La escritora española Laura Galve, ganadora del III Premio de Narrativa Diana Zaforteza 2026 por su primera novela, Dime, niña bonita, una obra que explora las heridas familiares, el abandono y los límites del perdón / Fotografía: Nico Tomás – ACN.
La escritora española debuta en la narrativa con una obra que explora el abandono, la violencia familiar y la búsqueda de una voz propia durante la adolescencia. El reconocimiento, dotado con 20.000 euros, incluye la publicación de la novela por Galaxia Gutenberg el próximo 4 de noviembre.
Barcelona, España | 22 de octubre de 2026 – La escritora y periodista española Laura Galve (Barcelona, 1996) fue reconocida este jueves con el III Premio de Narrativa Diana Zaforteza por su primera novela, Dime, niña bonita, una historia que aborda las heridas de la infancia, las contradicciones del amor familiar y el derecho a establecer límites frente a las relaciones marcadas por la violencia.
El galardón, anunciado en Barcelona, está dotado con 20.000 euros y contempla la publicación de la obra ganadora por la editorial Galaxia Gutenberg. El libro llegará a las librerías el 4 de noviembre de 2026, convirtiéndose en el debut editorial de una autora que ha desarrollado su trayectoria profesional entre el periodismo, la comunicación cultural y la búsqueda de nuevos talentos literarios.
UNA ADOLESCENCIA MARCADA POR EL ABANDONO
Dime, niña bonita tiene como protagonista a Manuela, una adolescente de quince años cuya vida cambia cuando su madre abandona el hogar. La joven queda al cuidado de su padre, un hombre con problemas de alcoholismo, en un entorno familiar atravesado por la inestabilidad emocional y la violencia.
A partir de esta experiencia, la novela reconstruye el proceso mediante el cual la protagonista intenta comprender su historia, establecer límites y encontrar una identidad que no dependa exclusivamente de los vínculos familiares.
La narración examina cómo las experiencias dolorosas del hogar pueden extenderse hacia otros ámbitos de la vida: las amistades, las primeras relaciones afectivas, la sexualidad y la percepción del propio cuerpo.
Lejos de presentar la adolescencia como una etapa idealizada, Galve propone una mirada sobre la vulnerabilidad de quienes crecen en ambientes donde el afecto convive con el miedo y la incertidumbre.
La obra se inscribe en la tradición de la novela de formación, pero introduce una reflexión especialmente significativa: el crecimiento personal no siempre implica reconciliarse con el pasado, sino también aprender a reconocer aquello que resulta necesario dejar atrás.
EL PERDÓN COMO UNA DECISIÓN, NO COMO UNA OBLIGACIÓN
Uno de los aspectos más relevantes de la novela es su cuestionamiento de la idea de que todos los conflictos familiares deben resolverse mediante el perdón.
Durante la presentación del premio, Galve explicó que la escritura de esta historia surgió de experiencias personales relacionadas con el alcoholismo de su padre y de la necesidad de explorar, mediante la ficción, una realidad familiar difícil de expresar desde el testimonio autobiográfico.
La autora señaló que el proceso de convertir sus recuerdos en literatura le permitió examinar esas vivencias desde nuevas perspectivas y construir una historia con autonomía narrativa.
Su propuesta cuestiona la concepción de la familia como un espacio necesariamente protector. Por el contrario, plantea que los vínculos familiares también pueden convertirse en escenarios de abuso y sufrimiento.
Desde esa perspectiva, Dime, niña bonita aborda la posibilidad de no perdonar como una decisión legítima, alejada de la obligación social de mantener relaciones dañinas en nombre de los lazos de sangre.
UN JURADO QUE DESTACÓ SU FUERZA NARRATIVA
El jurado reconoció la intensidad emocional de la historia, la profundidad psicológica de sus personajes y la capacidad de la autora para abordar una experiencia compleja sin reducirla a una interpretación sencilla.
Entre los integrantes del jurado estuvieron la escritora argentina Mariana Enríquez, el novelista peruano Santiago Roncagliolo, la directora del Hay Festival Internacional, Cristina Fuentes, y el periodista Nicholas Casey, con Valeria Miles en la dirección literaria del premio.
El editor Joan Tarrida participó con voz, pero sin voto.
La valoración del jurado subrayó especialmente el uso de los recursos narrativos y la construcción de una historia que combina conflicto emocional, ambigüedad moral y búsqueda de autonomía personal.
La decisión también representa un reconocimiento a la literatura escrita desde experiencias íntimas, capaz de transformar los conflictos individuales en preguntas de alcance colectivo.
En esta edición participaron manuscritos procedentes de 29 países, un dato que refleja la dimensión internacional alcanzada por el certamen.
UN PREMIO QUE MANTIENE VIVO EL LEGADO DE DIANA ZAFORTEZA
El Premio de Narrativa Diana Zaforteza fue creado para honrar la memoria de la editora española Diana Zaforteza, fallecida en 2022 a los 43 años.
Zaforteza desempeñó un papel relevante en el desarrollo de la edición independiente española durante las primeras décadas del siglo XXI. Participó en la fundación de Alpha Decay y posteriormente impulsó el sello Alfabia, proyectos vinculados con la publicación de propuestas literarias alejadas de las fórmulas comerciales más convencionales.
El certamen busca reconocer obras inéditas escritas en español que destaquen por su originalidad, ambición artística y dominio de las herramientas narrativas.
Además de la dotación económica, ofrece a sus ganadores la posibilidad de publicar sus manuscritos y acceder a un circuito editorial de proyección internacional.
En sus dos primeras ediciones fueron reconocidos Pablo Gallego, por Bar Urgel, y el escritor argentino Matías Gotelli, por Alimento para tigre. Con Laura Galve, el premio suma una nueva autora a su trayectoria.
LA LITERATURA COMO TERRITORIO DE EXPLORACIÓN EMOCIONAL
El reconocimiento a Dime, niña bonita también invita a reflexionar sobre una tendencia de la narrativa contemporánea: la exploración de los vínculos familiares desde perspectivas que cuestionan los discursos tradicionales sobre la maternidad, la paternidad y la reconciliación.
La novela de Galve aborda una realidad que trasciende las fronteras españolas. En sociedades donde la familia suele considerarse una institución incuestionable, las historias sobre abandono, violencia emocional y ruptura de vínculos abren espacios de conversación sobre experiencias que frecuentemente permanecen silenciadas.
En este sentido, la ficción ofrece herramientas para examinar las contradicciones de las relaciones humanas sin imponer respuestas definitivas.
Para la literatura en lengua española, premios como el Diana Zaforteza representan además una oportunidad de visibilizar nuevas voces y favorecer la circulación de propuestas narrativas entre España y América Latina.
UNA NUEVA VOZ QUE LLEGA A LAS LIBRERÍAS
Con la publicación de Dime, niña bonita, prevista para el próximo 4 de noviembre, Laura Galve inicia una etapa en su trayectoria literaria.
Su primera novela llega respaldada por un reconocimiento que destaca tanto sus cualidades formales como su capacidad para abordar asuntos emocionalmente difíciles.
Más allá del premio, la obra plantea una pregunta que atraviesa numerosas experiencias humanas: ¿hasta dónde debe llegar el compromiso afectivo con quienes también han provocado sufrimiento?
La respuesta que propone la ficción no parece encontrarse en una fórmula universal, sino en el derecho de cada persona a comprender su propia historia y decidir cómo relacionarse con ella.
¿Consideras que la literatura puede ayudarnos a cuestionar la idea de que el perdón familiar es siempre una obligación?

Equipo Escritores Rebeldes
