El escritor colombiano Héctor Abad Faciolince fue el encargado de dar apertura a la 49.ª Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Sevilla, que reúne hasta el 18 de octubre a libreros, escritores, coleccionistas y lectores alrededor de miles de ejemplares antiguos, descatalogados y de ocasión. Bajo el lema “Libros antiguos, nuevas historias”, la cita reivindica el valor del patrimonio bibliográfico y el placer de descubrir libros que esperan una nueva vida entre las manos de otros lectores / Fotografía: El Colombiano – Esneyder Gutiérrez (Archivo 2025)
El escritor colombiano Héctor Abad Faciolince dio el pregón inaugural de la 49.ª Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Sevilla, una de las citas bibliográficas más consolidadas de la ciudad española. Desde este 25 de septiembre y hasta el 18 de octubre, la Plaza de San Francisco reúne 23 expositores y miles de libros antiguos, descatalogados, primeras ediciones y otras piezas de colección. La edición de 2026 amplía además su programación con encuentros literarios, talleres, actividades familiares y visitas guiadas.
Sevilla, 25 de septiembre de 2026.— Hay libros que llegan a las manos del lector recién salidos de una imprenta y otros que necesitan décadas, propietarios, bibliotecas y librerías para encontrar a quien vuelva a abrirlos.
A esos segundos libros está dedicada una de las grandes citas culturales del otoño sevillano.
La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Sevilla (FLAOS) abre este viernes las casetas de su edición número 49 en la Plaza de San Francisco, donde permanecerá hasta el próximo 18 de octubre. Bajo el lema “Libros antiguos, nuevas historias”, el encuentro reivindica el patrimonio bibliográfico y, al mismo tiempo, intenta acercarlo a nuevas generaciones de lectores.
HÉCTOR ABAD FACIOLINCE, ENCARGADO DE ABRIR LA FERIA
El prólogo de esta edición tuvo acento colombiano.
La noche del jueves 24 de septiembre, Héctor Abad Faciolince fue el encargado de pronunciar el tradicional pregón inaugural en el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla. El acto se celebró a las 20:00, un día antes de la apertura de las casetas al público.
La elección del escritor nacido en Medellín establece una relación especialmente apropiada con el espíritu de esta feria.
Buena parte de la obra de Abad Faciolince ha mantenido un diálogo constante con la memoria, la familia, el paso del tiempo y la reconstrucción del pasado, asuntos que encuentran una resonancia particular en un encuentro dedicado precisamente a libros que han sobrevivido al paso de los años.
Su título internacionalmente más conocido, El olvido que seremos, reconstruye la figura de su padre, el médico y defensor de los derechos humanos Héctor Abad Gómez. La obra fue posteriormente llevada al cine. En su bibliografía aparecen también Tratado de culinaria para mujeres tristes, Angosta, Basura, Lo que fue presente, Salvo mi corazón, todo está bien y Ahora y en la hora.
DE MEDELLÍN A SEVILLA
La presencia de Abad Faciolince vuelve a situar a un escritor colombiano en un escenario internacional dedicado al libro.
Nacido en Medellín en 1958, estudió Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidad de Turín, en Italia, y ha desarrollado una trayectoria que atraviesa la novela, el ensayo, la traducción y el periodismo. Sus libros han circulado ampliamente fuera de Colombia y su obra ha sido traducida a más de quince idiomas, según la información difundida por el Ayuntamiento de Sevilla.
Su participación resulta especialmente significativa para los lectores colombianos: un autor de Medellín es quien abre una feria española que está a punto de cumplir medio siglo de historia.
23 EXPOSITORES Y MILES DE LIBROS ESPERANDO NUEVOS LECTORES
La Plaza de San Francisco vuelve a transformarse durante más de tres semanas en una gran librería al aire libre.
La edición de este año cuenta con 23 expositores: 21 librerías procedentes de distintos lugares de España y dos instituciones, el Ayuntamiento de Sevilla y la Diputación de Sevilla.
En sus casetas podrán encontrarse libros antiguos y de ocasión, ejemplares difíciles de localizar, primeras ediciones, clásicos universales y obras descatalogadas, además de mapas, litografías, carteles y otros materiales vinculados al coleccionismo bibliográfico.
Ese es precisamente uno de los atractivos de esta clase de ferias: el lector no siempre llega buscando un título determinado.
A veces es el libro el que parece encontrarlo.
Una edición olvidada, una dedicatoria escrita décadas atrás, un volumen que dejó de imprimirse o un autor desconocido pueden transformar el recorrido por las casetas en una forma particular de descubrimiento literario.
EL LIBRO ANTIGUO COMO OBJETO CULTURAL VIVO
La feria quiere superar este año la idea de que el libro antiguo pertenece únicamente al territorio de coleccionistas y especialistas.
La organización ha preparado una programación paralela más amplia, con mesas redondas, talleres, visitas guiadas, encuentros literarios y actividades para públicos de diferentes edades.
El propósito es convertir el patrimonio bibliográfico en una experiencia cultural viva.
