Imagen: Chiquinquirá, Boyacá, vuelve a convertirse en territorio de letras con el XLVII Encuentro Internacional de Escritores, que reúne del 24 al 26 de septiembre de 2026 a escritores, estudiantes, docentes y lectores. Esta edición rinde un homenaje especial a Raúl Ospina Ospina, escritor, periodista y gestor cultural cuyo trabajo fue fundamental para consolidar y mantener vivo este encuentro durante más de cuatro décadas.
La ciudad boyacense celebra del 24 al 26 de septiembre el XLVII Encuentro Internacional de Escritores, una cita que durante más de cuatro décadas ha acercado la literatura a colegios, universidades y comunidades. La edición de 2026 tiene un significado especial: rinde homenaje póstumo al periodista, escritor y gestor cultural Raúl Ospina Ospina, figura fundamental para la continuidad del encuentro y fallecido en febrero de este año.
Chiquinquirá, Boyacá, 25 de septiembre de 2026.— Durante tres días, las palabras salen de los libros y entran a las aulas, auditorios y espacios culturales de Chiquinquirá. Escritores, poetas, estudiantes, docentes y lectores participan en el XLVII Encuentro Internacional de Escritores, una iniciativa que ha convertido a esta ciudad de Boyacá en escenario de intercambio literario desde 1980.
La edición comenzó este jueves 24 y concluirá el sábado 26 de septiembre. Conversatorios, recitales, conferencias, talleres de creación y actividades en instituciones educativas conforman una programación que tiene dos propósitos estrechamente relacionados: acercar la literatura a las nuevas generaciones y preservar la memoria de quien dedicó buena parte de su vida a mantener vivo este encuentro.
Ese nombre es Raúl Ospina Ospina.
UN ENCUENTRO QUE SOBREVIVIÓ GRACIAS A LA PERSISTENCIA
La historia del Encuentro Internacional de Escritores de Chiquinquirá comenzó en 1980 en el Colegio Pío Alberto Ferro Peña. Dos años después, ante la necesidad de garantizar su continuidad, nació la Fundación Cultural Jetón Ferro, organización que desde entonces asumió la realización anual del evento.
Ospina fue decisivo en ese proceso. En 1982 impulsó la creación de la Fundación para evitar que desapareciera el encuentro y, durante más de cuatro décadas, trabajó para mantenerlo como uno de los espacios literarios permanentes de Boyacá.
Lo que inicialmente fue una iniciativa vinculada con una institución educativa terminó convirtiéndose en una plataforma cultural capaz de reunir autores locales, nacionales e internacionales y de establecer una relación directa entre escritores y comunidades educativas.
En 2026 alcanza su edición número 47.
RAÚL OSPINA OSPINA, EL HOMBRE DETRÁS DEL ENCUENTRO
Nacido en Ortega, Tolima, el 17 de junio de 1943, Raúl Ospina Ospina desarrolló gran parte de su trayectoria en Chiquinquirá. Fue periodista, escritor y gestor cultural, y durante 40 años dirigió el radioperiódico Bocunsa, entre 1976 y 2016. Falleció en Bogotá el 8 de febrero de 2026, a los 82 años.
Su producción literaria comprendió poesía, novela y cuento. Entre sus obras aparecen Soledades, Sueños de Junio, Biografía del Asombro, Para Morir Nací, Las Mujeres de Lot, Laberinto Mortal, La Raya 15 y Otros Cuentos y El Fusil y la Pluma. La Fundación Jetón Ferro señala que dejó además más de una decena de manuscritos inéditos.
Su trabajo recibió reconocimientos como la Orden del Roble, máxima condecoración del departamento de Boyacá, y la distinción de Periodista del Año en 2011.
Pero quizá uno de sus legados más visibles continúa ocurriendo cada septiembre: escritores llegando a Chiquinquirá para encontrarse directamente con sus lectores.
LA LITERATURA ENTRA A LOS COLEGIOS
Una característica del encuentro es que su programación no permanece concentrada exclusivamente en un auditorio.
Los escritores invitados visitan instituciones educativas y universidades de Chiquinquirá y la región, donde participan en conversatorios, recitales y talleres junto con estudiantes y docentes.
Para estudiantes de sexto a undécimo grado, la edición de este año contempla talleres de teatro, periodismo, narrativa y escritura creativa. Los niños de primaria, por su parte, tienen actividades de creación literaria.
La estrategia permite que el encuentro vaya más allá de presentar escritores consagrados.
Busca también que un estudiante descubra que puede escribir.
Un concurso para descubrir nuevas voces
Esa intención adquiere una forma concreta en el Concurso Intercolegiado de Cuento y Poesía Raúl Ospina Ospina 2026.
