de espacios dedicados al manga y otras formas de narrativa gráfica.
El mensaje curatorial es significativo: el cómic también forma parte de la historia del arte de contar historias mediante imágenes.
UN EDIFICIO QUE PARECE LLEGADO DEL FUTURO
La arquitectura constituye por sí misma otra de las grandes atracciones.

El edificio, de aproximadamente 300.000 pies cuadrados —cerca de 27.900 metros cuadrados—, fue diseñado por el arquitecto chino Ma Yansong, fundador de MAD Architects, junto con Stantec. Sus formas curvas y futuristas han provocado inevitables comparaciones con una nave espacial.
El complejo se integra en un campus de 13 acres —más de cinco hectáreas— con parques y jardines diseñados por Mia Lehrer y Studio-MLA, creando además un nuevo espacio verde para el sur de Los Ángeles.
El proyecto incluye biblioteca de investigación gratuita, salas cinematográficas, espacios educativos y el restaurante Skywalker Grill.
UNA BIBLIOTECA PARA SEGUIR CONTANDO HISTORIAS
Más allá de sus galerías, el museo cuenta con una biblioteca de investigación de acceso gratuito.
El espacio dispone de más de 3.000 libros de arte accesibles para consulta, aunque no funciona como biblioteca de préstamo. Parte de sus fondos incluye libros donados por el actor y coleccionista Steve Martin.
La presencia de una biblioteca dentro de un museo dedicado fundamentalmente a las imágenes refuerza otro diálogo: palabra e imagen no aparecen como lenguajes enfrentados, sino como distintas maneras de construir relatos.
MÁS QUE EL MUSEO DE GEORGE LUCAS
George Lucas será inevitablemente el nombre asociado con el proyecto. Sin embargo, el museo fue cofundado junto con Mellody Hobson, cuya participación resulta fundamental en la concepción y desarrollo de la institución.
Su colección no busca únicamente preservar recuerdos cinematográficos. Aspira a formular una pregunta mucho mayor: ¿qué merece ser considerado arte?
Durante siglos, los museos establecieron jerarquías entre pintura, escultura, ilustración, artes comerciales y cultura popular. El Lucas Museum propone deliberadamente desdibujar esas fronteras.
Por eso puede colocar en un mismo universo cultural a Kahlo y Banksy, a Rockwell y Flash Gordon, a Rivera y Darth Vader.
No porque sean equivalentes en contexto, técnica o intención, sino porque todos utilizan —de maneras profundamente diferentes— imágenes para construir historias.
LAS IMÁGENES COMO MEMORIA DE LA HUMANIDAD
La apertura del Lucas Museum of Narrative Art introduce así un nuevo actor en el panorama cultural de Los Ángeles, ciudad donde cine, arte, tecnología y cultura popular mantienen desde hace décadas una relación especialmente estrecha.
La institución nace además con una dimensión considerable: decenas de miles de obras, más de treinta galerías, cine, biblioteca, jardines y espacios para investigación y encuentro.
Pero detrás de las dimensiones arquitectónicas y de los nombres célebres aparece una propuesta que interesa particularmente al mundo de la literatura: antes de escribir historias, los seres humanos ya las contaban mediante imágenes.
Una pintura puede narrar una vida. Un mural puede conservar la memoria de una comunidad. Una viñeta puede construir un universo. Una película puede crear una mitología compartida.
Y desde este 22 de septiembre, en Los Ángeles, todas esas formas de narrar tienen una casa común.

Equipo Escritores Rebeldes
