SERENDIPIA DOMINICAL – Columna de la escritora española Mónica Miquel Nieto – Encuéntrala cada domingo en el portal web (escritoresrebeldes.com) y en las redes sociales de Escritores Rebeldes
SERENDIPIA DOMINICAL
EL CODICIADO “ORO NEGRO”
Por: Mónica Miquel Nieto (Barcelona – España)
Correo electrónico: mmiquelnieto@gmail.com
Estimados lectores, este domingo quiero hablaros del petróleo, también llamado “oro negro” por la codicia que suscita por parte de los países más poderosos del planeta.

Fotografía: Vista de un campo petrolero
Se utiliza como fuente de energía, aunque no posee las ventajas de las fuentes de energía renovables, como la solar o la eólica, que no contaminan el medio ambiente. Aun así, numerosos países lo prefieren y son capaces de provocar guerras con tal de hacerse con este recurso tan preciado.
El petróleo es un combustible fósil no renovable derivado de la descomposición de materia orgánica, principalmente plancton, algas y animales marinos, acumulada en el fondo de los mares hace millones de años. Bajo condiciones de alta presión, temperatura y sin oxígeno, esta materia orgánica se transforma en querógeno y, finalmente, en hidrocarburos (petróleo y gas).
Los combustibles fósiles —incluidos el carbón, el petróleo y el gas natural— han impulsado las economías durante más de 150 años y actualmente suministran alrededor del 80 por ciento de la energía mundial.
El petróleo fue utilizado desde la antigüedad por diversas civilizaciones, pero la industria moderna comenzó con Edwin Drake, quien perforó el primer pozo petrolero exitoso en Pensilvania, Estados Unidos, en 1859. Aunque los chinos ya utilizaban tuberías de bambú para extraerlo hacia el 600 a. C., Drake marcó el inicio de la comercialización masiva.
El petróleo crudo extraído se refina (destilación fraccionada) para obtener gasolina, diésel, plásticos y otros derivados.
Actualmente, el país considerado el rey del petróleo es Estados Unidos, sobre todo gracias a la tecnología del fracking, aunque la capacidad de transformar el petróleo crudo en productos útiles —como gasolina, diésel, combustible para aviones y gasóleo para calefacción— depende de la capacidad de las refinerías. Si bien Estados Unidos cuenta con un extenso sistema de refinación, su alcance sigue siendo limitado en comparación con el enorme volumen de petróleo que produce.
Por otro lado, el fracking o fracturación hidráulica es una técnica de perforación (vertical y horizontal) para extraer gas y petróleo no convencional de rocas poco permeables. Consiste en inyectar agua a alta presión, mezclada con arena y químicos, para romper la roca madre y liberar los hidrocarburos. Esta técnica causa graves consecuencias ambientales y de salud, destacando la contaminación de acuíferos con químicos tóxicos, el alto consumo de agua, emisiones de metano, sismicidad inducida y riesgos de cáncer o enfermedades respiratorias.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, superando los 300.000 millones de barriles, principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco. Le siguen Arabia Saudita, Irán, Canadá e Irak, concentrando estos países la mayor parte del crudo mundial. Aunque Venezuela lidera en reservas, Arabia Saudita y EE.UU. suelen liderar la producción.
El petróleo de mejor calidad lo encontramos en Malasia y se le llama tapis. Ligero y dulce, es el crudo de referencia que se comercializa en Singapur y es muy apreciado.
La refinería de Jamnagar (también conocida como RIL Jamnagar o RPL Jamnagar) es una refinería de petróleo crudo del sector privado propiedad de Reliance Industries en Motikhavdi, Jamnagar, Gujarat, India. La refinería entró en funcionamiento en julio de 1999 con una capacidad instalada inicial de 668.000 barriles por día.
El petróleo ha sido un motor clave en numerosos conflictos armados, principalmente en Oriente Medio, impulsando invasiones e inestabilidad para controlar sus reservas y rutas de distribución. Conflictos notables incluyen la Guerra Irán-Irak, las Guerras del Golfo (1991, 2003), y la lucha por recursos en Siria e Irak contra grupos como el Estado Islámico.
