Ilustracipon De Soporte: El manuscrito original de La gallina. Cuento para niños tontos, escrito por Federico García Lorca en 1928, vuelve a ocupar la atención del mundo literario. Sus páginas, correcciones y anotaciones permiten acercarse al proceso creativo del poeta granadino y recuperar una pieza que permaneció durante décadas vinculada a la memoria documental de su obra.
Redacción Cultura – Revista Digital Escritores Rebeldes
El original de La gallina. Cuento para niños tontos, escrito presumiblemente por Lorca en el verano de 1928, será publicado por primera vez en una edición facsímil, ilustrada y numerada. El documento permite acercarse a la escritura del poeta granadino desde sus propias correcciones y anotaciones.
Madrid. Casi un siglo después de que Federico García Lorca pusiera sobre el papel uno de sus relatos más singulares, el manuscrito original de La gallina. Cuento para niños tontos será dado a conocer públicamente en una edición facsímil que permitirá a los lectores contemplar directamente la escritura y las anotaciones del poeta.
El documento, que se encuentra custodiado por la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, corresponde a un texto que Lorca escribió presumiblemente durante el verano de 1928 y que permaneció durante décadas fuera de la mirada del gran público. Su primera publicación se produjo posteriormente, en 1934, en la revista quincenal 5.
La nueva edición tendrá un carácter limitado, estará numerada e incluirá, además de la reproducción del manuscrito, una transcripción mecanografiada que conserva las anotaciones realizadas por el propio autor. El proyecto incorpora también ilustraciones de la artista bilbaína Carmen García Iglesias, especializada en literatura infantil.
UNA VENTANA AL PROCESO CREATIVO DE LORCA
Más allá del valor bibliográfico, la publicación del manuscrito ofrece una oportunidad excepcional para observar el proceso creativo de uno de los escritores fundamentales de la literatura española del siglo XX.
Los manuscritos permiten contemplar una obra antes de convertirse en texto definitivo: las palabras corregidas, las anotaciones, las modificaciones y las decisiones que acompañan al autor durante la construcción de una pieza literaria. En el caso de Lorca, esta dimensión adquiere especial relevancia debido a la enorme influencia que su obra continúa ejerciendo sobre escritores, artistas e investigadores.
La gallina. Cuento para niños tontos ocupa, además, un lugar particular dentro de la producción lorquiana. El relato combina humor, absurdo, imaginación y una poderosa construcción poética, elementos que permiten reconocer la libertad creativa con la que el autor exploró diferentes formas literarias. La obra figura entre sus narraciones y poemas en prosa.
El cuento presenta a una gallina que se aparta de los comportamientos considerados normales dentro de su especie y desarrolla una historia cargada de imágenes inesperadas, situaciones absurdas y una particular lógica poética. Esa mezcla de juego, ironía y lenguaje imaginativo evidencia la capacidad de Lorca para transformar una historia aparentemente infantil en una pieza de múltiples lecturas.
UNA EDICIÓN PARA CONSERVAR LA MEMORIA LITERARIA
La Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre ha impulsado esta iniciativa con el propósito de preservar y difundir el documento. La edición no tendrá precio de venta y su financiación correrá a cargo del cantante Miguel Poveda, artista estrechamente vinculado a la interpretación de la obra de Lorca.
La publicación adquiere un significado especial en 2026, año en el que se conmemoran nueve décadas de la muerte del poeta granadino. La recuperación del documento se suma así a las numerosas iniciativas culturales que durante este año vuelven a poner el foco sobre su vida, su obra y el legado de uno de los autores más universales de la literatura española.
LORCA VUELVE A ENCONTRARSE CON SUS LECTORES
La aparición del manuscrito demuestra que los archivos literarios todavía pueden guardar documentos capaces de renovar nuestra mirada sobre escritores ampliamente estudiados. En este caso, no se trata solamente de recuperar un cuento conocido, sino de acercar al público al momento mismo de su creación.
Hay una diferencia fundamental entre leer una obra publicada y contemplar el manuscrito que la precedió. En el segundo caso, el lector puede aproximarse al escritor desde una perspectiva más íntima: allí donde las palabras todavía están siendo escogidas, corregidas y transformadas.
Casi cien años después de su escritura, La gallina. Cuento para niños tontos vuelve así a ocupar un lugar destacado en la actualidad cultural. El manuscrito de Lorca recuerda que la literatura no comienza cuando el libro llega a las librerías: empieza mucho antes, en ese instante silencioso en que un autor escribe una palabra, la corrige y decide convertirla en parte de una historia.
Para la literatura, cada manuscrito es también una pieza de memoria. Y en el caso de Lorca, esa memoria continúa revelando nuevas páginas de un universo creativo que, nueve décadas después de su muerte, permanece extraordinariamente vivo.

Equipo Escritores Rebeldes
