La ilustradora Carmen Queralt y el poeta y maestro español Antonio Rubio y la ilustradora Carmen Queralt reciben el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2026 por Divertimentos: juegos poéticos, una obra publicada por Kalandraka que convierte la poesía, la ilustración, el ritmo y el juego con las palabras en una experiencia de descubrimiento para los lectores más jóvenes / Fotografía: Ministerio de Cultura de España
La poesía destinada a los primeros lectores se alza con uno de los principales reconocimientos de las letras españolas. El escritor Antonio Rubio y la ilustradora Carmen Queralt fueron distinguidos este jueves 24 de septiembre con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2026 por una obra que convierte las palabras, las imágenes, el ritmo y el humor en un territorio para jugar y descubrir la poesía.
Madrid, 24 de septiembre de 2026.— Jugar con las palabras también es hacer literatura. Convertirlas en sonidos, formas, imágenes y pequeños desafíos para la imaginación puede ser, además, una manera de acercar a los niños a la poesía.
Esa es una de las ideas que atraviesan Divertimentos: juegos poéticos, la obra con la que Antonio Rubio y Carmen Queralt acaban de obtener el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2026, concedido por el Ministerio de Cultura de España y dotado con 30.000 euros.
El fallo fue anunciado este jueves después de la reunión del jurado. El reconocimiento distingue conjuntamente el trabajo literario de Rubio y la propuesta visual desarrollada por Queralt en un libro publicado por Kalandraka.
CUANDO LA POESÍA SE CONVIERTE EN JUEGO
Divertimentos propone que el niño no permanezca únicamente como receptor del poema. La palabra se convierte en un objeto para observar, escuchar, pronunciar, repetir y transformar.
El libro reúne limericks, trabalenguas, caligramas, romancillos, haikus y poemas visuales, entre otras formas. La rima convive con la grafía y la musicalidad con el humor, construyendo diferentes caminos de entrada al lenguaje poético.
El jurado destacó precisamente la capacidad del volumen para transformar la palabra en un espacio de “juego, descubrimiento y experimentación”.
Cada composición plantea un desafío diferente para el oído y la imaginación. De esta manera, la poesía abandona cualquier apariencia de ejercicio solemne o distante y se presenta ante los lectores más jóvenes como una experiencia cercana y participativa.
PALABRAS QUE TAMBIÉN SE MIRAN
El reconocimiento tiene una característica especialmente significativa: premia a quien escribe, pero también a quien construye visualmente el universo del libro.
Las ilustraciones de Carmen Queralt incorporan animales, vegetales y seres fantásticos que acompañan los versos y amplían sus posibilidades interpretativas. El jurado destacó el dinamismo de su técnica y la manera en que potencia el carácter lúdico de los poemas.
Palabra e imagen no funcionan, por tanto, como dos elementos independientes.
El texto propone el juego y la ilustración lo expande.
En una obra destinada a quienes comienzan a relacionarse autónomamente con los libros, esa combinación adquiere particular importancia: leer significa también mirar, descubrir relaciones, imaginar y construir significados.
ANTONIO RUBIO: MAESTRO Y POETA
Antonio Rubio nació en El Puente del Arzobispo, Toledo, en 1953. Su trayectoria reúne dos ámbitos estrechamente relacionados: la enseñanza y la poesía.
Maestro y poeta, ha desarrollado una extensa producción dirigida especialmente a la infancia. Entre sus obras figuran la colección De la cuna a la luna, además de Aurelio, Colores, Números, La mierlita, El pollito de la avellaneda, Almanaque musical, Las alas del AVEcedario y 7 Llaves de cuento. También dirige la colección de poesía Trece Lunas, de FAKTORÍA K.
Su trabajo ha insistido en una idea fundamental para la formación de lectores: la poesía infantil puede construirse desde la oralidad, el ritmo, la repetición, la musicalidad y el placer de jugar con el lenguaje.
El jurado del Premio Nacional subrayó precisamente la capacidad de Rubio para mirar el mundo con un espíritu renovado y establecer una conexión con los lectores más jóvenes.
CARMEN QUERALT: CONTAR TAMBIÉN DESDE LA ILUSTRACIÓN
Carmen Queralt, nacida en Madrid en 1952, es ilustradora y diseñadora. Comenzó profesionalmente en el mundo de la ilustración durante la década de 1990 y se formó en la Escuela BAT, donde estudió dibujo clásico.
A lo largo de su trayectoria ha colaborado con editoriales y publicaciones especializadas, entre ellas la revista Cavall Fort. Entre sus trabajos se encuentran El mundo al que vienes, El monstruo y la biblioteca y Mira, mira.
En Divertimentos, su propuesta visual forma parte esencial de la experiencia poética.
Las ilustraciones no se limitan a reproducir aquello que dicen los versos: generan nuevos sentidos y contribuyen a convertir cada página en un pequeño escenario para la imaginación.
UN LIBRO QUE YA HABÍA RECIBIDO RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL
El Premio Nacional no es el primer reconocimiento que recibe Divertimentos: juegos poéticos.
La obra fue seleccionada entre los 20 libros de ficción ganadores del Premio Fundación Cuatrogatos 2026, reconocimiento internacional concedido desde Miami a obras iberoamericanas destacadas de literatura infantil y juvenil. Para aquella edición, el comité lector evaluó 1.602 títulos de 201 editoriales de 16 países.
La Fundación Cuatrogatos resaltó igualmente la diversidad de recursos utilizados por el libro: además de limericks, trabalenguas, caligramas y haikus, menciona palíndromos, pareados y experimentos visuales.
Ese reconocimiento previo mostraba ya la capacidad del volumen para trascender el mercado español y dialogar con el panorama iberoamericano de la literatura para niños.
UN PREMIO NACIONAL PARA LOS LECTORES MÁS JÓVENES
El Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil distingue una obra creada por autores españoles, escrita en cualquiera de las lenguas contempladas en la convocatoria y publicada en España en primera edición durante el año anterior; para el premio de 2026, las obras elegibles debían haber aparecido durante 2025.
En 2025, el reconocimiento correspondió a Leire Bilbao. En la lista de ganadores de ediciones anteriores aparecen también autores como Rafael Salmerón, Beatriz Giménez de Ory, Raimon Portell i Rifà, Juan Kruz Igerabide y Ledicia Costas.
El premio de este año pone el foco en la poesía y, particularmente, en una forma de entenderla que reivindica la capacidad del lector infantil para experimentar con el lenguaje.
LA POESÍA TAMBIÉN COMIENZA JUGANDO
La elección de Divertimentos: juegos poéticos deja además una reflexión sobre la formación de nuevos lectores.
Antes de comprender conceptos como métrica, género literario o estructura poética, muchos niños descubren la poesía de una manera mucho más elemental: escuchando una rima, repitiendo un trabalenguas, inventando una palabra o sorprendiéndose ante una imagen.
Ahí se encuentra buena parte de la propuesta construida por Rubio y Queralt.
La poesía no aparece como un territorio reservado a especialistas ni como una lectura que necesariamente deba esperar hasta la edad adulta. Puede comenzar con el sonido de una palabra y continuar con la curiosidad de descubrir qué ocurre cuando esa palabra se combina con otra.
El Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2026 reconoce precisamente ese encuentro entre literatura, ilustración, imaginación y juego.
Y quizá esa sea una de las mayores virtudes de Divertimentos: recordar que antes de convertirse en lectores experimentados, todos comenzamos alguna vez jugando con las palabras.

Equipo Escritores Rebeldes