Incluso en la Segunda Guerra Mundial el petróleo desempeñó un papel fundamental: impulsó los esfuerzos bélicos tanto de los Aliados como del Eje, y se libraron innumerables batallas por el control de las reservas petrolíferas.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán es un conflicto bélico que dio inicio el 28 de febrero de 2026 con una serie de bombardeos aéreos sobre varias ciudades de Irán llevados a cabo por sorpresa por los Estados Unidos e Israel, mientras estaban en curso negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán.
Actualmente, existe un grave problema, que todos conocéis, en el estrecho de Ormuz. El estrecho tiene 34 km de ancho en su punto más estrecho, formando un paso marítimo entre Irán y Omán. Sus dos carriles marítimos unidireccionales facilitan el tránsito de aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo por día, lo que representa cerca del 20% del comercio marítimo global de petróleo, proveniente principalmente de países productores como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Catar.
Lo que está ocurriendo en el estrecho nos afecta a todos. Los precios del petróleo Brent superaron los 100 dólares por barril el 8 de marzo de 2026 por primera vez en cuatro años, alcanzando hasta 126 dólares por barril en su punto máximo. El cierre del estrecho ha sido descrito como la mayor interrupción del suministro energético desde la crisis energética de la década de 1970.
Está claro que muchos de los conflictos internacionales más destacados del siglo XX y XXI están originados por el interés de diversos países en el petróleo. Se piensa que los países que posean la capacidad de generar energía conseguirán una economía saneada y un poder absoluto respecto al resto de países de su entorno. Pero, está claro que el petróleo es un recurso finito y muy contaminante.
Según las estimaciones actuales de consumo, el petróleo y el gas natural podrían agotarse en unos 50 años, mientras que el carbón tendría reservas para entre 70 y 100 años. Así que los que guerrean para poseerlo tienen una visión cortoplacista y no piensan en las generaciones venideras. El petróleo, además de contaminar, se agotará y lo inteligente sería ir sustituyendo esta fuente de energía por otras más ecológicas y duraderas.
Según los expertos, cuando el petróleo se agote, el mundo enfrentará una crisis energética, económica y social sin precedentes, provocando el colapso del transporte, la agricultura industrial y la producción de plásticos. La escasez provocará un aumento drástico de precios, obligando a una transición acelerada hacia energías renovables y cambiando drásticamente el estilo de vida actual.
Ante esto, deberíamos ser previsores y prepararnos para el fin del dominio del “oro negro”. Deberíamos apostar por las energías renovables, fuentes de energía inagotables, limpias y naturales que no utilizan combustibles fósiles. Los tipos principales incluyen la solar (fotovoltaica/térmica), eólica, hidráulica, biomasa, geotérmica y energías marinas (mareomotriz), las cuales son fundamentales para reducir la huella de carbono y potenciar la sostenibilidad global.
Pongamos el ejemplo de Finlandia, país que no requiere de petróleo como materia prima en la producción de combustible y que ha destacado en el uso de la energía eólica como principal suministro energético.
Hay cuatro países en el mundo que prácticamente han alcanzado el funcionamiento al 100% con energías renovables: Uruguay, Costa Rica, Islandia y Noruega.
China lidera la capacidad total instalada de energía renovable, destacando en energía solar y eólica. Estados Unidos, Brasil y Canadá también ocupan los primeros puestos en producción renovable total.
Hablemos ahora de doce países que ya poseen un promedio anual de más del 30% de «renovables variables» (eólica y solar) en sus redes eléctricas. Encabeza la clasificación Dinamarca, con un 67% de su electricidad bruta proveniente de renovables variables (57% eólica y 10% solar). Lituania ocupa la segunda plaza, con un 58% (46% eólica y 12% solar), Grecia (22% eólica y 19% solar), Países Bajos (24% eólica y 17% solar) y España (24% eólica y 17% solar).