La convocatoria estuvo dirigida a estudiantes de secundaria de Chiquinquirá y municipios cercanos, desde sexto hasta undécimo grado, quienes pudieron participar tanto en cuento como en poesía con temática libre. La premiación está prevista para este viernes 25 de septiembre, dentro del XLVII Encuentro Internacional de Escritores.
El concurso conecta simbólicamente dos generaciones.
Por un lado, recuerda a un escritor y gestor cultural que dedicó décadas a defender la literatura en Boyacá. Por otro, coloca su nombre junto a jóvenes que comienzan a escribir sus primeros cuentos y poemas.
La memoria, de esa manera, no permanece únicamente mirando hacia el pasado.
También sirve para impulsar a quienes apenas comienzan.
LA ACADEMIA COLOMBIANA DE LA LENGUA PARTICIPA EN EL ENCUENTRO
La programación de 2026 cuenta además con participación de la Academia Colombiana de la Lengua, mediante recitales, lecturas de cuento y poesía, conferencias y conversatorios. La institución también hace parte de las actividades relacionadas con la premiación del concurso intercolegiado.
El encuentro incorpora además música.
Entre las actividades destacadas se encuentra un concierto de la Banda Sinfónica Nacional de Colombia, ampliando la programación más allá de la palabra escrita y vinculándola con otras expresiones culturales.
UNA NOCHE PARA RECORDAR A OSPINA
Uno de los momentos centrales de esta edición será la Noche de Gala dedicada a Raúl Ospina Ospina.
La programación contempla una semblanza de su trayectoria, intervenciones vinculadas con la Academia Colombiana de la Lengua, materiales artísticos y audiovisuales sobre su vida y obra, además de presentaciones musicales.
El homenaje tiene una carga especial porque esta es la primera edición celebrada después de su fallecimiento.
La Fundación Cultural Jetón Ferro continúa ahora bajo la presidencia de Clara Elvira Ospina, periodista e hija del fundador, quien prosigue el trabajo alrededor del encuentro y de los proyectos culturales de la organización.
Casi medio siglo reuniendo escritores
Cuarenta y siete ediciones permiten también recorrer una parte significativa de la historia literaria colombiana.
A lo largo de su trayectoria, el encuentro ha rendido homenaje a figuras como Fernando Soto Aparicio, Germán Espinosa, Maruja Vieira, Meira del Mar, Matilde Espinosa, Jairo Aníbal Niño, Germán Arciniegas, Manuel Zapata Olivella, Luis Vidales, Piedad Bonnett y Juan Gustavo Cobo Borda, entre muchos otros.
En 2025 el homenajeado fue Antonio Cacua Prada. Este año, el reconocimiento vuelve hacia la propia historia del evento para recordar a quien contribuyó decisivamente a sostenerlo.
LITERATURA COMO CONSTRUCCIÓN DE CIUDADANÍA
La Fundación Cultural Jetón Ferro define entre sus objetivos el fomento de la literatura entre jóvenes y adultos y la creación de espacios de intercambio entre autores locales, nacionales e internacionales. También plantea el arte como instrumento de transformación social.
Esa filosofía ayuda a explicar por qué el encuentro ha puesto durante décadas especial atención en los colegios.
Formar lectores no consiste solamente en vender libros o aumentar estadísticas de lectura. Implica crear espacios donde niños y jóvenes puedan conversar con escritores, escuchar poesía, intentar escribir un cuento y descubrir que sus propias experiencias también pueden transformarse en literatura.
En Chiquinquirá, esa labor se ha repetido generación tras generación.
EL LEGADO CONTINÚA ESCRIBIÉNDOSE
La edición de 2026 enfrenta inevitablemente una ausencia.
Raúl Ospina Ospina ya no está recorriendo los escenarios del encuentro que ayudó a preservar. Sin embargo, la realización de la edición número 47 demuestra que la iniciativa consiguió trascender a su principal gestor.
La Fundación que creó continúa trabajando. Los escritores siguen llegando. Los estudiantes continúan escribiendo. El concurso lleva ahora su nombre.
Y durante estos tres días de septiembre, Chiquinquirá vuelve a defender una idea que ha acompañado al encuentro durante casi medio siglo: la literatura no pertenece únicamente a las bibliotecas o a los grandes centros culturales; también puede construirse desde las aulas, las regiones y el encuentro directo entre quien escribe y quien comienza a leer.
La Fundación resume esa vocación con el lema que acompaña al evento: “Porque la palabra nos hace ciudadanos del mundo”.
En 2026, esa palabra tiene también forma de homenaje.

Equipo Escritores Rebeldes