La propia delegada de Turismo y Cultura de Sevilla, Angie Moreno, ha señalado que la cita permite cuidar el patrimonio bibliográfico al tiempo que despierta el interés por la lectura entre las nuevas generaciones.
La estrategia resulta importante en una época dominada por contenidos digitales de consumo inmediato.
Frente a una pantalla que se actualiza constantemente, el libro antiguo propone exactamente lo contrario: detenerse ante un objeto que ha permanecido.
MARTA SANZ, ELVIRA NAVARRO Y SARA MESA
Abad Faciolince abre una programación por la que pasarán posteriormente otras voces reconocidas de la literatura contemporánea.
Entre las participantes se encuentran Marta Sanz, Elvira Navarro y Sara Mesa, que formarán parte de las conversaciones programadas alrededor de los libros, la vigencia de los clásicos y las nuevas maneras de leer.
El programa combina así dos dimensiones aparentemente distantes.
Por una parte están los ejemplares antiguos que ocupan las casetas. Por otra, escritores contemporáneos reflexionando sobre aquello que seguimos buscando en los libros.
La intención es clara: el pasado bibliográfico no tiene por qué permanecer desconectado de la literatura que se escribe hoy.
POR PRIMERA VEZ, VISITAS GUIADAS
Una de las novedades de la edición 49 será la realización de visitas guiadas por el propio recinto de la feria.
La propuesta permitirá conocer las particularidades de las librerías participantes, conversar alrededor del oficio de los libreros y descubrir algunas de las piezas especiales escondidas entre sus fondos. La escritora y periodista Eva Díaz Pérez inaugurará estas visitas el 28 de septiembre, mientras que el escritor y periodista Andrés González Barba conducirá otra el 5 de octubre.
La iniciativa pone el foco sobre una figura indispensable y, a veces, poco visible: el librero de viejo.
Su trabajo no consiste únicamente en vender ejemplares usados. Implica localizar libros, reconocer ediciones, conservar fondos y saber que un volumen aparentemente olvidado puede tener valor histórico, bibliográfico, económico o sentimental.
UNA FERIA QUE MIRA HACIA SU MEDIO SIGLO
La edición de 2026 tiene además un componente simbólico.
Con 49 ediciones, la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión se encuentra a las puertas de cumplir medio siglo.
José Manuel Quesada, presidente de la Asociación de Amigos del Libro Antiguo de Sevilla, ha explicado que esta edición pretende marcar el comienzo de una nueva etapa, fortaleciendo la programación cultural y la capacidad del encuentro para atraer nuevos lectores sin abandonar la identidad que ha construido durante décadas.
El desafío consiste precisamente en conservar mientras se renueva.
Una feria dedicada a libros antiguos necesita demostrar que aquello que custodia no es únicamente pasado.
MIGUEL BRIEVA IMAGINA OTRA SEVILLA
Esa relación entre memoria y futuro aparece también en el cartel oficial de la feria, creado por el ilustrador y escritor sevillano Miguel Brieva.
Su propuesta imagina una Sevilla “ecotópica”, donde pasado y presente pueden convivir y donde la lectura funciona también como herramienta para imaginar futuros diferentes.
La idea encaja con el lema escogido para este año.
“Libros antiguos, nuevas historias” no se refiere solamente a las historias impresas en cada ejemplar. También habla de aquello que ocurre cuando un libro cambia de propietario y comienza otra vida en una biblioteca diferente.
EL EXTRAÑO PLACER DE ENCONTRAR UN LIBRO QUE NO BUSCÁBAMOS
Las ferias del libro antiguo conservan una experiencia cada vez menos frecuente en el mundo digital: buscar sin saber exactamente qué se quiere encontrar.
Los algoritmos recomiendan libros basándose en nuestras lecturas anteriores. Las plataformas permiten localizar un título escribiendo unas cuantas palabras. Las librerías digitales entregan en segundos una lista de resultados.
Entre las casetas de una feria de libros usados ocurre algo diferente.
Hay que caminar.
Mirar los lomos.
Abrir ejemplares.
Preguntar al librero.
Y aceptar la posibilidad de regresar a casa con un libro cuya existencia desconocíamos unas horas antes.
La Feria del Libro Antiguo de Sevilla reivindica durante estas semanas precisamente esa experiencia.
DE LAS MANOS DE UN LECTOR A LAS DE OTRO
La edición número 49 comienza con una voz colombiana y continuará hasta el 18 de octubre con miles de ejemplares esperando una segunda, tercera o quizá desconocida oportunidad.
El pregón de Héctor Abad Faciolince funciona, además, como una entrada especialmente coherente a ese universo. Su literatura ha demostrado que recuperar el pasado no significa permanecer atrapado en él: recordar también puede ser una manera de comprender el presente.
Algo semejante sucede con los libros antiguos.
Sus páginas pertenecen a otra época, pero cada vez que alguien vuelve a abrirlas, regresan al presente.
Durante las próximas semanas, Sevilla volverá a comprobarlo libro por libro.
Porque un ejemplar usado puede ser viejo para quien lo vende, pero completamente nuevo para quien acaba de encontrarlo.

Equipo Escritores Rebeldes