España consolidó en 2024 un hito histórico, generando el 56,8% de su electricidad total a partir de fuentes renovables. La eólica es la principal fuente, seguida de una fotovoltaica en fuerte auge, situando a España como uno de los líderes europeos en transición energética.
En relación con la potencia solar, Luxemburgo es claramente el país líder con más porcentaje de solar instalada sobre el total del parque generador, con un valor del 64,1 %.
No puedo dejar de nombrar el chapapote, término utilizado para describir el fuel pesado derramado por petroleros como el Prestige en 2002 y que tiene consecuencias devastadoras y duraderas en el medio ambiente, la economía y la salud humana. El Prestige derramó unas 63,000 toneladas de fuel y es considerado una de las mayores catástrofes ambientales de la historia de España.
Podría continuar aportando más información relacionada con el tema, pero prefiero concluir con una reflexión: el “oro negro” no se puede conseguir a costa de vidas humanas. El petróleo se acabará en unos años y debemos estar preparados para cuando eso ocurra. Lo inteligente sería apostar por fuentes de energía renovables y no contaminantes. Se nos agota el tiempo; no podemos dejar este cambio para el futuro. Además, haciéndolo, también estamos luchando contra el cambio climático, que es real, a pesar de que muchos gobernantes lo nieguen por sus propios intereses económicos.
Seguidamente, os invito a leer y reflexionar a partir de unas frases célebres relacionadas con el tema:
-«El petróleo destruyó la economía agrícola»: Alberto Adriani.
-«El petróleo es un Minotauro sin Homeros»: Manuel Caballero.
-«De lo que hemos sabido hacer con la riqueza petrolera y de lo que sepamos hacer con ella en el futuro dependen el presente y el porvenir»: Arturo Uslar Pietri.
-«El petróleo no es ni una cosecha ni una renta, sino el consumo continuo de un capital depositado por la naturaleza en el subsuelo. Todo capital que se consume y no se reproduce tiene su término»: Arturo Uslar Pietri.
-«Hay que sembrar el petróleo»: Arturo Uslar Pietri.
-«El excremento del diablo»: Juan Pablo Pérez Alfonzo.
-«Si el petróleo representa hoy un problema, esperemos a que pasen veinte años: será una pesadilla»: Jeremy Rifkin.
-«La gasolina es el incienso de la civilización»: Ramón Gómez de la Serna.
Nos vemos el próximo domingo, amigos. Sed felices.
MÓNICA MIQUEL NIETO (BARCELONA – ESPAÑA)
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Mi nombre es Mónica Miquel Nieto, mujer de 55 años, residente en Barcelona, escritora y poetisa.
Toda mi vida he sido una lectora empedernida, de todo tipo de libros, pero sobre todo de novela histórica, novela fantástica y poesía.
De pequeña gané algunos certámenes literarios y ahí quedó todo. No he dejado de escribir nunca, pero no fue hasta el confinamiento causado por la pandemia de Covid-19, cuando decidí intentar publicar mis
Obras.
Escribí a algunas editoriales hasta que, finalmente, la Editorial Alvi Books confió en mis posibilidades y se arriesgó a publicar 5 de mis obras. Al ser una persona absolutamente desconocida, es algo que les
agradeceré siempre.
Por el momento, han sido publicadas seis antologías, tanto de poesía como de relatos, donde podéis encontrar algunas de mis obras, junto con las de otros maravillosos autores.
Participo en algunos grupos literarios de Facebook y he publicado en algunas revistas (Escritores Rebeldes, Las Alas del Cóndor, CLIVAR, Netrazol Literary Magazine, Pansélinos, Azahar, Escritores…).
También se han escuchado mis poemas y fragmentos de mis obras en programas radiofónicos, como por ejemplo en La hora de la verdad de TuradioValencia.com, La Enamorada Radio o Radio Alfa Omega de Mexico.
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Mi intención es darme a conocer y conseguir lectores para mis obras publicadas.
No dejaré de escribir, porque para mí el hecho de hacerlo, es tanto una necesidad como un placer.
Para más información, podéis dirigiros a mi blog literario ¡Que la literatura nos salve!
